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Nuestros últimos miembros


En virtud de su honor y valia dentro de las tierras de sosaria, hemos agregado a nuestras filas a los siguientes valerosos caballeros que han prometido cumplir y expandir entre nosotros las normas de nuestro clan, personas que por su valia se han merecido entrar en el clan sps y que a partir de ahora tiene la tarea ardua de luchar contra el mal como el resto del clan.

Crox (Miembro)
Tony el Grande (Miembro)
Monray (Miembro)
Coaltar (Miembro)
Sir Bayard (Miembro)

Vista rápida


Esta tabla muestra todos las direcciones de mail y msn de nuestro componentes del clan sps, es una vista rápida, si deseas leer las historias de nuestros personajes, pulsa sobre sus nombre en el menú de la izquierda, conoceras mucho más sobre cada uno de nuestro caballeros.

Nombre Descripcion
Arcangel Tyrael Y vuelta a empezar....... veía salir del castillo a mi padre ( Lord Northorien ) bien armado con espada en su vaina, armadura de puro acero y un gran escudo con dos serpientes, iba a luchar de nuevo con los vasallos del caos que querían apoderarse de la ciudad, a mí no me gustaba que estuviera tanto tiempo fuera de casa, se jugaba la vida por el reino y nunca estaba conmigo, el poco tiempo que estaba conmigo lo repartía entre leyendas de caballeros y en historias de batallas contra el caos. Todavía recuerdo sus conversaciones......

-Hijo la amistad y el deber de y para los compañeros es fundamental en batalla, ellos te protegerán porque saben que tu les protegerás a ellos...

-Padre y como se quien es digno de mi amistad y lealtad?

-Hijo mío.....eso deberás descubrirlo por ti mismo, confía en ti y se siempre una persona justa y honorable nunca tengas piedad sobre el mal pues ellos nunca la tendrán contigo.

Él quería que yo defendiera el orden como él, por ello me enseñaba tácticas de guerra, el uso de la espada y el arco, pero yo tenia miedo..... no quería que me ocurriera como a mi querido hermano el cual fue un poderoso mago al que vi morir delante de mis propios ojos a manos un vasallo del caos del cual no recuerdo el nombre.

Por esa y muchas mas razones, cuando cumplí 19 años decidí partir a alguna tierra lejana ha aprender a luchar y a conocer a gente mas justa y honorable que las de la gran ciudad de britain podía ofrecer. Me despedí de los que había presentes incluido de Lord British pero no pude despedirme de mi padre...para variar no estaba, igualmente no podía esperar mas no quería que me acogiera el duro frío de la noche de invierno. De pronto se escuchó una voz de fondo, un caballero se dirigía corriendo hacia Lord British parecía nerviosos y asustado. Escuché su conversación con Lord British.

-Saludos majestad vengo a informarle sobre un caído en batalla.( uff, uff uff)

-Saludos caballero.... ¿¡ un caído !? Oh no!! Dime caballero ¿cómo se llama el caído?

-Es....Lord Northorien.

-Noo!!! mi mas preciado amigo y mas noble caballero ha caído debemos vengarle avisa a todos los caballeros posibles y diles que salgan a las calles a matar a esos despreciables.

En ese momento caí desplomado al suelo..... mi padre había muerto a manos del caos.....

Cuando desperté me encontraba en mi aposento y a partir de ahí no lo dude un segundo agarré una espada, una armadura, una túnica blanca y un poco de pan y vino y partí a la salida de Britain .Iba a la deriva, no sabía hacia a donde ir, tenía un mapa, pero cogí el equivocado. Este era de años atrás y no representaba las nuevas tierras halladas.
Cuando me disponía a cruzar una colina observé una lucha entre dos caballeros observé por el escudo que uno de ellos era defensor del orden y otro era uno de los despreciables que mató a mi padre me abalancé a por el caos en una técnica enseñada por mi padre y le di un espadazo en la nuca cayó en el acto.

-Muy bien Tyrael!! Eres igual de bueno que tu padre, ah por cierto......te doy mis condolencias.

-Gracias no pasa nada le quiero vengar esto no va a quedar así pronto me verás luchando a tu lado honorable guerrero. Ahora debo irme suerte en la batalla!!!

-Eso espero, adiós y suerte a ti también!!

Tras recorrer varias tierras y pasar por varios portales mágicos llegué a una ciudad muy tranquila, la recorrí sin hallar a ninguna persona solo un par de vendedores y un banquero el cual me saludó muy ávidamente. Caía la noche e iba haciendo frío.....estaba solo y no tenia nada en lo que poder dormir o taparme; en aquellos momentos eché de menos la vida del castillo pero debía aguantarlo y no echarme atrás. Di otra vuelta mas y encontré una posada en la que pedí una habitación en al que poder resguardarme del frío de la noche.

A la mañana siguiente iba a partir hacia otra ciudad aun estaba oscuro... pero justo al salir encontré delante de mi cara a un caballo resoplando, miré hacia arriba y vi a un jovial mago, de pronto escuché In Lor y de pronto se tornó todo claro era como si hubiera salido ya el sol.

-Saludos Caballero ¿que andas haciendo por estas tierras?

-Saludos estoy intentando encontrar un lugar tranquilo donde haya personas justas y con honor vengo de Britain por cierto ¿dónde estoy? y ¿a quien tengo el gusto de conocer?

-Te encuentras en Jhelom y soy Kender rey de los SpS, creo que has encontrado el lugar indicado ¿quieres venir conmigo? te voy a presentar a mi “familia”

Accedí a ir con él no estaba seguro si era un hombre en el que podía confiar pero igualmente ¿en quien iba confiar?.

Llegamos a un lugar apartado de la ciudad me di cuenta por el mapa que estábamos cerca de trinsic entramos en una gran torre y allí hallé muchos caballeros todos me miraban raro no me conocían pero pronto Kender me los presentó: Chema Brown, Legolas, Riur Retnuh, Heartsteel, Fausma e Ishtar. Todos me saludaron, parecían unos buenos caballeros/as pero me enseñaron a no juzgar el libro por la portada así que no me fié.

Días mas tarde los fui conociendo y pensé que esta vez la portada si juzgaba al libro, fuimos de aventuras a combatir el mal y cuando me conocieron mas a fondo me aceptaron en su humilde “familia” en la que acepte entrar muy orgullosamente......ahora sigue mi historia.......combatiendo por los SpS, por la justicia y la venganza de mi padre......
NightShade El mar... un lugar único en el mundo... el cual odio, pues en el estuve navegando sin rumbo alguno durante diez largos años.

Tras ser mi pueblo natal atacado por asesinos, mi padre y yo huimos en su pequeña barca a algún lugar mejor.
En aquel entonces yo tan sólo tenía 7 años, pero lo recuerdo todo perfectamente.

Madre estaba fuera, en el campo, recogiendo la cosecha. Padre se encontraba en su taller, golpeando con su martillo el ardiente acero que sabiamente forjaba cada día. Y yo, tumbado sobre el suelo, soñaba con algún día ser alguien en el mundo, ser un guerrero.

De repente, se oyó el caminar de unos caballos. Un grupo de asesinos se acercaban rápidamente. Todo el pueblo entró en pánico. Padre me cogió del brazo y me llevó cerca del río. Había un barco, en el cuál montamos y huimos lo más rápido que pudimos.

-Padre...
-Hijo. Sé que estás pensando... Pero ya es demasiado tarde. Tu madre no pudo escapar de esos asesinos...


Desde aquél día, viajamos sin rumbo alguno por el mar. De vez en cuando parábamos en alguna isla para aprovisionarnos, pero nunca estábamos allí más de un día. Los años pasaban, y Padre era ya viejo. Me dejó solo en el mundo poco antes de que mi rumbo cambiara. Un día desperté, no creí lo que mis ojo veían. No era posible. Ante mí se encontraba una gran isla. Atraqué mi barco y salí corriendo en busca de alguien.

Jhelom. Así se llamaba. Decidí quedarme a vivir en ella, pues era un lugar muy tranquilo. Empecé a conocer a gente con la que hablar y pasar los días buscando cualquier forma de ganar dinero.

Una noche a mis sueños llegó la imagen que tanto veía en mi infancia: ser un guerrero. Al despertar conté a mis amigos mi sueño, y decidimos crearnos una nueva vida. Entre todos compramos las armaduras y armas que pudimos, y pagamos a algunos comerciantes para que nos entrenaran en las artes de la lucha. Entrenamos día a día, todo lo que podíamos.

Una noche en la que no podía conciliar el sueño, salí a la ciudad en busca de algo que hacer. Me dirigí al cementerio, lugar en el que no solía haber nadie y muchas veces fui a meditar. Allí encontré a unos guerreros. Luchaban sin miedo alguno contra las malditas criaturas que allí algún día murieron y hoy renacen para matar inocentes. Una de ellas estuvo a punto de matarme, cuando uno de ellos corrió en mi ayuda. Esos guerreros... su forma de ser... su valentía, su compañerismo. Todos eran hermanos. Los SpS. Hoy tengo el honor de formar parte de esta gran familia.

Kender Mi nombre es Ghyro, me crié en una granja apartada de toda civilización, cuidando y domando animales, mis padres me trataban como a un esclavo, mis únicos amigos eran mis mansas mascotas, no había salido nunca de los alrededores y no conocía a nadie aparte de mis padres y un señor que venia a comprar de vez en cuando.

Un día, tendría yo unos 13 inviernos, una visita sorpresa hizo que cambiase mi vida. Al principio pensé que se trataba de un chico de mi edad, según pude escuchar, el "chico" venia de paso, y preguntaba sobre el lugar y los alrededores... mi padre lo echó a patadas y lo amenazó de muerte si volvía por sus tierras...

Al día siguiente, mientras domaba a un conejo, escuche un silbido, se trataba otra vez del chico extraño... al parecer no le gustaba la soledad de nuestras tierras, y no tenia miedo de la amenaza de mi padre, pues estuvo visitando todos los días la granja... a escondidas de mi familia. Yo estaba contento de tener un nuevo amigo, Torvin era su nombre, resulto no ser un chico, sino un Kender, una raza de gente pequeña que habita muy muy lejos de la granja.

Me contaba historias fascinantes mientras me acompañaba a domar animales, siempre atento por si se acercaba mi padre... Las historias de sus viajes eran las que mas me gustaba. El me enseñó a pasar inadvertido, esconderme para no asustar a los animales, poco a poco también me enseño a leer y escribir, incluso a leer los mapas que siempre llevaba en sus bolsitas… Nos hicimos grandes amigos, le prometí que huiríamos juntos llegado el momento…

Una mañana, mientras leíamos un libro que yo había tomado prestado de mi casa, escuchamos unos pasos, la voz de mi padre me llamaba. Pensando que nos habían pillado nos escondimos, cada uno en un sitio diferente. Mientras pensaba como devolvería el libro sin que se enterasen, escuche a mi padre hablar…

- TU!!!!!!! Maldito kender!! Te dije que no volvieses por aquí!!

- Lo siento, Sabes que llegara el momento, de nada te servirá seguir escondiendo su pasado, el tiene que saber…

- No, este es el castigo por lo que su padre me hizo. Jure arruinar la vida de su descendencia y así lo haré. - sin mediar palabra, y pillando por sorpresa a Torvin, le asestó un hachazo en el hombro, derribándole allí mismo…

-Nooo!! Salí de mi escondite dispuesto a atacar a mi supuesto padre, pero no tenia la suficiente experiencia, él me agarró por el cuello y me encerró en un cuarto, sin luz, sin agua ni comida, mi única compañía eran un montón de trastos viejos y algún que otro ratón.

Fue allí, al tercer día de encierro, donde se me apareció la imagen, al principio solo pude ver una luz muy intensa que me dañaba los ojos, pero poco a poco lo vi, era un Burrito dorado, su aura luminosa me inundó de paz, deje de sentir hambre, sed, miedo, me sentía totalmente nuevo, una voz entro en mi mente…

- Hola Ghyro, ¿como te encuentras? - no dejo que le respondiera, era como si supiese todo sobre mi.

- Tu estancia aquí se ha terminado, ya ha llegado la hora de que afrontes tu destino, es hora de juntaros a todos para limpiar al mundo de la maldad que esta por venir... No tenemos mucho tiempo, deberás reunirlos lo antes posible.... al mismo tiempo estudiaras las artes de la magia.... aprende y enseña.... prepárate....

-- Pero....

De repente todo volvió a la oscuridad......


Cuando desperté estaba tendido en el suelo, detrás de unos barriles, en un callejón. Todo era real, en mi costado colgaba un zurrón, con unas bolsitas de ingredientes, un libro en blanco y unas monedas... ¿de donde había salido todo aquello?

Al salir del callejón, descubrí que estaba en una céntrica ciudad, nunca había visto tanta gente, me encontraba en la puerta de una posada, Torvin me había contado lo suficiente como para identificarlas. Era la ciudad de Britain, y aquella posada fue mi hogar durante muchas lunas. Encontré un trabajo de leñador, que me permitía pagar a un maestro mago sus enseñanzas. Me había dado a conocer como Kender, en honor a mi amigo, y por olvidar mi pasado…

El tiempo fue pasando, y en aquella bonita ciudad fui haciendo amigos, Evangelion, Phantom, Beleg, Tjusy... aunque en mi interior sabia que no eran las personas que tenia que reunir…

Un día, vi a unos guerreros entrenando, y un aura de nobleza cubría a uno de ellos, se trataba de Korvan, él debió notar algo parecido en mí, pues se acerco y me pregunto...
¿Cuando reunirás al clan?, Avísame, estaré preparado.

Así, poco a poco fui conociendo al grupo, era fácil identificarlos, Sheera, Fausma, Eteluis, Arestes, Beldevú, Ender, etc... Todos ellos iban apareciendo de forma parecida, teníamos un destino común.

Al tiempo, cuando ya teníamos nuestra base establecida, se me apareció de nuevo la imagen del Burrito Dorado.

- Ghyro... Kender, corren tiempos difíciles, el enemigo ataca de muchas maneras, infiltrara a sus espías en tus filas, atacara con una magia muy poderosa, que hará que vuestros músculos se ralenticen, se llevará a tu gente a otros mundos para evitar que puedan ayudarte aquí, pero has de ser fuerte, trata de mantener al Clan unido, pues los necesitaras a todos para la gran batalla que esta por venir.

- Toma mi imagen como símbolo, defiéndela, pues llegado el momento, adquiriré cuerpo a través de ella.

- Antes de irme, debes conocer la verdad sobre ti, tu padre, tu verdadero padre, Lord British, esta débil, su ejercito esta contaminado, no te pido que lo suplantes, pues no querrá reconocerte, pero si te pido que lo ayudes desde un punto neutral a traer el bien a Sosaria..

Acto seguido desapareció, dejándome con demasiadas incógnitas, y hasta la fecha sigo luchando por mantener Sosaria limpia de criminales.
Arielleon El sol se ocultaba ya tras las verdes colinas que se alzaban al oeste del valle, y sus sombras de tonos rojos y rosa grisáceo se alargaban hasta los confines de la región, cuando Ariel León empezó su descenso. El accidentado sendero discurría por la ladera norte, serpenteando entre los conglomerados de enormes pedruscos que salpicaban el abrupto terreno, y desaparecía en los espesos bosques de las tierras bajas. Ariel recorría con la mirada el familiar camino mientras avanzaba trabajosamente, con un fardo ligero colgado del hombro. Su rostro curtido por el viento, tenia un aspecto tranquilo y relajado, y solo los grandes ojos color miel revelaban la agitación que bullía bajo la calma exterior. Era un hombre joven, si bien su corpulencia así como su cabello castaño entrecano y las pobladas cejas lo hacían parecer mucho mayor.

El aire de la noche estaba frió, y Ariel se serró el cuello de su camisa de lana. Le aguardaba un largo viaje a trabes de los bosques. El sol se había puesto, y el azul oscuro del firmamento aparecía tachonado de estrellas, pero los enormes árboles la ocultaban. Ariel lentamente y sumido en la oscuridad avanzaba por el trillado camino. De pronto advirtió una inusitada tranquilidad en el valle aquella noche. Los zumbidos y chirridos de los insectos el sonido de los pájaros nocturnos, todo havia desaparecido. Ariel intento percibir algún signo de vida, pero no pudo detectar nada. El profundo silencio resultaba perturbador, y mas aun si se tenían en cuenta los rumore de que se había visto una criatura de alas negras al norte del valle.

Hizo un esfuerzo por romper a silbar y dirigir sus pensamientos a otro lado, una rama baja rozo la cabeza de Ariel y el joven salto a un lado sobresaltado, irritado por el susto se irguió y prosiguió su camino a paso mas rápido. Apenas podía distinguir el sinuoso sendero. Era tal la oscuridad que tenia problemas para orientarse, empezaba a sentirse un poco nervioso. Caminaba despacio avanzando con cautela por el tortuoso sendero, ya se encontraba a unos tres kilómetros de su casa. Con una sonrisa empezó a silbar una vieja canción. Tan absorto estaba en el camino que no advirtió la enorme sombra negra que apareció de improviso saliendo de un gran roble a su izquierda y dirigirse velozmente hacia el para interceptarlo. La sombría figura estaba casi sobre el, cuando este presencio su ominosa presencia. Sobrecogido, dejo escapar un grito y se aparto de un salto a la ves que llevaba la mano derecha a la cintura para desenfundar su largo puñal. Cuando se agazapaba, listo para defenderse, la figura alzo un brazo para detenerle y una voz sonora, aunque tranquilizadora, le hablo.

Aguarda un momento amigo. No soy un enemigo ni tengo intención alguna de hacerte daño. Solo necesito orientarme, y te estaría muy agradecido si me indicases el camino correcto.

Ariel relajo un poco la guardia y escudriño la negra figura que se alzaba ante el, intentando descubrir alguna señal que pudiera interpretar como humana. Al no ver nada dio unos pasos a la izquierda para tratar de distinguir los rasgos de la figura.

Te lo aseguro no pretendo hacerte daño prosiguió la voz, no era mi intención asustarte pero no te vi hasta que estuviste muy cerca, y temí que pudieras pasar de largo sin verme.
La voz se interrumpió y la enorme figura negra se sumió en el silencio, pero Ariel noto que los ojos lo seguían mientras se desplazaba a la izquierda, lentamente la pálida luz de la luna fue revelando las facciones del extraño con trazos vagos y sombras azuladas. Por un largo momento los dos permanecieron frente a frente en silencio, observándose mutuamente. Entre tanto Ariel intentaba dilucidar a que se enfrentaba.

De improviso la voz del extraño se torno fría e irritada, ya es suficiente muchacho hemos jugado bastante, y aún no sabes nada de mi. Estoy cansado y hambriento y no tengo deseo alguno de quedarme en el bosque, soportando el frió de la noche, mientras tu decides si soy un hombre o una bestia. La potente voz se apago y el tono irritado dejo paso a una carcajada.

La figura retrocedió un paso. Ahora podía ver al sujeto con mayor claridad, y un rápido escrutinio le confirmo que era humano, aunque su piel tenia un tono raro. Parecía delgado aunque se envolvía en una amplia capa verde. Ariel miro directamente a los ojos del extraño no sin dificultad y se las apaño para mostrar una sonrisa.

Yo a ti te conozco, murmuro.

Te equivocas fue la tranquila respuesta. Luego la voz se suavizo un tanto. Debes aprender a diferenciar un amigo de un enemigo en ocasiones tu vida puede depender de ello. Ahora dime tu nombre.

Ariel León dijo este y tras una ligera vacilación continuo, mi padre tiene una posada en Britania a dos o tres kilómetros de aquí allí podrá encontrar alojamiento y comida. Ha Britania ,exclamo el extraño de repente, es allí donde voy.
Ariel lo miro de nuevo con cautela, pero al cabo de un momento señalo, el camino es por aquí y ambos echaron a andar.

Y he aquí la historia de cómo yo Ariel león conocí al rey de los SpS, si aquel extraño personaje oscuro y envuelto en una capa verde resulto ser Kender rey SpS que a la postre seria el rey al cual Ariel daría su lealtad y su vida. Pero eso, eso es otra historia.


Firmado: Ariel León SpS
Chema Brown Caía la noche, una noche oscura, espesa, impenetrable, el ruido del agua cayendo en los charcos y los horrendos truenos que a veces sonaban era lo único que se escuchaba en aquel paisaje abrumador, en una ciudad llamada Akilandrya, en los bajos subterraneos de la iglesia de la ciudad, el aire helado soplaba el fuego de las antorchas, y el tenebre ruido del viento, combinado con el sonido de tormenta, hacia que a las personas allí reunidas, en aquel viejo sotano subterráneo, se le helara la sangre en las venas. Se habían oido rumores de que algo extraño iba a suceder esa noche, unos decían que algo siniestro, escalorfriante, estaba a punto de suceder, otros pensaban que por fin llegaría el heroe que todos esperaban, para liberarlos de la tinieblas, en las que estaban viviendo. En la sala oscura, alumbradas solamente con antorchas, se encontraba Shilkiana, a punto de dar a luz, Khylator su marido, un sacerdote, y 3 monjas, orando a su Dios que les librara de aquel mundo infernal. De pronto, Shilkiana empezo a tener contracciones muy fuertes, con un terrible dolor en sus entrañas, Khylator acudio presto a cojerla de la mano, y tranquilizarla, las 3 monjas, prepararon los utensilios necesarios para el parto, que tenían bien preparados y limpios, cerca del lecho donde se encontraba Shilkiana, y el sacerdote comenzo una oración en un idioma extraño que ninguno de los prsentes conocia, mirando hacia arriba hacia la oscuridad que entraba por los barrotes en un ventanuco situado en lo alto de la lugubre estancia. De pronto, según acababan de nacer el niño, una luz de un brillo y una belleza extraordinaria ilumino la estancía, y a lo lejos en el fondo de aquella luz, se veia una figura, que les decia “este niño que acaba de nacer, esta bendecido con el don de los Dioses, criarle como a un hijo más, no le reveleis nunca su don, el solo sabrá lo que es llegado su momento, y cual es su destino, instruirle en el difícil oficio de las armas, y una vez este preparado, esta luz que veis, y este paisaje (de pronto aparecio un paisaje explendido, lleno de arboles verdes y altisimos, lagos, aves, montañas, un sol radiante y vivo iluminaba todo) que veis, volverá otra vez a las Tierras de Sosaria.”. Dicho esto, la luz se retiro, y volvió de nuevo la penumbra.
De pronto, se empezaron a oir primero lejos, y después cada vez más cerca, cascos e caballos a galope, se oían acercarse cada vez más y más, y voces a lo lejos, y después tambien más cerca, buscad al niño, buscad al niño y matarlo, no debe sobrevivir. Khylator cojio su armadura y su maza, viendo que buscaban a su hijo, y se preparo para la batalla, oyo como irrumpian en la iglesia aque ejercito de asesinos, con sus armaduras negras y casco rojo, y nada le importo, solo defender la vida de su mujer y su hijo, se lanzo escaleras arriba, y empezo el combate, uno a uno fueron cayendo los asesinos, destrozados por su fuerte maza y su gran habilidad en combate, uno tras otro, el se sentía cada vez más cansado, agotado por la batalla, solo le mantenía en pie aquella fuerza, que sentía desde dentro de si mismo, y que le animaba a seguir, seguian cayendo enemigos, pero parecía que nunca se acababan, hasta que de pronto, después de haber partido en dos de un golpe a uno de ellos, una lanza traicionera le atraveso el costado, y cayó herido de muerte, logro llegar hasta las escaleras del subeterraneo, y con voz susurrante, casi con sus ultimas fuerzas, le djo a una de las monjas, “Coger a mi hijo, y llevarle rapido por los tuneles al santuario de los caballeros blancos, entregazles mi amuleto, y sabrán que es hijo mío y se harán cargo de el”, dicho esto, cayo muerto, la monja corrió, cojio al niño entre sus brazos, y se fue, mirando a la madre, con ojos llorosos, diciendo, lo siento, lo siento, y salio corriendo por los tuneles, corria y corria hasta que logro despistar a la horda de asesinos. Al sacerdote, las otras dos monjas y Shilkiana, los asesinaron. Y la monja logro llegar conmigo, al santuario de los Caballeros Blancos, entregando a su lider el amuleto que le entrego mi padre, le conto en privado lo acontecido, me dejo y marcho llorando, a pedir a su Dios que acabara aquella ola de terror.

Creci entre armas, armaduras, fraguas, entrenamiento y muy buenos maestros de armas y magia, me enseñaron el arte de la lucha con maza, a defenderme bien con el escudo, a curarme, a utilizar las fuerzas magicas para la batalla, y cuando estaba medio preparado, party en busca de mis primeras aventuras, sentía en mi interior una fuerza indescriptible, que no habia sentido estando con nadie, y a nadie habia percibido la misma sensación, luche primero con animales salvajes, para poder comer, no por placer, tale arboles y arboles, para poder vender la leña en las aldeas y poder permitirme alguna que otra noche, dormir en alguna posada y no al aire libre. No tenía dinero, no tenía bienes, pero me sentía libre, después de muchas lunas, regrese al Santuario de los Caballeros Blancos, y me encontre aquel maravilloso lugar, plagado de cadáveres, algunos de mis mejores amigos y maestros habian muerto, otros habian huido y jamás se supo de ellos, se veian tambien caballeros con armadura negra y cascos rojos, muertos, el combate habia sido duro, de pronto un gemido llamo mi atención, era mi maestro y amigo Idhaor, moribundo en el suelo, con una espada clavada en su vientre, me susurro las siguientes palabras que aun no he logrado descifrar “busca la fuerza que llevas dentro y cambia su poder para que vuelva a ser como antes”.

Con esas palabras resonando en mis oidos, distante, abstraido en mis pensamientos que no lograban descifrar el significado de aquellas palabras, parti en busca de la nada, porque nada buscaba, todo era confuso, sentia un dolor inmenso en mi corazón, por la perdida de mis compañeros, aliviado por aquella extraordinaria fuerza que sentia en mi interior. Con mi pequeña habilidad como guerrero y el poco conocimiento que tenia de la vida, cabalgue noche y dia sin descanso, recorriendo los vastos montes y los oscuros bosques del reino de sosaria, sin encontrar nada, nada, nada. Llegue a una ciudad llamada Britain, con mi ropa hecha harapos, mis armas oxidadas, mi bolsa vacia, y mi estomago que rugia por un buen plato de sopa, solo aquella fuerza me mantenía con vida, divagaban mis pensamientos, vague varios días por aquella extraña ciudad en la que veía a la gente vender cosas por mucha cantidad de dinero, algunos hablaban de asesinos que les robaban y malherían al salir de las ciudades, otros de la casa que se habían comprado aquí y alla, pude haber echo lo que alguna persona con mal corazón habría echo, que era robar a aquella gente, para ir subsistiendo, pero algo interior me impedía hacerlos, sobrevivi días a base de comer ratas cocinadas en una hoguera, que cazaba a pedradas en las alcantarillas, matando algun que otro ciervo para comer su carne y vender sus pieles, y poder pasar alguna noche en la posada, así pasaron meses, mi estado era lamentable, estaba flaco, vestía harapos, solo llevaba de valor, aque amuleto que mi maestro decía que perteneció a mi padre.

Un buen día, entro en Britain, un caballero llevando en su escudo la siguiente insignia “SpS”, vestia armadura reluciente, buena espada, estaba afeitado y muy cortésmente me respondió al darle los buenos días, de pronto, senti en mi corazón, dolido de tanta hambruna, batalla y con falta de sentido, aquella extraordinaría fuerza de nuevo, la fuerza iluminaba mi rostro, pero no porque surgiera de mi solo, surgia tambien de aquel caballero, y sin dudarlo le pedi por favor que querría más que nada en este mundo, formar parte del emblema que llevaba en su escudo, el me miro fijamente a los ojos y me dijo, “Dura es nuestra afrenta, luchamos contra los caballeros de casco rojo, lo único que te prometo es amistad, honor, compañerismo y enseñarte mi conocimiento, no te preocupes por lo que sabes que supongo será poco, has sido bendecido con la fuerza que todos llevamos, la veo en tu interior, todos te ayudaremos a mejorar y sentirte cada día más vivo, para que algún día podamos vencer juntos a las fuerzas del mal, y vuelva a brillar la luz en los corazones de los hombres”. Dicho esto, me llevo a su sede y me presento al resto de caballeros y magos SpS, los cuales me acogieron como si fuera un hermano. Hasta el día de hoy he estado y seguire formando parte de este Glorioso clan de Caballeros, haciendo que sus enseñanzas continuen por los siglos de los siglos, y algún día vuelva a reinar la paz en este mundo.
Coaltar La lluvia bajaba espesa y furiosa sobre el techo de paja de la desvencijada morada.
El llanto se hoyo seco y penetrante.
El grito… doloroso.
Había nacido.
Era la esperanza, el futuro, no era especial pero era único.
El hijo tan esperado, por el que todo tenia sentido.
Fue cuidado y querido.
Cuando tuvo la edad necesaria comenzó su instrucción.
Siempre le gustaron los juegos de guerra y ahora llegaba su oportunidad.
Ahora dejaría de ser un juego para convertirse en su vida.
Pero le faltaba lo más importante.

Llovía… y la noche oscura cobijaba cómplice su decisión de marcharse. Su hogar no podía brindarle lo que el estaba buscando.
Muchos años aprendiendo a blandir una espada no le habían dado la razón fundamental para desenvainarla.
Se sentía incompleto, un mercenario y no era feliz con la imagen que de el mismo tenia.
Apretó sus alforjas y sigilosamente se dirigió a la puerta. Tomo el picaporte en sus manos, bajo su cabeza como repensando su decisión, giro el picaporte dio un último vistazo a su hogar y cuando tubo medio cuerpo fuera escucho lo que necesitaba oír antes de partir…
- Coaltar. Murmuro su madre. –No te olvides que este siempre será tu hogar y siempre te esperaremos.
El la miro, sonrió y con los ojos brillosos cerro la puerta tras de si.

Era inevitable, no se podía dilatar más su decisión. Necesitaba encontrarle un sentido a su vida. Y Sosaria era una tierra basta donde buscar.
No todo fue sencillo nadie se fiaba de el. Nadie confía en un desconocido.
Al tercer día de cabalgata encuentra una posada y decide descansar, comer y beber allí.
- Buenas noches.
- Una jarra de vino y un plato de su mejor comida.
- En seguida. Contesto el dueño de la taberna.

Se sentó en el único lugar disponible, frente a otro “caminante” parecía.
- Buenas noches. Volvió a murmurar mirando a los ojos a aquel desconocido.
- Buenas noches. Respondió. Y siguió tomando su sopa.
- Donde me encuentro.
- Jajajajajajaja. ¿No sabes donde estas?
- No. He viajado sin rumbo tres días.
- ¿Y que es lo que buscas? Porque para viajar sin rumbo, huyes o buscas algo.
- No corro de nadie. Ni de la muerte intentare escapar. Buscar si. Busco pero no se que, y no creo que ud. pueda dármelo.
- Tienes la boca muy grande chico. No prejuzgues, no es un buen hábito.
Coaltar bajo su cabeza y empezó a comer lo que el mozo le había servido segundos antes.
Después de comer hierbas y raíces aquel plato de carne casi cruda y papas era un manjar.
- Coaltar.
- Perdón.
- Coaltar. Ese es mi nombre.
- Ahhh. Britania.
- ¿Ud. se llama Britania?
- Jajajajajajajajajaja, por dios que gracioso eres. Britania, te encuentras en Britania. Meneo su cabeza sonriendo y siguió comiendo.
- Gracias…. Hizo una pausa esperando que aquel extraño le dijera su nombre.
- De nada. Jajajajajaja. Eres increíble chico.
Se levanto de su silla, miro a Coaltar y le dijo - Vámonos de aquí. Este lugar apesta.
Coaltar lo mira sorprendido y sin saber por que lo siguió.
- Vamos a mi casa, allí podrás descansar como se debe. Mañana empezamos.
- ¿Empezar qué? ¿Quién es ud.?
- Lisander. Pero tú puedes llamarme Lord Lisander. Volvió a reírse y meneando la cabeza lo empujo hacia su caballo.
Sin saberlo Coaltar había encontrado a quien le daría lo que el buscaba. Los valores con los cuales guiar su vida, esos por los que vale la pena morir.
Lisander era un respetado caballero que servia a Lord British junto a sus compañeros de Imperium.
Primero termino de pulir las técnicas de combate de Coaltar en Moonglow, ciudad en la que vivía y en la cual fijo su primer morada.
Coaltar aprendió junto a Lisander, Zarco, Zeuz, Sicks y otros compañeros de su maestro las virtudes del Order y a combatir el Chaos.
Nada fue fácil para él porque debía pasar mucho tiempo solo, entrenando y aprendiendo. Conviviendo con los ciudadanos de Moon, los buenos y los pocos ladrones que allí vivían.
Aprendió a compartir, ayudar al prójimo a interesarse por su ciudad, intentando mejorarla, combatiendo a los criminales que en ellas vivían.
En esas luchas contra criminales conoce a Maximus y juntos salen de excursión, entrenan y deciden refundar un viejo clan: Pretorians. Con el consentimiento de su maestro y junto a Maximus pone sus armas al servicio de Lord Britsh.
Juntos recorrieron durante mucho tiempo las tierras de Sosaria combatiendo criminales y difundiendo las virtudes del Order.

Pero nada es para siempre y una serie de sucesos desencadenaron la marcha de Coaltar de Sosaria. Emprendiendo un largo viaje del que no sabia si regresaría.
Largos dieciocho meses estuvo Coaltar alejado de Sosaria, para volver y encontrar todo diferente, todo nuevo. Ya no estaban sus compañeros, por mas que recorriera sus casas buscándolos ninguno respondía al llamado. Y Moonglow ya no era la misma, una ciudad fantasma parecía.

Desesperado, lleno de dolor decidió irse de allí, buscar nuevos rumbos, una nueva vida.
Desengañado puso en dudas sus valores, se replanteo su vida. ¿Qué hacer ahora? Todo su mundo, todo lo que el conocía ya no estaba. Sólo su casa quedaba en pie.
Recogió lo poco que quedaba y se marcho, se marcho en busca otra vez de una vida, de una razón para vivir. Solo no vale la pena seguir. Acostumbrado al calor de la amistad, ahora sentía frío

Para poder pensar en paz y con claridad se mudo a una pequeña isla desierta. Allí paso un tiempo hasta que tuvo necesidad de provisiones. Miró su mapa y la ciudad mas cercana estaba en otra isla. Jhelom.
El destino juega con Coaltar como el viento con las hojas.
El destino lo llevo a Jhelom hogar de muchos nobles caballeros que le devuelven a Coaltar las ganas de vivir, la ilusión, los valores que había puesto en dudas. Le dio la oportunidad de hacer nuevos amigos con los que compartir, otra vez, risas y momentos especiales. Así como también la esperanza, la esperanza y la fe que el siempre tenia en sus valores.

Ahora Coaltar ha encontrado un motivo para vivir. Tiene otra vez la esperanza, el brillo en los ojos. Las ganas de vivir y compartir su vida.
Ahora es él quien tiene que ganarse la confianza de aquella gente, para que lo acepten como uno de los suyos y pueda como antes… VIVIR!!!!
Reena Inverse Las ciudades caían una a una, estábamos ante una masacre mundial, se aproximaba el Caos.
En las calles se vertía la sangre de personas inocentes. "Ellos" no eran como nosotros, en sus ojos se podía percibir el odio y la ira que tocaban en lo más profundo de sus almas, esos ojos te dejaban sin respiración, era como si tuvieras una hoja afilada en tu nuca de la q nunca pudieras escapar, estaban vacíos, carecían de sentimiento alguno.

Años atrás habían sido personas inmersas en la incertidumbre, no diferenciaban el bien del mal, todo esto se debía a su Avaricia, nunca estaban satisfechos con nada, todos les parecía poco, simplemente se guiaban por la oscuridad hallada en sus corazones.
Desde entonces mi vida la dedico por y para luchar contra esas almas oscuras que quieren quedarse con mi mundo.

Mi vida desde muy pequeña se ha basado en el trabajo duro y en la lucha diaria por sobrevivir de las adversidades q se te cruzan en el camino.

Mientras yo Reena Inverse viva no permitiré que sacrifiquen a gente inocente a costa de un puñado de tierra.

Así que con vuestra ayuda algún día podremos vencer a esos despreciables seres que quieren apoderarse de este mundo tan maravilloso.
Crox Hace mucho que llegué a la ciudad de Britannia, ansioso por descubrir un mundo nuevo lleno de héroes. En mis primeros recorridos por la ciudad intenté mantener una mínima charla con los comerciantes, para hacerme con sus costumbres e ideas, gente extraña...

Al poco adquirí mis primeras armas y decidí hacer mi primera incursión al cementerio de Britannia, lugar oscuro y tenebroso para mí, que apenas podía sostener la espada. No tenía idea de donde conseguir vendajes para mis heridas, así que utilizaba los conjuros básicos aprendidos durante mi infancia para sanarme.
Allí conocí a varias personas, que me enseñaron a montar caballos. Ya podía darle batalla a las pequeñas bestias que habitaban el lugar.

Poco después conocí al que seria mi primer compañero de viajes, con el cual conocí una pequeña parte del mundo. Él me hizo conocer a Dark Pro, uno de los más famosos artesanos que tal vez hayan pisado este mundo, quien me ofreció gratuitamente un lugar tranquilo donde vivir, en una lejana isla perdida en los mares del mundo. A mi hogar solo podía llegar mediante el uso de las artes arcanas, por lo que me lo pensaba dos veces antes de salir de él.

Todo transcurrió con tranquilidad hasta cierto día... Había pasado mucho tiempo entrenando duramente con mi compañero. Incluso me podía enfrentar a los lagartos gigantes que habitaban nuestra isla. Dark Pro me había forjado muchas armas y armaduras para entrenar. Me sentía lleno de ganas de explorar el mundo... y eso hice.

Pasó el tiempo, mi antiguo compañero desapareció sin avisar, ni una nota, un mensaje, nada. Viajé a Britannia para tratar de encontrarlo pero no tuve éxito. Fue allí cuando me encontré con Feanor, un antiguo amigo que acaba de llegar a este lugar. Lo invité a mi casa y le presenté a Dark Pro quien lo recibió gustosamente.
Pasamos algún tiempo en la isla, conociendo, investigando, estudiando y entrenando.

Tiempo después nos enteramos de una guerra que llevaba años fraguándose en el exterior. Mi antiguo compañero me había mencionado algo, pero no le entendí en aquel momento. Dos bandos que se odiaban, pero que tenían un enemigo en común, se enfrentaban diariamente en todas las ciudades de este mundo. Unos defendían la Corona y otros intentaban derrocarla.

Feanor y yo partimos para recorrer el mundo. Pasamos por la mayoría de las ciudades, cruzamos bosques, ríos y pantanos. Más de una vez tuvimos que huir de asesinos que acechaban en los árboles. Utilizábamos los mágicos portales lunares, los cuales nos transportaban a otros lugares del mundo dependiendo de la fase lunar....

Y mediante estos portales llegamos a la ciudad de Jhelom, un lugar ideal para nosotros, una ciudad tranquila, con un buen lugar para entrenar y gente muy amable. Vivimos allí durante mucho tiempo.

Allí conocí a un grupo de personas que se hacía llamar “SpS”, me hice compañero de ellos en sus viajes y los ayudaba en lo poco que podía. También conocí a William I, que pertenecía a la Orden Real de Caballeros, bienhechores al servicio del Rey. Conocer a Willian me motivó a interesarme más por la historia de este soberano.
Poco después decidí pertenecer al bando del Orden e ingresé en la Orden Real de Caballeros, juré defender a Lord British, Rey de Britannia.

Estar al servicio de Lord British, con su estandarte tallado en mi escudo me hizo conocer a muchas personas con mis mismos ideales. Volví a viajar y tomé cariño a la bella ciudad de Trinsic, pero Jhelom era mi hogar. Era un placer cabalgar junto a todos los demás caballeros y defender el estandarte Order. Eran épocas gloriosas.

Recuerdo cuando Trinsic cayó por vez primera, todas las ciudades cayeron bajo el control de los Caóticos, todas menos una. Caballeros SpS y yo evitamos la caída de Jhelom.
Pero tras la caída llega la luz y poco después, todas las ciudades volvían al control del Orden. La Alianza del Order se fortalecía mientras que los rebeldes Caóticos se debilitaban a cada minuto....

Toda gloria acaba muriendo y recuerdo los días que marcaron el final de nuestras glorias. Los antiguos ejércitos de ambos bandos habían sido reducidos a una elite, lo cual generó discordia y provocó envidia por parte de los que habían quedado afuera. Yo pertenecí a esa “elite” y vi como todo el gran trabajo que habían hecho los antiguos caballeros del Orden se derrumbaba. El mundo casi se sumió en la anarquía.

Igualmente recuerdo los momentos posteriores, vi como los ejércitos se fortalecieron y volvieron a cabalgar. Pero mi antigua Orden se había disuelto. La muerte de nuestro líder William I y otros caballeros había provocado nuestra separación. Solo quedaban los recuerdos de algo grandioso.

Triste fue el día en que me enteré de que mi compañero, Feanor, se había convertido en un ser Caótico. Me encontré solo cabalgando por los bosques y agujeros de este mundo. Creí que ya no me quedaba mucho por hacer aquí...

Pero recordé a mis antiguos amigos, los SpS, y decidí pasar por su hogar solo para saludarlos. Poco después era uno mas entre ellos. Me sentí muy cómodo. Estaba en mi hogar.

Muchos son los años que he vivido... más ahora... Un nuevo día se acerca…
Griffith W.Hawk Esta es la historia de cómo llegue a ser ciudadano de Jhelom.

Rondaban tiempos difíciles, en los que los poblados se tornaban de oscuridad completa, no sabias en quien poder confiar, porque cada paso que dabas notabas cierta vigilancia sobre ti, debías caminar seguro ante todas las adversidades presentes y cubrirte las espaldas sin levantar sospecha alguna ya que tu vida podría peligrar en cualquier momento.
Los ciudadanos parecían seres sin alma, sin corazón y ni tan solo algo de dignidad, por los callejones solo se apreciaban cuerpos mutilados y putrefactos, grandes charcos de enrojecida sangre y diversos tipos de armas echas añicos. A juzgar por lo que veía en cada uno de los pueblos, esto había sido causado por un grupo de seres de corazón demoníaco sin remordimientos algunos, parecía ser que estaba persiguiendo a un grupo de seres monstruosos, no se podía dar lugar a lo que estaba pasando, solo bastaba con ver los rostros de cada uno de los habitantes, en ellos podía verse ese gran temor, todo lo que habían estado sufriendo a lo largo de todo este tiempo. Yo para ellos soy uno más al que temer, me miran como tal, esos ojos desconfiados y apagados... como si de una pesadilla se tratase.
Estaba claro que yo no podía soportar esto, ver a gente arruinada por seres que no merecen estar en vida, a aquellos que les gusta la muerte tanto como la riqueza, algo totalmente inaceptable. Ya bastante enojado de no poder hacer nada, decidí parar por un momento e interrogar a un pobre ciudadano con vida, él solo supo señalarme hacia donde cabalgaron aquellos seres demoníacos ya que era un pobre anciano al que le habían cortado la lengua, algo realmente doloroso...
Por eso, yo vivo por ellos y para ellos, sirvo a la ciudadanía para ejecutar el bien en cada uno de los momentos oportunos, utilizo mi saber de la espada para proteger sin duda a cada cual que necesite de mis servicios, no necesito pago alguno ya que puedo ganarme la vida obteniendo los restos de aquellos seres q no merecen vivir, a aquellos a los que yo denomino "demoníacos". Por eso ahora mismo me pondré rumbo al Sur, ya que fue lo último que aquel ya fallecido anciano me señaló.

Nada mas salir de aquel lugar tan estrepitoso un virotazo rozo mi hombro derecho, no sabia de donde provenía pero estaba seguro de que aquel despiste pudo costarme la vida, solo se podía divisar niebla y mas niebla desde la cual podrían suceder diversas cosas, un erróneo movimiento me permitió ver a aquella figura tan distorsionada q se escondía tras aquella esplendorosa niebla cuando de repente me volvió a disparar otro virotazo más el cual conseguí esquivar ya que supe desde donde provenía.
Solo tuve que esperar un segundo para que aquella persona de voz grave me dijese: -"tira tus armas y entonces te dejaré vivir, si no el próximo virotazo te arrastrara a lo mas profundo del abismo".
Al parecer no había fallado por error, lo había echo a propósito, entonces yo me pregunté una tras otra vez: "¿Porque no ha querido matarme si ha tenido la oportunidad?"
Cuando de repente aquel Hombre se dejó ver, estaba atentamente a mí y apuntándome por si hacia algún movimiento extraño, de hecho yo no tenía salida alguna, era un momento en el que podía acabar mi vida, pero para sorpresas aquella persona bajó su ballesta y me dijo:

-"Empuña tu arma y persigue a aquellos monstruos", no soy uno de "ellos, estoy aquí por lo mismo que tu".

Sorprendentemente era una persona con valor, se le veía con una gran fortaleza y vigor, y parecía manejar con destreza su ballesta. Le pregunté como se llamaba pero no quiso decírmelo, prefería estar en anonimato, así que emprendió camino hacia el sur sin decir palabra alguna, ni porqué estaba aquí ni q era lo que perseguía, no tardó en distorsionarse entre la niebla y acabé perdiéndole de vista. Alguien más aparte de yo estaba contra esos demoníacos seres, espero volverle a encontrar mas adelante, quizás tenga las respuestas que yo busco.

Minutos mas tarde me adentre entre la niebla, siguiendo el camino Sur que esta misma persona siguió, habían ciertos momentos que por la niebla era realmente dificultoso ver, no sabias por donde pisabas y ni tampoco si habría un precipicio un paso alante tuya, todo estaba por ver...

Tras varias horas de camino, a lo lejos empecé a divisar luces, como si de una ciudad se tratase, pero en el momento que estaba casi en aquellas esplendorosas luces, se escucharon espadas bailar, chocaban sin cesar, parecía librarse un combate a las cercanías... cuando de repente un grito alentador se escuchó... me resultó realmente familiar, ¿de quien podría ser esa voz? ahora mismo no lo recordaba, cuando decidí acercarme, vi a una gran figura riendo a carcajadas y ensangrentada por todo el cuerpo, él portaba un arma q brillaba en la oscuridad, parecía estar prendida en llamas, algo q yo nunca habría imaginado, pero lo peor no fue eso, sino el cuerpo que yacía en el suelo, no era nada mas ni nada menos que aquella persona que me perdonó la vida hace unas horas...
No... Él no podía ser... estaba decapitado y tenia grandes y profundos cortes en el pecho... esta maldita bestia... le a dado muerte...
No podía creérmelo, aquel tipo había sido derribado, esto iba a ser un combate duro, pero si quería borrar del mapa a un ser demoníaco tendría que acabar con su vida.
No tardé en desenfundar mi arma, este ser no dejaba de reírse, parecía como si yo le hiciese algún tipo de gracia... valerosamente le cargué y fue el primer momento de choque de armas, mi espada contra su gran hacha doble, resonaron como casi bailando la escena, su gran golpe me hizo retroceder ciertos pasos, realmente este monstruo tenia un gran poderío.
Tras volver a él, le conseguí evadir un golpe y aproveché para clavarle la espada en sus anchas costillas, su lentitud le hacia un ser más vulnerable, esto le quitaba mucha dureza ya que apenas tenia movilidad. Me sorprendí ya que mi espadazo casi ni le hizo inmutarse, me quedé fijo a su profunda herida, él sangraba sin parar cuando de repente se pude ver su herida cicatrizar realmente rápido... En ese momento me pregunte:"¿Que tipo de ser es este? Nunca había visto una regeneración tan rápida...la herida ya se le había cerrado, ¿que es lo q estaba ocurriendo?”
Me lancé contra él, con toda la rapidez que pude y le clavé la espada esta vez por el pecho, atravesando su corazón, por un momento nuestras miradas se cruzaron y él dejó de sonreír, acto seguido cayó derribado al suelo desangrándose en la escena. Me quedé por un momento a su lado, casi en el suelo debido a la agotante batalla que libramos, mi herida en el hombro empeoraba cada vez más, ese maldito virote, pareció estar en...ve...ne...na...do...caí al suelo rotundamente.

Al abrir los ojos, me encontré tumbado en una cama, tenia el hombro cicatrizado y una mujer yacía a mi lado, ya de primeras hablándome y preguntándome:

-¿Que tal te encuentras caballero?

-Bien. ¿Donde estoy? ¿Cuando tiempo llevo así?

Aquella mujer me respondió que me encontraba en Jhelom, llevaba casi 2 semanas reposando y que hasta ahora no habían notado cambio alguno en mi, tenia un veneno inyectado por una herida, de hecho yo aun me sentía mareado, pero después de todo...

-¿Que fue de aquel ser demoníaco que derrote?

-¿Ser demoníaco? ¿De que estas hablando caballero? Yo solo le vi a usted tirado en el suelo, desmayado ante tal herida, sobre un gran charco de sangre, junto a su amigo que ya descansa en paz...

-¿Le conocías?

-La verdad es que nunca le había visto...

Una vez mas mis respuestas se quedaban en vano... Todo mi equipaje estaba junto a mi, no había perdido nada, pero… ¿que ha sido de él? ahora yo soy el que debe defender estas tranquilas calles de aquellos asaltantes tan despiadados que existen, protegeré esta ciudad con toda mi vida si es necesario, y ante todo espero volver a encontrarme a ese terrorífico ser.

Ahora lo que me pregunto es: ¿Cual es mi lugar en este mundo? ¿Qué es lo que debo hacer?
Heartsteel Muchas noches, en mi descanso nocturno he vuelto a aquel día. Era una mañana cálida de verano, demasiado cálida tal vez. Bajo un sol de justicia, entrenábamos para ser unos excelentes guerreros, protagonistas de heroicos poemas, entrechocando nuestras espadas, unas ramas de un cedro talladas torpemente. Tan solo era un chiquillo que en aquel juego vivía las aventuras de mi padre, soñando en, algún día, convertirme en un justo caballero como él.................... “Yo me disponía a atravesar con mi poderosa lanza a un dragón de escamas doradas que tenía aterrorizada a la población cuando escuché una voz en mi mente.

- No cometais una estupidez, pues la única maldad que hay en este dragón es la del hechizo que me ata a esta forma.

- ¿Quién sois?¿Quién ha hablado? – pregunté extrañado, casi con una nota de temor en la voz, perdido todo mi ímpetu de ataque. - ¿qué hechizo es este?

- El hechizo que condenó a mi curiosidad se encierra en aquel libro abierto, tan sólo cerrar el flujo de magia me devolverá a mi forma natural.

Siempre había luchado contra los dragones, pero algo en mi corazón me dijo que debía fiarme de aquella voz, asi que sin entender muy bien el significado de sus palabras me acerqué al libro y lo cerré. Una descarga de energía similar a un rayo me dejo inconsciente….”

- Ahhh – frotándome mi dolorida cabeza me levanté del suelo. Estaba solo, mi amigo se había ido. Todavía algo confuso oía gritos a mi alrededor, sin entender su significado.

- Heart, hijo, corre al bosque, corre por tu vida - mi madre con cara de preocupación gritaba desde la puerta de casa.

Entonces corrí…
Tras de mí, las llamas consumían el poblado, donde antes estaba mi hogar, solo había cenizas y humo negro… Las fuerzas de la oscuridad nos habían atacado.

Durante varios días estuve escapando de aquel desastre, intentando sobrevivir con los conocimientos que mi padre me había inculcado, ocultándome entre la maleza y malcomiendo aquello que sabía que era comestible… pero aun así se me estaban agotando las fuerzas. Cuando estaba a punto de rendirme, arrastrándome mas que andando y casi inconsciente, aparecí en un claro, con un pequeño lago. Cosa extraña, en aquel lugar me sentí tranquilo por primera vez desde mi huida, bebí un poco de agua y por fin pude conciliar el sueño.

A la mañana siguiente me sentí prácticamente recuperado, observe el lago… y comprendí de verdad que aquel era un sitio especial, todo el lugar irradiaba paz, panteras bebían agua junto a venados, no había ningún signo de hostilidad, estaba muerto de hambre, pero fui incapaz de intentar atrapar a un pobre conejito, así que volví a beber agua… y quede saciado.

A la noche ocurrió otro suceso extraño, soñé, pero no con la tragedia de mi pueblo, sino con mi padre, muerto tiempo atrás. En aquel sueño mi padre me habló:

- Hijo, es el momento de seguir con tus enseñanzas, debes sobrevivir, obsérvame.- y comenzó a ejecutar movimientos con su espada.

Al amanecer tenia perfectamente grabados en mi mente todos sus movimientos, me acerqué al lago para lavarme y despejarme y un reflejo me llamó la atención, en el fondo del agua había una espada, ¡¡¡una espada!!!. La tomé, y la observé, en la hoja de acero, había grabado un corazón. ¡Era perfecta! una extensión más de mi propio brazo.

Sin perder más tiempo empecé a repetir los movimientos que había ejecutado mi padre en mi sueño, al principio torpemente, pero enseguida fueron mejorando.

Cada noche mi padre volvía a mi sueño y me enseñaba nuevas combinaciones de golpes, y por el día los practicaba, así durante… no lo se, perdí la noción del tiempo.

Una noche mi padre no se hizo presente en mis sueños, pero apareció una criatura de sobrenatural belleza, rodeada de un aura de honor, amistad y bondad. Era un burro dorado, fijó su mirada en mí y me habló.

- Tu padre ya no puede enseñarte más, es hora de que te pongas en camino, debes ir a Brit y buscar a los caballeros que me son fieles y leales, busca a los SpS. No… no te entristezcas, no estarás solo en el camino hacia Brit, nos volveremos a ver…


- ¿ Tato?... ¿tato?.. ¡Tatoooooo¡

- Mmmm.. dejame dormir un ratito más Akara… ¡¡¡¡¡¡¡¡AKARAAA!!!!!!!

¡Era mi hermana!, ¡la que había dado por perdida, aquel desgraciado día!... pero… miré a mi alrededor… ¿el lago?, ¿el pequeño claro? Miré a mi hermana, vi que había madurado, sus ojos reflejaban sabiduría, ya no era una niña…

-Akara, debemos ir a Brit en busca de los honorables caballeros SpS, por el camino ya hablaremos de lo que nos ha pasado durante este tiempo-.
Bonihato Ha transcurrido tiempo desde que un humilde minero llamado Bonihato en las tierras de Sosaria, se ganaba la vida trabajando la hojalata, cuando empezó a ser conocido en su tierra natal (Britain) como uno de los mejores hojalateros y consiguió algo de dinero conoció a un grupo de personas que habitaban en una gran casa junto a la mina donde el trabajaba dando forma al metal, allí conoció a unos caballeros, los cuales se entrenaban para pelear contra un grupo de bandidos cada vez mas numeroso que saqueaban, intimidaban e incluso llegaban a matar a los humildes mineros en los alrededores de las tierras de Minoc, Bonihato empezó a relaccionarse con estas personas y se dio cuenta de que gente como el que se ganaba la vida en ese duro trabajo en la mina estaban en peligro, se propuso aprender de estos guerreros el arte de la lucha para enfrentarse a los bandidos, pero aunque era bueno en su trabajo necesitaba mas dinero para viajar a esas tierras tan lejanas y tubo que trabajar duro. Después de un largo tiempo de trabajo conoció en la ciudad a una bella señorita con la que mantuvo una larga relación, años después se caso con esa bella mujer que conoció, ya tenia una pequeña casa y ahorros reunidos, se dedico a entrenar y aprender mucho con estos caballeros que habitaban en la gran casa de Britain.

Una noche fría, oscura y de tormenta, Bonihato y su amada se refujiaron en la casa de la mina. De repente se escucharon unos caballos galopando y se veía a un grupo de personas merodeando en los alrededores de la mina, el despertó a su mujer y la dijo que se escapase a la ciudad de Britania a pedir ayuda, Bonihato se preparo para defender la casa y sus pertenencias, se puso su armadura que guardaba, salio para enterarse de que pasaba..... horas mas tarde llego un grupo de personas para ayudarle, pero era tarde ya era tarde, se estaba agonizando en el suelo de la mina desangrándose y nada se pudo hacer para salvarle....

Pocas semanas después su esposa se dio cuenta de su embarazo... debido a los precarios medios de sanidad y economía de las que disponía falleció pocas horas después de dar a luz, nacieron dos bebes un niño y una niña, nacieron sin padre ni madre algo muy duro para sus vidas. Fueron acogidos por una señora anciana que habitaba en la ciudad, cuando llegaron a la edad de dieciseis años se dieron cuenta de el suceso de sus padres y se propusieron investigar, la anciana enseño trucos de magia a la niña llamada KoKe la cual parecía tener mucho interés, al chico le llamaron como a su padre, Bonihato, el mismo decidio seguir los pasos de su padre y entrenar en un cementerio a las afueras de la ciudad. Salieron de la ciudad para aprender mas de la vida y se dirigieron tras unas pistas que les guiaron a la mina donde trabajaba su padre y vieron la gran casa en la que habitaban esos guerreros, pero esa casa estaba abandonada, y en la puerta un cartel en el que estaban inscritas unas siglas, las siglas eran "SpS", ya tenían una pista mas, y decidieron regresaron al pueblo Britain para investigar sobre estas siglas.....

Dos años mas tarde, cuando estaban mas experimentados en sus artes de magia y lucha y tenían la mayoría de edad decidieron viajar a una ciudad llamada Jhelom en la que unos ancianos sabios de Britain les dijeron que podrían encontrar mas pistas sobre las siglas "SpS". Con los ahorros que conseguían en el cementerio y una ayuda de la anciana que les recogió de la calle, pudieron pagar dos billetes de ida en un barco de un pescador que se dirigía a la isla de Jhelom.

Tras varias semanas muy duras de viaje llegaron a la isla de Jhelom donde había gente que parecía saber algo sobre las siglas "SpS". Días después de conocer a fondo e investigar sobre esta ciudad, vieron en las afueras una casa con las mismas siglas que la gran casa de britain..... de esa casa salieron varias personas que muy amablemente me invitaron a pasar, allí contamos nuestra historia y el porque de nuestra búsqueda de los caballeros de Britain, nos contaron que esas tierras se han vuelto también muy peligrosas y que cada día se pasean unos bandidos que con violencia atacan a las personas fuera de las ciudades y se mudaron a esta casa de la isla de Jhelom. Bonihato y KoKe se ofrecieron para vengar la muerte de su padre y estos caballeros que portaban las siglas "SpS" nos ofrecimos a unirnos a ellos para luchar juntos contra toda esta banda de asesinos que cada noche se acercan a las ciudades a intimidar a los ciudadanos........


Continuara....
Deadler Snyderman La lluvia incesante cae sobre mi rostro, el ruido ensordecedor de los relámpagos resuena en mis oídos. A duras penas puedo abrir los ojos y empiezo a formularme preguntas tales como; ¿Quien soy? ¿Donde estoy? ¿Como he llegado aquí? Una silueta se posa frente a mí, y al enfocar la vista logro ver a una dulce dama de cabellos dorados.
- Volvamos a casa...

El amanecer de un nuevo día se abría paso entre las nubes, la lluvia cesaba, me encontraba tendido en el suelo, con todo el cuerpo lleno de sangre, roja.

Cuando era mas jovencito mi abuelo solía contarme historias de grandes héroes y de las grandes hazañas desempeñadas en sus viajes, pero al igual que hubo leyendas recordadas por sus héroes de antaño, había otros antiguos relatos sobre magias oscuras y poderes que procedían del inframundo.
- ¿Tu crees que esas historias fueron en verdad reales Melissa?
- Pero por favor... ¿Siempre vas a seguir siendo tan soñador?
- Entonces...
- Salgamos a ver la puesta de sol, y de paso que te de un poco de aire fresco.

John, Melissa y su hija Saray eran una familia de campesinos con una vida sencilla y tranquila, poseían una casa de madera junto al rió con un pequeño molino de agua, rodeada de huertos y a escasos pasos de la playa. Esa misma tarde decidieron salir para ver la puesta de sol. El sol brillaba frente a ellos y un tono rojizo cubría todo el cielo. A medida que se acercaban a la playa empezaron a escuchar una voz...
- ¡Mama!! ¡Papa!! ¡Mirad que he encontrado!! ¡Allí abajo, en la orilla!!
La pareja desconcertada corrió hacia ella. Allí se encontraba Saray con dos criaturas de escasos meses envueltos en telas negras, al parecer se trataba de un niño y una niña. John alzo la vista y vio una barca funeraria, sobre ella los restos de un hombre con armadura negra y símbolos de origen desconocido en esta.
Mas tarde, guarecidos de la noche en su humilde morada.
- ¿Quien puede haber hecho algo tan cruel?
- No lo se pero aun no sabemos como han llegado aquí
- ¿Porque los abandonarían? ¿Y que significaba el cadáver?
- La verdad, no lo se. ¿Y que vamos a hacer con ellos?

Duros fueron los años siguientes, pues ambos niños eran de naturaleza malvada, nerviosos y revoltosos se resistían a sus tutoras, pero acabaron cediendo ante su maternal hermana mayor Saray. El niño bautizado con el nombre de Deadler y su hermana de sangre con el nombre de Shiva aprendieron rápidamente las tareas diarias y el trabajo del campo. Deadler se mostraba como un joven ambicioso, desconfiado y observador. Una tarde se sentó para hablar con John.
- Perdonad padre hoy estuve cazando unas liebres y una serpiente me mordió en el pie, yo no le di importancia pero cuando fui al rió a lavarme descubrí q tenia una mancha negra.-A John le cambio la cara fugazmente.
- He de hablar contigo hijo, será mejor que salgamos fuera.- Salieron a fuera, era una noche oscura, sin nubes, sin luna.
- Me temo hijo q...es posible q se trate de alguna enfermedad que nosotros desconocemos. Tu hermana también ha mostrado los mismos síntomas al ser lastimada. Estuvimos tu madre y yo dándole vueltas, incluso me acerque al pueblo y pregunte a los sabios, creemos que... no proviene de esta tierra.
- ¿A que te refieres? ¿Como que no es de esta tierra?
- Veras hijo, tu en realidad...
El sonido de herraduras golpeando fuerte contra el suelo se acercaba muy rápidamente.
- ¡Hijo volvamos a casa rápido!
- ¿Que me tenias que contar?
- ¡Hijo tu madre y tus hermanas están solas en casa y se acercan jinetes, rápido, entremos!

En efecto, se acercaban dos jinetes negros sobre caballos oscuros blandiendo una gran espada. Corrimos hacia la puerta, yo logre entrar pero John tropezó con tan mala suerte de cerrar la puerta del golpe, al incorporarse el primer jinete se abalanzó sobre el. Corrí hacia la ventana para observar de cerca a los jinetes, totalmente tapados de negro hablaban con John mientras uno lo sostenía en el aire y este grito:
- Buscamos a "los malditos", entregadlos y no seréis privados de vuestra vida.
- ¡Corred! ¡No les escuchéis! – Gritaba mi padre.
- Saray coge a los chicos y metete en el sótano, rápido, ya sabes que hay tras el molino. – Dijo mi madre muy asustada.

Una sensación de impotencia reinaba sobre mis sentidos, estaba tan solo a unos metros de mi, casi podía tocarlo. De golpe Saray me agarro del brazo y me llevaba hacia el sótano, empuje a mis hermanas abajo y puse el tablón para q no saliesen, no podía dejar a mis padres solos. La espada cortó el viento y un grito de agonía entro en mi corazón, el cuerpo muerto de mi padre se desplomo y cayó al suelo. Melissa estaba totalmente aterrorizada sin reacción alguna, la arrastre hacia el piso de arriba y nos escondimos en el desván. Los jinetes tiraron la puerta y empezaron a gritar, se oían golpes por todas partes, uno empezó a golpear la trampilla del desván. Mi madre al final reacciono con un llanto y me dijo muy seriamente:
- Hijo escóndete tras ese armario, cuando lo veas necesario salta por la ventana.
Seguí sus ordenes rigurosamente, el jinete subió al desván y se acerco a mi armario, mi madre golpeo el suelo para atraer su atención, el jinete alzo su espada...

El silencio...

Un mar de oscuridad me ciega, una sensación de vacío recorre mi insensible cuerpo, no siento nada. Un estridente ruido empieza a retumbar en mis oídos, la escena es prácticamente indescriptible, decenas de pequeñas masas luminosas se encienden y se apagan una tras otra, sin parar. De pronto el ruido cesa y las luces se apagan, tras la tempestad se puede comenzar a distinguir un objeto brillante en medio de la oscuridad, se acerca poco a poco, se trata de una esfera blanca posada sobre un desierto de arena, a medida que me acerco, la perfecta esfera brilla mas y mas, puedo escuchar una suave brisa como me silva una dulce canción.

La tranquilidad...

Al despertar una nube de humo se cernía sobre la zona, lo que un día se hizo llamar mi hogar se había convertido en cenizas y polvo. Empecé a buscar entre los restos, con algunas brasas aun encendidas empecé a quemarme las manos. Varias horas de búsqueda inútil. Ya no había nada que me condujese a quedarme allí, y la esperanza de encontrar a mis hermanas me obligaba a partir.
Decidí seguir el río, supuse que seria la forma más fácil de encontrar una aldea. Camine y camine, día tras día. Las quemaduras de mis manos habían empeorado y una nueva mancha negra había aparecido en estas. Al atardecer del sexto día aviste fuego en la lejanía, esa misma noche acampe junto al rió, apagué el fuego y cerré los ojos en busca de un sueño relajante. Pero en vez de ello tuve una pesadilla, me encontraba tras una cascada, tras el cristalino velo de agua estaban ellas. Shiva y Saray, a varios pasos de mi, pero al intentar atravesar el agua me encontré con un cristal frió como el hielo y duro como el diamante. Golpee y grite pero no podían oírme, me dieron la espalda y caminaron hasta alejarse de mi vista. Desperté golpeando el suelo con mis manos y para mi sorpresa no estaba solo. Una especie de duendecillo dorado estaba sentado a mi lado cantando mientras preparaba un caldo, con mis reservas.
- ¿¡Que estas haciendo aquí!? ¿¡Quien te ha dado permiso para tocar mi comida!?
- Jajaja un buen caldo te preparo, si. El camino no será fácil, no. - Verdaderamente estaba hambriento, nunca fui gran culinario, pero lo del camino no me hacia ninguna gracia.
- ¿Quien eres? ¿Y que eres?
- Jejeje. No debes ser impaciente, no. Pues las respuestas a tus pregunta serán reveladas a su debido momento, si. - ¿Pero quien te has creído que eres?
- Mmmm... Comprendo vuestra ira joven, deberíais calmaros, si.
- No digas palabras sin sentido, no sabes quien soy, no sabes por que estoy aquí, no sabes nada.
- Te equivocas Deadler, se lo que buscas y se donde se encuentra, así es, si.
- Eh, eh, pero como... - Jajaja Has de comer mas despacio no vayas a atragantarte, no.
- ¿Y como se que puedo confiar en ti? ¿Que te diferencia del resto de asesino y ladrones que anda sueltos?
El pequeño duende alzo el brazo derecho posándolo sobre mi frente, fugazmente vi una serie de imágenes que mostraban un reino muy lejano en la cima de una gran montaña y a un misterioso mago. Este último había encomendado la tarea al duende de encontrarme y llevarme ante el. Me encontraba en una situación desconcertante. No tenía nada que perder y por un momento sentí la esperanza de que aquel mago pudiera ayudarme a encontrar a mis hermanas.

Los años fueron pasando, me pasaba los días corriendo y entrenado, a pesar de la frágil apariencia de mi compañero se trataba de un ser fuerte de espíritu, con gran sabiduría y astucia. Seguíamos adelante a base de unas pocas monedas de oro que nos ofrecían los habitantes de los pueblos que cruzábamos, nos dedicábamos a dar caza a los ladronzuelos y de algún que otro rufián que se aprovechaba de las mujeres. Aun recuerdo una noche soleada de verano cuando nos encomendaron la misión de echar del pueblo a un noble que se dedicaba cobrar impuesto que ni siquiera el podía permitirse. Lo desterramos de su tierra y al finalizar el pueblo realizo una fiesta con danzas y mucha cerveza. Jejeje fue una noche muy divertida y alguno pillo una buena. Allí mismo conocí a DaVinci, un artesano bebedor empedernido con grandes dotes para el hierro y la madera. Me contó que se dedicaba a ingeniar inventos, incluso me llego a contar que había inventado una ave voladora, en fin, un trabajo duro el de un artesano.

- ¡¡Madre mía, no sabia que tu también bebieses cerveza!!
- Jajaja aunque mi aspecto te desoriente se aprovechar los grandes placeres de la vida, si.
- Jejeje ¿Entonces me vas a decir como te llamas? ¿O tendré que seguir llamándote duendecillo?
- Jajaja muy buena la cerveza, si. Mi nombre no serias capaz de entenderlo, no.
- Haber dímelo...
- Jajaja eres un ser curioso, si. Me llamo SpanishShare. Jajaja.
- ???????? Pero es muy largo... ¿Que te parece si te llamo Share?
- Mmmmm... No disgustarme Share, no. Buen acierto, si. Jajaja.
- Jejeje ¡¡¡OTRA JARRA DE CERVEZA!!! .
- Que sean dos, si. Jajaja.

Siete largos años de camino cuando al final llegamos a los pies de la impactante montaña. Desde allí no podíamos ver la cima de tan impresionante montaña y debido al esfuerzo que suponía subir decidimos descansar esa noche allí. Había un precioso arroyo rodeado de vegetación y florecillas blancas, sobre sus limpias aguas se reflejaba el atractivo resplandor de la luna llena. Al acercarme al agua vi mi reflejo en ella, las machas negras antes inapreciables habían acelerado su paso y se extendían por mis extremidades, sabia que en menos de un año cubrirían todo mi cuerpo.
- ¿Que te parece si nos damos un baño relajante Share?
- Glglglgl... Epgl Gluegna igleag, gi.
- ¿Pero que haces comiendo flores???
- ¡Glup! Ser buenas hiervas, si.
- Venga vente, que el agua esta perfecta para darse un chapuzón.
El agua estaba deliciosa y sinceramente, ya hacia unos días q no me daba un buen baño. Era gracioso ver a Share nadar, era como un sapo dorado. Me sumergí y encontré una pequeña esmeralda, al salir observe unas criaturillas con auras blancas que se escondían entre las flores.
- ¿Que son esas criaturas?
- Son hadas, si.
- ¿Porque se ocultan entre las flores?
- Están asustadas, algo les aterra, si.

Salimos y nos alejamos del arroyo y de las criaturillas blancas. Escuchamos un grito, de repente tres robustos orcos se abalanzaron sobre nosotros, no pude reaccionar, no veía a Share y estaba rodeado por dos de ellos, el tercero me golpeo fuertemente en la nuca y caí sin conocimiento.

El silencio...

El sueño anterior volvía a repetirse, de nuevo el ruido y luces, se apagaron y la esfera seguía brillando.

El despertar...
Me estaba moviendo, abrí los ojos y me di cuenta de que estaba encima de un animal, al parecer era un burro, dorado, subíamos montaña arriba y al echar la vista atrás se podía observar una lejana nube de humo en el claro.
- ¿Que ha sucedido? ¿Quien me puso aquí encima?
- Jajaja Ser Share, buen amigo, ser yo, si.
- ¿Que te ha pasado???
- Mmmmm... Jajaja te explicare cuando lleguemos a la cima, no debe preocuparte esto, no.

La cima era increíblemente alta, a base que subíamos la vegetación disminuía y el frió aumentaba. Al final, tras una nube, se desvelaba una robusta fortaleza de mármol, sus puertas eran grandes y altas, frente a ellas posaba una figura, le recordaba, era Kender. Serio y con voz autoritaria me dijo:
- Te esperaba Deadler. Eres bienvenido.
- Je.
- Pasa adentro y hablamos, puede q tenga algo que andas buscando.
Desmonte de Share y se dirigió a mí:
- Ha sido un placer Deadler, Sin duda nos volveremos a ver, si.
Levanto una de sus patas y de forma celestial camino sobre el aire hasta llegar a un elevado pedestal, una vez allí se quedo quieto mirando al frente y en escasos segundos quedo petrificado.

Seguí a Kender, eran asombrosas las riquezas y bellezas que contenía la fortaleza. Entramos en un cuarto con una mesa en el centro y sillas aterciopeladas, me senté y estuvimos charlando varias horas, según me comentaba me tenia que contar una interesante historia que se relacionaba con los últimos sucesos en el reino, pero antes debía enfrentarme a la criatura que había en lo mas alto de una de las torres de la fortaleza. Kender me indico el camino hasta las escaleras, empecé a subir y hallé con ella, bañada por una luz celestial y arropada por mantos blancos y limpios era sin duda ella, mi hermana. Mi tiempo quedo congelado, no podría transmitir la sensación de volver a verla con meras palabras, solo puedo deciros que hacia tiempo que hablaba tantas y tantas horas seguidas. Había cambiado mucho desde la última vez que la vi.
La búsqueda parecía haber llegado a su fin, muy equivocado estaba, pues cuando volví para agradecer a Kender por los cuidados de mi hermana me informo sobre la amenaza que recaía sobre nosotros y sobre el reino. Un nigromante de extraordinario poder arcano parecía haber encontrado la formula para postergar la vejez y así alargar su vida, corrían rumores de que poseía mas de 600 años en su haber, pero para realizar una dosis de dicha formula necesitaba la sangre maldita de dos gemelos nacidos el primer año bisiesto de cada siglo bajo la primera luna llena, esta sangre era la condena que recaía sobre un pequeño pero poderoso reino situado en el volcán Fire, la maldición fue provocada por su mismo dios del fuego, cada once lunas debían sacrificar una vida humana q portase su misma sangre.
- ¿Y porque no nos escondemos como habíamos hecho hasta ahora? No ha logrado encontrarnos todavía. ¿Porque iba a hacerlo ahora?
- Cuando la sangre negra que recorre tu piel vuelva a tocar tu corazón morirás. Es el precio que pagan los habitantes de tu pueblo por alejarse del volcán. Los SPS queremos ayudaros a encontrar vuestra bendición, según tengo entendido el único que puede otorgárosla ha de ser el mismo dios del fuego, pero para ello debéis ser merecedores de ello.
- Imagino que he de confiar en ti.
- Jeje. Así es. - Me pare a pensar durante un instante, pensé en lo que tenía ahora, en lo que podía ganar y lo que podía perder. Solo el pecho, la cara y parte de la espalda se salvaban de la mancha negra, observe a mi hermana y por su cuello también asomaba un tono negro.

Kender podía estar orgulloso de los soldados que formaban sus filas, diestros caballeros, sabios hechiceros y hábiles herreros preparados y mentalizados para dar su vida por causas tan nobles como justicia y honor. Fue una semana dura para los dos, apenas acabamos de encontrarnos, pero aire estaba cargado de miedos y dudas, suerte tuve pues algunos soldados me suministraban alguna que otra hoja de mary jane, y por unos minutos me olvidaba todo lo superficial. Shiva pasó los días encerrada en sus aposentos. Meditaba y meditaba. Al alba del séptimo día marchamos en dirección a la guarida de tan poderoso nigromante, antes de irnos trabe amistad con un humilde herrero llamado Fausmas el cual me obsequio con una pesada armadura de roca negra, según me comento su antiguo dueño fue un admirado caballero que decidió retirarse de la vida del aventurero buscando su propias aventuras en sus libros y relatos, las decenas de golpes que la armadura mostraba eran producto de grandes batallas del pasado, aun así el resplandor de la luz sobre ella daba lugar a un brillo radiante.
El camino había sido tranquilo hasta el momento, el sol brillaba sobre nosotros. En las filas el sonido de las trompetas y un moralizador himno entre los caballeros. Mi hermana seguía callada y yo intentaba mostrarme firme ante la situación. Al caer el día llegamos a una ciénaga situada en el fondo de un profundo cañón, el olor a muerte apestaba el lugar. A paso lento continuamos. A medida que avanzábamos un grupo de nubes se posaba sobre el cañón, las primeras gotas iniciaban su descenso y las primeras criaturas no muertas comenzaban a resurgir, los dotes de combate por parte de los caballeros eran más que suficiente para que los escasos no muertos no impidiesen nuestro paso. La lluvia era cada vez mas intensa, apagando nuestras antorchas, los hechiceros lanzaban sortilegios para iluminar nuestro camino. Bajo la espesa niebla hacia su aparición una extraña figura humanoide envuelta en un aura de oscuridad y superstición.
- ¿Quien ha osado adentrarse en mis tierras?
- Venimos a darte muerte, a vos y todo el mal que os rodea.
- ¿Pero quien esta aquí? Jajaja te estaba esperando...Podéis empezar por el mal que me rodea. Uss Corp, Uss Corp, Uss Corp...

El nigromante levanto los brazos colocándolos de forma horizontal, repitiendo seguidamente las palabras "Uss Corp" empezaron a recobrar "vida" uno tras otro la multitud de zombis, esqueletos y espectros que yacían sobre la ciénaga. La robusta formación de los caballeros no era suficiente para tan numeroso número de no muertos, empezamos a dispersarnos, me encontraba perdido, la niebla era muy espesa, empecé a buscar a mi hermana, a duras penas podía ver el risco en el que se hallaba escoltada por varios magos. Al darme la vuelta vi al nigromante parado frente a mí.
- ¿Sabes cuanto tiempo te he estado buscando? - Descargué mi espada sobre el pero este velozmente desenvaino una espada ósea.
- ¡Ha llegado la hora de que termine tu estúpida búsqueda!
- ¿Que te impulsa a buscar mi muerte? ¿Fama? ¿Oro? ¿Intentas proteger a tu hermana? Te equivocas si piensas que así te salvaras de tu maldición. - Esquivaba sus golpes y el los míos, la lucha era fluida pero cansada.
- ¡Cállate! Busco vengar a mi pueblo de tu existencia.
- En escasos días morirás y tu hermana partirá contigo hacia el otro mundo.
- ¡Mentira! - Mi ira hacia el aumentaba cada momento, apretaba los dientes y empuñaba con mas fuerza mi espada. - Únete a mí. Tu hermana tu y yo, donadme vuestra sangre y formareis parte de una ser superior en todos los aspectos al que jamás habrías imaginado.
- ¡Nunca! ¡Antes prefiero la muerte!
- Que así sea... - Me asesto un duro golpe en mi brazo derecho, perdí el equilibrio y caí quedándome de rodillas. Por un momento mi tiempo se detuvo, tras el nigromante logré observar a mi hermana moviendo los brazos y lanzando versos al viento. La espada ósea impacto sobre el pecho de mi armadura penetrando y atravesándome el torso. El nigromante se dirigió a mí:
- Debes saber una cosa antes de morir, no fue un dios quien impuso la maldición sobre tu pueblo, fui yo con el fin de tener siempre la sangre negra a mi disposición. No debes preocuparte por tu hermana, cuidare bien de ella. Jajaja.

Agarre con mis manos desnudas la espada ósea, sobre esta fluía la sangre negra que brotaba de mi pecho. El dolor era insoportable, ya podía sentir el ardor de la sangre en mi corazón, la sangre negra se estaba calentando, me estaba quemando, mi vista se nublo y perdí el sentido.

De nuevo, el silencio...
djmax DEREK conocido también como el nómada es una misterios figura de la que todo el mundo ha oido hablar, pero pocos pueden presumir de conocerlo. Las historias dicen que es un humano clérigo de la tierra, el cual nunca esta en el mismo lugar debido a su inestable curiosidad. El tiene una característica que lo distingue: su afan por perseguir algo que nadie sabe.... La manera en que el ha llegado a poseer tanto conocimiento jamás ha sido revelada, pero historias alrededor de Athas hablan de sus grandes habilidades, proezas en combate, y conocimiento a cerca del mundo, todo esto gracias al diario que llevó con tanto afán y persistencia.

Nuevos rumores existen de que es aquel humano conocido como el sabio el cual se encuentra en algun lugar del viejo mundo junto a el permanece inseparable un misterioso personaje, el cual solo se sabe su nombre, DJMAX asi le conocen, los pocos que asi se sabe se dice de el que solo vive para trabajar, o eso se sabe de lo poco de el.
Maxxwell (Jojo) Esta historia transcurre en una pequeña isla llamada Moonglow donde sus habitantes por muchos años tubo paz y felicidad. Donde la amargura, el terror y la desconfianza todavía no mostraban su cara oscura en el mundo.
Moonglow era próspera, haciendo de los recién llegados hijos amados y brindándole lo que buscaban, felicidad y todo lo que necesitaran para su buen vivir.
Ellos, sus habitantes, eran pacíficos y demostraban su amor hacia sus vecinos, amigos y también hacia los viajeros que pasaban por allí, demostrando su interés en ellos sin pensar en la recompensa de sus actos.
En una de sus tantas casas, repartidas por toda la isla, humilde pero con calidez y ternura se escucha un leve llanto que es presagio de alegría ya que allí nace un niño mas… Su padre lo levanta en brazos y le da uno de los dones más grandes de los seres de esta tierra. Su nombre. Lo llama Maxxwell que se refiere a un gran aljibe en donde sus padres gestaron su venida a estas bienaventuradas tierras. Dicen sus antepasados que en ese aljibe un gran sabio y santo inscripto en las artes mágicas, posó sus pies para descansar. Otros dicen que sus aguas bendecidas por este acto santo dan serenidad y discernimiento al todo ser acosado y torturado por la dualidad de este mundo dándole paz mental. Su padre talador y artesano de madera y su madre costurera lo crían en las buenas costumbres enseñándole que siempre debe respetar las leyes de los buenos hombres y honrar el nombre de la familia siguiéndolas.
Su infancia transcurrió con los juegos y sus amigos, también con travesuras que le enseñaron, con sus respectivas consecuencias y castigos, lo que no tiene que hacer. La transición de la niñez a la adolescencia hace que se ponga al servicio de su padre ayudándole con la madera que necesita para su labor diario. También en la obtención de víveres y agua que alivian el trabajo de su madre, ya que una de las labores mas forzosas que hizo siempre ella es la de traer agua del gran aljibe desde hace mucho y mientras ella lo criaba en su vientre. Le da alegría ayudarla ya que ella espera un hijo más. Un anhelado hermano que siempre quiso.
En Moonglow los aires están cambiando. El lo siente desde hace mucho cuando jugaba con sus amigos, en los bosques donde veía sombras entre los árboles siempre tratando de esconderse de la vista de los habitantes de la isla. Cuando solo parecía que el solo sentía las presencias de estos seres escondiéndose y asechando y peor cuando se encontraba con la mirada de estos seres que le hacían erizar los pelos de su cuerpo; sus amigos parecían no darse cuenta de estos sucesos. El callaba.
Lo comentó con su padre y el le dijo que el mundo esta cambiando “Seres perversos están despertando y amenazando la paz y el orden como también a los seres que aman a Lord British, rey de la justicia y la verdad”.
El lo notaba desde su niñez…
Una mañana se levanta a buscar agua al aljibe, como cualquier otra de las tantas mañanas, para el desayuno de sus padres. Al llegar carga sus cubos de madera que su amado padre hizo y las llena de cristalina agua. Ya terminando y levantando los cubos siente un frió en su espalda. Frió no era la sensación que sentía. Ya esto lo había experimentado antes. Antes cuando…
Sentía terror, escalofríos, miedo. Miedo que le penetraba los huesos, esas miradas de esos seres. Era eso pero ahora lo sentía atrás suyo. Al darse vuelta ve nada. Al prestar atención no escuchaba. Nada de sonidos solo la brisa que acaricia las hojas y la nada. Los pájaros que siempre están cantando de alegría cerca del aljibe no estaban. Se encoge de hombros y se agacha para que esas miradas no lo alcancen.
Sus rodillas tocan su mentón y sus dientes sienten como tiemblan al hacer que se choquen entre si.
Quieto y tratando de escuchar o ver lo que no podía entender.
Ese maldito silencio se rompe al escuchar un grito.
Si, provenía del sendero que lleva a su hogar.
¡¡Correee, corre!! Siente que le dice una voz burbujeante calida y a su vez firme. No la escucha en sus oídos sino en su mente. ¡¡Corre!! Como si el miedo se mutara en apuro y sentimientos de desesperación.
Suelta su divina carga y se dirige apresurado por el sendero. Al asomar su casa se detiene abruptamente.
Ve que la puerta se abre y salen unos hombres de rasgos brutales con armas en sus manos y a la cabeza de ellos un hombre oscuro. Se sentía su aura de locura y bestial desde donde estaba.
Se tira al suelo escondiéndose de las miradas de aquellas criaturas inmundas, que por suerte no lo ven.
Se retiran riendo a carcajadas, risas nefastas que le retumban en los oídos. Aprieta sus manos y esconde su mirada detrás de sus parpados, como si ellos pudieran sentirlo si los miraba un poco más.
Escucha que montan a sus caballos negros como la noche sin luna y se queda un tiempo mas tirado en la hierba húmeda por el rocío por las dudas que decidan volver.
Toma coraje después de unos instantes y levanta cuidadosamente la cabeza.
Mira por el camino que se fueron, vigilando que no aparezca nadie. Al desviar su mirada hacia la puerta ve un bulto que antes no percató. Bulto no era ya que tenia figura humana. Con apresuro camina hacia esa figura con un sentimiento de desesperación. Al acercarse ve que esta cubierto por una túnica mugrosa desconocida. Ve asomarse unas manos. Manos que han sido maltratadas por los años y por la utilización de herramientas que devastan la madera cuidadosamente. Su pecho quiere exhalar ese grito que se anuda en su garganta pero no puede.
Sus mejillas se llenan de lágrimas sin contención y sus rodillas se clavan en la tierra al lado del cuerpo.
Siente adentro de la casa un jadeo. Se para, entre abre la puerta y ve.
Un ser arrodillado moviéndose de atrás para adelante como empujando algo. Ese algo era su madre agonizando en un charco de sangre con las piernas separadas, el vientre abierto y ese ser, ese ser inmundo bestial violándola. Su mirada se desvirtúa, no sabe, no sabe que esta pasando. El tiempo se detiene. Se le nubla la vista las imágenes se desdoblan. Su mano con voluntad propia recoge la tijera que se esconde en el costurero que esta tirado junto a la manta que su madre estaba haciendo.
Se acerca al ser bestia lentamente. Su corazón con la congoja y una parte de este muerta junta fuerzas.
Con todo el odio, con toda la fuerza posible levanta por encima de su cabeza agarrando con las dos manos la tijera y de un solo golpe la hunde en la nuca haciendo que traspase toda la cabeza.
Su jadeo cesó y solo se escucha un quejido. Rápidamente lo aparta para que su sangre no toque a su madre. La levanta con cuidado y como un muerto en vida la lleva al aljibe en donde le dio vida a el.
Sus pensamientos divagan en la noche junto al cadáver de su madre sumergida en el aljibe. Las aguas cristalinas enturbiadas con el púrpura de la sangre de su madre se le reflejan en la cara.
Con la mirada clavada en la cara de su madre no se anima a entrar al agua, ya que no quiere claridad no quiere sensatez. Solo quiere venganza, muerte, dolor. “Dolor, dolor” repites sin cesar. Ira corre por sus mejillas, venganza una tras otra en las imágenes de ese perro inmundo tocando a su madre.
“Maxxwell” escucha en su mente “Maxxwell, entra en estas aguas” es la voz aquella que sintió esa mañana. Maldita, maldita, todas las cosas para el son malditas. El odio va creciendo en su corazón muerto y en su pecho. “Maxxwell no tienes que pedir venganza” “no tienes que sentir odio, la dualidad esta creciendo en tu pecho. Lo bueno y lo malo se mezclara y te convertirás en esas bestias malditas llamadas shadowlords” “serás igual que ellos”.
Percatándose de eso y la imagen de ese ser violando a su madre se asusta. “entra en estas aguas donde te purificaré y solo pensaras en la justicia”.
Su dolor nunca se fue. Los años transcurrieron pero busca su justicia. La dualidad sigue en su corazón.

Isthar Ishtar, ese fue el nombre que mi padre Maldred eligió para mi. Aun no se porque le sigo llamando padre, ojalá no lo hubiera sido, eso marcó mi vida. A partir de ahora lo llamaré por su nombre.

El duque Maldred era un hombre guapo, alto y de porte noble. Su belleza era tan extraordinaria que podía hacer que la mujer mas maravillosa perdiera el habla ante él.
Seguramente alguna de esas mujeres fue mi madre, Maldred sólo me dijo que murió cuando yo nací y nunca me habló de ella.

Vivíamos en Vesper. Los viajeros aseguraban que era una de las ciudades más espléndidas del reino. Sus habitantes eran felices, yo no tanto. Crecí rodeada de lujos y riquezas pero sin el más mínimo signo de amor por parte de mi padre.

Pero como sucede con una copa dorada fabricada por un mal artesano, el resplandeciente exterior de Vesper ocultaba un interior corrompido. La prosperidad del puerto no era debida al trabajo duro y honesto de sus habitantes, sino que era alimentado por las malas artes y los corruptos negocios del duque Maldred y su inseparable socio Malfreur. Durante el día, las calles de la ciudad hervían con la actividad normal de un puerto importante, pero en cuanto caía la noche, los habitantes de Vesper tenían la curiosa costumbre de encerrarse en sus casas. Durante la noche, los únicos seres vivos que vagaban por las oscuras calles de la ciudad eran las manadas de ratas y las tripulaciones de las naves que llegaban de noche. Envueltos en sus capas y con capuchas cubriéndoles la cara, estos silenciosos forasteros transportaban misteriosos bultos entre los almacenes del muelle y sus barcos de velas negras.

Estos misteriosos bultos eran las armas que Maldred y Malfreur se encargaban de distribuir a los asesinos de los caminos y a las fuerzas del Chaos, enemigas de nuestro pueblo, a cambio de grandes sumas de dinero. Este dinero era utilizado para cerrar la boca de la mayoría de los habitantes de Vesper que sabían lo que ocurría.

Cuando descubrí todo esto, ya era demasiado tarde. Me ví envuelta en algo que me sobrepasaba en lo que no tenía nada que ver, sólo sabía que era la hija de uno de los seres más despreciables que habitaban nuestro reino, y que todas aquellas personas con las que convivía día a día, no eran más que cobardes sin honor a los que sólo les movía el dinero.

Cuando la traición de Maldred y Malfreur fue descubierta por Lord British y sus Caballeros, su muerte y la muerte de Vesper fueron ya solo cuestión de tiempo. Entonces temí por mi propia vida.

Aún recuerdo aquella fría mañana de primavera. A medida que el sol ascendía lentamente por el horizonte, su luz rojiza iluminaba las calles de la ciudad, de forma que estas parecían manchadas de sangre.

Con Lord British en cabeza, un grupo de Caballeros del Order se aventuró al interior de la ciudad, con el fin de acabar con Maldred, Malfreur y los corruptos habitantes de Vesper.

Lo que pasó a continuación es difícil de describir. Monté mi fiel mustang que tantas veces me había acompañado traté de huir lo más rápido que pude. Sabía que siendo hija de Maldred nada podría salvarme. Por doquier había cadáveres de hombres y mujeres, sólo los niños eran respetados. Corrí y corrí como nunca lo había hecho presa del pánico y consciente de que mi inocencia sería difícil de demostrar.

Durante días vagué por los bosques, donde a la fuerza, aprendí las primeras nociones de la lucha con espada debido a los ataques de los lobos y osos. Su carne sirvió para alimentarme y su piel para abrigarme, pero no podría seguir así por mucho tiempo. A menudo divisaba asesinos por los caminos, de los que por suerte lograba esconderme.

Llegó el día que decidí enfrentarme a mi destino y me dirigí a Brit, la ciudad donde habitaba Lord British y gran parte de sus caballeros, dispuesta a demostrar mi inocencia.

Lo que encontré en Brit cambió mi desgraciada vida por completo. Unos amables caballeros de un clan llamado SpS me abrieron las puertas de su casa. Confiaron en mi y me enseñaron todo lo necesario para poder defenderme de mis enemigos. Debido a nuestras luchas contra los asesinos, pude demostrar a Lord British que no era como mi "padre" y que lucharía por defenderle, siempre que me necesitara.

Ahora formo parte del glorioso clan SpS de caballeros y magos, gracias a ellos aprendí algo que no había conocido en todos mis años en Vesper, aprendí lo que es confiar en los demás, tener cariño a alguien, incluso conocí al amor de mi vida.

Por todo esto siempre lucharé a su lado, porque son mi única familia.


Ishtar(SpS)
Fausma
Gotas de sudor resbalaban por todo su cuerpo, el calor era insoportable, las chispas volaban con cada golpe de martillo; golpes dados con la intención de crear a partir de una masa informe de hierro. Otra vez bajo el fuego para ablandar y moldear, ahora bajo el agua para enfriar y vuelta a empezar. Tardaría varias horas en conseguir que se pareciese en algo a una media luna. Pero ahí no acabaría todo, seguiría el proceso de limpiado bruñido y afilado, terminando con el engarzado y anidamiento en el mango.

Pasaban las horas, si seria una buena y practica hoz . Cuando acabara tendría que empezar con el desvencijado soporte del cartel de la fonda local, y después con los remaches del puente, arreglar....

Cayó la noche, la luz que emanaba de la fragua no era lo suficientemente intensa para continuar. Hora de cena y descanso, fin de la jornada. Una buena sopa para calentar las entrañas, un buen vaso de vino para tonificar el espíritu y un trozo de queso para recuperar las fuerzas; pero antes un tonificante y refrescante baño en las aguas del cercano río para quitarse el olor de carbón y humo y desprenderse del hollín que reinaba en la atmósfera del recinto. Un pequeño paseo hasta llegar al río.

La noche era cálida ya, como correspondía a los últimos días de primavera, los sonidos de la noche le envolvían con su canto en su viaje a la cristalina corriente, la paz reinaba en el ambiente. Dos figuras inmóviles , reguardase en la linde del bosque, observaban su paso.

Tras el aseo, el camino de vuelta. Entonces las dos figuras emergieron de la penumbra y se dirigieron su encuentro.

-¡Alto!- le ordenaron.
Sus ojos distinguieron entonces a los dos soldados y a sus escudos , que mostraban la heráldica del señor de esas tierras. No le gustaban las gentes de armas, no confiaba en ellas, pero como habitantes del lugar les atendió con cortesía.
- Buenas noches señores , ¿en que puedo ayudarles?.
Dos hojas se desenvainaron y fueronle ofrecidas. - Adecéntalas, su filo se ha desvanecido tras la ultima misión, en la ultima villa tuvieron trabajo -. Bramó uno de ellos.
No tenia ninguna simpatía por ellos, sabia que eran causa de problemas mas que de soluciones. - Mañana a primera hora me pondré a ello -.
-¡Ahora!- le espeto el segundo .
No había manera de escaparse de su exigencia. Tomo sus espadas y se dirigió de nuevo al cobertizo. Alimento el fuego, asió el fuelle y empezó el trabajo encomendado. Hoy no descansaría.

Termino bien entrada la mañana, cuando ya las hojas reparadas se enfriaron se dirigió al centro del pueblo, para entregar un trabajo bien hecho del cual no seria remunerado. Al cinto colgó la hoz, terminada también mientras esperaba el total enfriamiento de las espadas..
En la plaza reunidos los lugareños, realizaban los pagos requeridos por el señor y exigidos por esos dos brutos sin modales ni sentimientos, medio ebrios del vino, que no pagarían, consumido en la fonda. Pero había algo distinto en la escena que sus ojos captaban. Había dos mujeres y tres niños apartados a la derecha del resto de ciudadanos. Un pesimismo muy acentuado hizo presa en el mientras se acercaba a los dos sicarios para darles sus armas.

- Tomen ustedes, espero sea de sus grado el arreglo.
- Por fin. Ya era hora maldito patán; has tardado demasiado para el resultado obtenido. Y por cierto, danos veinte monedas de oro, es tu cuota.
Mientras satisfacía la exigencia, el otro bruto, empuño la espada y se dirigió al pequeño grupo apartado del resto.
- Ahora veréis lo que pasa si no rendís la pleitesía exigida por vuestro señor - dijo dirigiendo a la concurrida plaza.
Descargo un golpe sobre la mas anciana de las mujeres, que con el pecho abierto cayo inerte. Una mancha carmesí se expida desde su fallecido cuerpo.
Una explosión se produjo en su mente al ver el impune acto criminal cometido. Su mano aferro la hoz . Su brazo describió un perfecto arco , degollando al infame asesino. Su compinche intento levantarse, con la espada ya en la mano, pero se encontró con la hoz, esta vez firmemente introducida en su nuca.
Solo quedaba dejar su hogar, huir lo mas rápidamente posible.

Tres meses mas tarde, con un aspecto deplorable llegaba a una ciudad. Se recostó en una pared a descansar un instante. Su barba había creído y su pelo se había vuelto cano. Varias veces estuvo a punto de ser hallado, capturado y muerto. Por fin perdieron su pista, no llegarían tan lejos a buscarle.

Los cascos de un caballo resonaron entre las paredes de los edificios. El ruido ceso.
-¿Puedo ayudaros ? , un hombre de aspecto jovial y viva mirada, vestido de verde y negro, con un tocado de asta de ciervo le miraba desde lo alto del equino.- Mi nombre es Kender, bienvenido a Brit.
-Gracias, yo soy Fausmas.
Laurent De donde Vengo?Como llegue a Britania?, Pues es una historia muy larga....

Pertenecí a una de las familias nobles del reino de York, mis padres eran personas acaudaladas y con una muy buena reputación entre sus pares. Un día a los 8 años, unos sacerdotes vinieron a buscarme para llevarme a la Iglesia y entrenarme como paladín. Mis padres orgullosos de tal ofrecimiento aceptaron gustosos, ya que muy pocos tienen el honor de convertirse en paladines.

Una vez empacadas mis cosas, me despedí de mis padres y fui llevado por los Sacerdotes a una escuela lejos de mi hogar, estos me dijeron que era para minimizar las distracciones. Allí aprendí a leer y escribir, religión, filosofía y ética. Sin olvidar las artes de la lucha, aprendí el manejo de la espada y el arco.

Con el paso de los años se fui haciéndome cada vez más fuerte, no solo con mis músculos, sino también de espíritu y a la edad de 15 años realice mi prueba para ser paladín, la cual supere.

Al mes entrante fui llevado a mi pueblo donde se desarrollaría la ceremonia de confirmación. La ceremonia se denomina Sacramento de la Espada y se desarrollo de la siguiente manera: El día de la ceremonia, me levante antes del amanecer y me lave en un arroyo, limpiando mi cuerpo, y, simbólicamente, mi espíritu. Me vestí con una túnica blanca, que representa mi piedad, atada y ajustada a la cintura con un ceñidor fino, un recordatorio de las incomodidades que todos los agentes de la fe deben soportar. Rodeado de mi familia, huéspedes invitados, y representantes de mi iglesia, me encare hacia el sol naciente y recite mi Código de Honor. El celebrante me obsequio con una espada fabricada de cristal, queriendo simbolizar la delgada frontera que separa el bien del mal. El celebrante entonces me golpeo en el pecho, un recordatorio enfático de que siempre debo seguir mi juramento.

Este es el CODIGO DE HONOR que recite:

Yo, Laurent de York, juro aquí honrar los deberes de esta sagrada herencia y prometo por mi fe ser leal al Dios Burro, manteniendo mi devoción contra todas las personas sin engaño o premeditación. Además, juro promover y sostener los principios de Lealtad, Cortesía, Honestidad, Valor, Honorabilidad, y Generosidad, y seguir con solemnidad y fidelidad los edictos de mi Iglesia y mi familia. Realizo este juramento libremente, sin coerción o espera de recompensa alguna.

Fue así como me hice Paladín, y luego de la ceremonia, comenzó la fiesta de celebración. En ella se encontraban nobles Paladines de diversas edades, con los que hablaba para aprender más de estas sabias personas, hasta que la fiesta tuvo un final trágico. Los centinelas de la ciudad hicieron sonar sus cuernos de batalla, algo que no ocurría desde hacia mas de 3 centurias, de repente se empezaron a abrir portales, nadie sabia q estaba sucediendo. Busque mi espada, y espere junto a mis hermanos paladines. De los portales comenzaron a salir Guerreros con armaduras y armas que emanaban maldad pura, uno a uno fueron apareciendo hasta que se cerraron los portales. De entre ellos salio una figura, portando un escudo bañado en rojo como la sangre, que se dirigió a todo el pueblo. “Mi nombre es Lord Zagurak, y eh oído que este es un pueblo de valientes caballeros, jajajaja, pues vamos a comprobarlo”. Cuando esta criatura dijo sus ultimas palabras sus guerreros comenzaron a destruirlo todo, mis hermanos Paladines atacaban incansablemente, pero no estaban preparados para el ataque, ni siquiera portaban sus armaduras, Yo corrí hacia mi casa para ayudar a mi familia, pero llegué tarde….

Mi padre yacía muerto en el suelo y mi madre aun viva, estaba sobre el. Corrí hacia ella pero escuche unas palabras y quede inmovilizado, yo utilizaba todas mis fuerzas, pero no podía moverme, y un hechicero salió de su escondite, este hablo: “Observa y aprende chico, KAL VAS FLAM, nunca oses desafiar a Lord Zagurak”, una columna de fuego surgió del suelo y asesinando a mi madre, y con otro conjuro el hechicero desapareció.

Entonces me puse la armadura y corrí hacia la batalla, pero ya no había batalla, y los seguidores de Lord Zagurak se disponían a marcharse, uno a uno fueron entrando a los portales. En ese momento no podía pensar claramente, lo único que pasaba por mi mente eran mis padres, corrí lo mas rápido q pude hacia los portales y justo antes de q estos se cerraran, entre . Estaba en unas cloacas, y había algunos Asesinos allí, con los q comencé a luchar, ellos eran mas y estaban mejor equipados, peleé hasta que me fallaron las fuerzas y caí rendido. Entonces los asesinos comenzaron a discutir q hacer conmigo:

“ ¿Que hacemos?, se lo llevamos a Lord Zagurak?”
“No creo q le interese, mejor dejemos que se desangre aquí”

Apenas si podía mantener mis ojos abiertos cuando escuche.

“ ¿Escuchaste eso?, me parece que hay alguien aquí”
“No, no escuche nada, creo q estas algo parano...Argh, mi brazo, salgamos de aquí”

Senti el eco de unas pisadas, y una luz Dorada que me cegaba. Una calida vos se dirigió a mí:

“Siempre estaré contigo hijo mío”
“ Dios Burro...?”
“Descansa....”

Luego desperté en una posada de esta ciudad, Britania.


to be continue....
Beldevu El destino..........mi destino. Soy Beldevu quinto hijo varón de Aunor Señor de Abacen. Destino algo aciago el del quinto varón.

El primogénito es el heredero del titulo y propiedades, el segundo será enviado a la corte a servir al Rey, el tercero es reclutado entre los oficiales del ejercito real. Mi padre Aunor debía ser hombre influyente, el cuarto hermano también ingreso en el ejercito, dentro de la guardia real aunque con un grado menor que su hermano. El quinto...........

El quinto se destino a servicios religiosos, para que interceda por su padre ante el todopoderoso y evite su caída en el infierno.

De esa manera me encontré a muy corta edad encerrado en el monasterio De la Dulce Llama. Las tareas a cumplir eran muy duras, las faenas de labranza, albañilería, limpieza, cocina....................en resumen todo aquel acto que no fuera rezar y protección del monasterio era misión de los acólitos como yo. Terrible era e esfuerzo y las condiciones a las que éramos sometidos, muy parecidos a la esclavitud. Muchos de mis compañeros de edades parecida a la mía murieron; yo estuve a punto. El crudo invierno no perdona a los cuerpos mal nutridos, mal vestidos y agotados. Tres mese de agonía casi cierta...............

El hermano Khalo era un anciano honorable, bondadoso y venerado por el resto de la comunidad. El me cuido y ayudo al restablecimiento de mi cuerpo y mi mente. Las duras jornadas de trabajo se acortaron para que el hermano Khalo me impartiera doctrina y me inculcara sabiduría. Me enseño a conocer la naturaleza intrínseca de las cosas y criaturas de nuestro mundo. Amaba al hermano Khalo , a su Dios, mi Dios; incluso en las jornadas de trabajo intenso conservaba paz espiritual.

...........mi destino. Por aquellos días surgió una secta barbara adoradores de la sangre y la muerte. Las noticias llegadas de los hermanos viajeros eran que la secta crecía sin control. Los adeptos eran cada vez mas numerosos.

Por fin llego el día aciago, el destino.....Una horda de adoradores del la maldad y el caos, esa secta maldita, emprendió el camino que promulgaban, muerte de los inferiores y débiles como nosotros, adoradores de un Dios pusilánime que perdonaba en vez de ejercer justicia.

El monasterio empezó a recoger a todos los hermanos que estaban diseminados por el mundo, y empezó a prepararse para el asalto., era el único bastión capaz de ejercer cierta resistencia a la orgía de destrucción ya desencadenada..

A todos se nos equipo con un arma y un pequeño escudo, como protección un peto de cuero incapaz de soportar e impacto de la mas pequeña de las flechas. El centenar de hermanos guerreros que servían de protección se afanaban en enseñarnos las mas elementales nociones en el arte de la guerra; el resto de hermanos rezaba implorando la bendición de Dios.

A las pocas semanas la horda de dementes asalto el monasterio, sus bajas empezaban al tratar de abatir la puerta del monasterio, donde los hermanos guerreros se afanaban para impedir su capitulación.

Fue en vano, el numero de uno y otro bando era muy dispar .La puerta cedió y la riada de orates penetro en los limites del monasterio. Cuando estaban a punto de alcanzar mi posición vi al hermano Khalo a mi lado. “Ten valor y ruega por aquellos que morirán hoy, encomien....” Su voz se corto una flecha atravesaba su pecho, pero sus ojos delataban paz y en su boca se dibujo una sonrisa.

..........Y rece, la ultima voluntad de aquel santo seria cumplida, antes de que la mía dejase de existir. El primer sicario que se acerco, intento descargar un golpe, pero quedo petrificado. Mi cuerpo irradiaba un aura blanquecina, Dios había escuchado mis plegarias y concedía su bendición. La voz del hermano llego a mi cabeza “ has sido elegido como guardián de Dios y protector de inocentes, usa ese poder en favor del bien”. Levante mi arma y empece con el cometido que el destino había reservado para mi, erradicar el mal del mundo.

Nuestra fue la victoria. Al ida siguiente abandone el monasterio. Soy Beldevu y este es mi destino.
Gaspar El ultimo guerrero

Vivía en Dernas, un pequeño pueblo donde toda la gente es humilde y se ayuda mutuamente, este lugar estaba formado por 3 pequeñas islas donde toda la gente trabajaba en paz y armonía.....no existían los guerreros ni las armas, pero un día toda la historia cambio. Los caballeros de Lord Zagurak atacaron nuestro pueblo, todos murieron, menos mi padre y yo, solo tenia 7 años, peor sin dudarlo en ese momento empuñe una espada de un guerrero muerto en combate, pero aterrado por los 5 enemigos parados frente a mi me paralicé y deje caer el arma, mi padre se atravesó entre las lanzas y mazas de esos guerreros perdiendo su vida por mi. En ese momento la ira me domino, volví a empuñar la espada y de un solo golpe los guerreros cayeron, su sangre marco todo mi cuerpo, desde ese momento me jure a mi mismo que no descansaría hasta ver la cara del líder de este ataque, Lord Zagurak no se saldría con la suya, esa noche lo único que podía ver era los cuerpos de mis amigos muertos, lo único que podía oler era la repugnante sangre de los cuerpos caídos, lo único que oía eran gritos de personas sufriendo, pidiendo ayuda al único sobreviviente del pueblo, lo único que podía sentir era odio hacia los invasores, tome con mucha fuerza la espada, y sin pensarlo salí en búsqueda de todos los enemigos, cuando por fin los encontré retirándose del pueblo en llamas no pensé en atacarlos, sin importar la cantidad de soldados que eran lo único que recuerdo de ese momento antes de desfallecer fue un conjunto de voces diciendo.
-¡Deteneos guerreros del mal y nadie saldrá lastimado!- Exclamo un extraño-
-¡Jajajajaja!- Dijo un soldado con voz irónica-
-¿¡Que puede hacer un simple hombre contra todos nosotros!?- Exclamaron todos los soldados-
-KAL VAS FLAM!- Grito el extraño-
Luego de eso una explosión fue lo último que recuerdo.
Al amanecer mi fiel caballo estaba esperándome despierto, me pareció raro verla aun con vida, pero me alegro mucho ver a mi única amiga de la vida con vida, se llamaba Esmeralda y era una mustang color rojizo.
Sin darme cuenta el odio empezó al invadirme otra vez cuando vi. mi pueblo quemado, no ver a nadie con vida, y el hermoso bosque que lo rodeaba quemado.
Cuando cayo el sol, partí con Esmeralda hacia el sur, luego de 3 días de galopar incansablemente llegamos a una ciudad, donde con las riquezas que pude recuperar de mi padre compre un armamento para la gran batalla contra Zagurak.
El rey de esa ciudad al verme entrenando me pidió que ingresara en su ejército, le pregunte con que motivo y el respondió:
-Para ayudarte en tu venganza- Dijo el-
-¿En que venganza?- Le pregunte-
-Contra Lord Zagurak- Me respondió-
-¿Como sabe?- Le pregunte-
-Un profeta me dijo que este día llegaría y tu eres el único capaz de equilibrar la justicia con el mal, este mundo esta corrompido por el odio y la muerte, tu eres el único capaz de cambiarlo- Me respondió-
Sin dudarlo acepte la oferta que me dio, esta trataba de ayudarme a entrenar con los mejores de su guerrero para estar preparado para la gran batalla.
Esa noche era el único en pie, después de un día de duro entrenamiento mis maestros me recomendaron que me tomara las cosas con calma, que no me apresurara para ser el mejor, pero no logre comprender lo que querían decir, solo pensaba en ser mas fuerte para vencer a Zagurak.
Luego de 5 semanas se me dio el cargo de líder de un ejército de 10000 hombres. Con ellos partimos hacia el norte, en las tierras donde el calor del fuego mataría a todo ser viviente, a las tierras del mal, a las tierras de Lord Zagurak para el gran final, había esperado toda mi vida para este momento, 10000 hombres fueron a la batalla, era la mitad del ejercito de mi nueva ciudad, pero solo volvimos un pequeño grupo que como máximo integraba 30 personas con vida. A este grupo siempre fue reconocido los SpS, la elite de los guerreros del bien, integrado por magos y guerreros.
Esa batalla nunca la olvidare, no logramos nada, todos mis hombres murieron sin lograr nada, fue un acto suicida, luchamos contra 1000000 de enemigos y sin pensar que no era todo lo que existía del mal. Todavía no entiendo como escapamos. A la caída del sol, los pocos sobrevivientes nos juntamos en la posada para conocernos mejor, fue una noche donde todos recordamos las caras de nuestros amigos. Esa noche ingrese en este grupo selecto, pero esto duro poco, a los 3 días de esta batalla, nos fue encargado el mando del ataque que definiría todo, entre todos los pueblo y ciudades juntamos aproximadamente 1500000 hombres. Esto decidiría la caída del bien o del mal.
Luchamos con todas nuestras fuerzas, pero ellos seguían siendo mas, las tropas caían sin parar, durante la batalla volví a recordar por que estaba ahí, solo me importaba la vida para matar a mi peor enemigo, después de matarlo podría morir contento, seria el único momento de mi vida capaz de darme alegría de nuevo. Fue algo raro, corrí directo en dirección del cuarto principal del rey, no se como llegue ileso, ni un dios podría detenerme en ese momento. Al fin lo vi .Necesitaba ver su rostro, pero un yelmo no dejaba que la luz me la muestre.
-LORD ZAGURAK!- Grite con todo el odio que quedaba en mi corazón.
Inicio la batalla, el cargaba una maza del tamaño de mi cuerpo, poseía una fuerza sobre humana, la podía mover como si fuera parte de su cuerpo, no me importo, inicie con el primer ataque, pero no logre llegar a su cuerpo, y en ese momento lanzo su enorme maza sobre mi, me tire hacia mi izquierda, la maza hizo un gran cráter en el suelo, cuando fui a atacarlo me di cuenta que mi espada estaba destrozada entre el piso y la maza, saque mi daga, aproveche el momento para atacarlo, pero la daga no logro atravesar la armadura, esta era muy gruesa, la daga nunca podría atravesarla, mis esperanzas se habían acabado, pero encontré una pequeña conexión de la armadura que parecía frágil, solo debía resistir hasta que se me de otra vez una oportunidad.
-Muéstrame tu cara Zagurak- Grite-
-Aquí me tienes- Me dijo-
Se saco el enorme yelmo, sus ojos brillaban en un tono rojo y mostraba una cara de odio hacia todo ser vivo. Saco dos espadas y comenzó a atacarme, despedazo toda mi armadura, mi sangre manchaba el piso, las espadas se clavaron en el piso, encontré tal vez el único momento para matarlo tome una espada del suelo y atravesó garganta, su sangre brotaba como un río, mi cara manchada de sangre de todos los muertos por mi espada mostró al fin felicidad, me sentí tranquilo, en su último suspiro Zagurak atravesó su arma en mi pecho. Apareció kender frente a mis ojos, el era el líder del grupo SpS.
Antes de desfallecer logre susurrar con mi último aliento en la cara de mi enemigo muerto en el piso.
-Jure que te mataría por mis amigos...-
Luego de unos días sin poder despertar, me desperté y me estaban esperando para otra batalla contra el imperio del mal, en ese momento me di cuenta que esto nunca acabaría pero lo único que podía hacer era luchar para proteger a mis seres queridos hasta que pierda la vida, lucharía representando a mi pueblo desaparecido, lucharía siendo el ultimo guerrero de Dernas...

Gaso Erase una ves, en un pueblo pequeño en el medio del bosque, en este lugar, nació un bebe, no era un bebe común, era especial. Los padres le pusieron Gastón de nombre, lo criaron con mucho cariño y nunca le falto nada. A los 14 años, el padre le empezó a enseñar a usar el arco, así, podría casar animales para la comida. Gastón empezó a jugar con espadas entre los amigos, era muy bueno, luego de un tiempo, le pregunto al padre:
-Padre, podrías enseñarme a utilizar las espadas y los escudos?
-Para que lo necesitas?-pregunto- a ti no te hace falta.
-esqueee, tenia pensado hacer otras cosas...
-a que te refieres??? Gastón, dime la verdad, no mientas.
-Bueno. Padre, es estado pensando y, quizás yo no lleve el mismo estilo de vida que el tuyo. Yo quiero salir de aventuras, hacerle frente a los males, ser un guerrero.
-QUE!!! En que estas pensando???, estas loco, no puedes, además eres muy joven.
-Padre, quiero entrenar y convertirme en el guerrero mas valioso!, saldré de viaje, lo quieras o no!...

Al cabo de un año de entrenamientos y de estudios, Gastón, era el mejor luchador del pueblo. El día en que Gastón cumplía 15 años, el padre y toda su familia le fueron a llevar el desayuno a la cama y le dijeron que se levante rápido que ese día estaba lleno de sorpresas y que lo necesitaban. Después de haber desayunado, alguien llamo a la puerta, fue el padre a atender, era una persona extraña, parecía ser amigo del padre, ya que se saludaron con mucha alegría y el entro a la casa.
-Gastón, este es gompo, un amigo mío, a partir de hoy, el será tu maestro.
-Maestro??? – pregunto- que clase de maestro??? Yo ya voy a la escuela y me va bien.
-Jaja –se rió gompo- yo seré tu maestro, es verdad, pero te ayudare a convertirte en un caballero.
Gastón no lo podía creer, al fin, su sueño se estaba cumpliendo y pronto se convertiría en lo que el siempre quiso.

Luego de otro año de entrenamientos, esta ves mas duros y mas profundos, Gastón termino siendo un noble y gran guerrero, al cual todos respetaban.
-Gastón- le dijo gompo- tendrás que empezar a llamarte por otro nombre, te llamaras Gaso. Y a partir de ese momento, Gastón fue conocido como Gaso, el gran caballero.
El día de su cumpleaños N° 16, el padre de Gaso lo llamo y le dijo..
-Gaso, mañana sales en un viaje muy importante, un viaje tuyo, solo. Esa será tu primera aventura como un guerrero, espero que la disfrutes.
Y así, partió Gaso a la mañana siguiente, muy contento. Vestía una túnica y capa verdes y llevaba consigo los elementos necesarios para sobrevivir.
Unos meses después de haber partido, Gaso se cruzo con un ser especial, era diferente a todos, este se le acerco y dijo:
-Saludos caballero, mi nombre es Legolas, soy un miembro del clan SPS, quien es usted?
-Saludos Legolas, mi nombre es Gaso. Quienes sois los SPS? No he escuchado hablar de ustedes.
Luego de unas explicaciones, Gaso quedo maravillado con el clan y Legolas lo invito a seguir su viaje junto a el, Gaso acepto.
Después de unas semanas, llegaron a Jhelom, ciudad de todo SPS.
-Bienvenido a Jhelom, esta es la ciudad de los SPS, te los enseñare y te presentare al líder.
Entraron a una taberna y Gaso pudo ver a un grupo de notables guerreros, los cuales, tenían algo especial, una especie de aura como la que se acordaba de haber visto en Legolas el dia en que lo conocio, estos, se distinguían mas que los demas individuos.
Hacia ese lugar se dirigia legolas.
Al cabo de unos minutos, legolas volvio con una persona, esta se distinguia mas que los demas y se le acerco y le dijo:
-Saludos Gaso, yo soy Kender, legolas me ha contado sobre ti.
-Saludos kender, es un honor.
Y se pusieron a hablar durante mucho tiempo. Los dias pasaban y Gaso seguia teniendo muchas charlas con legolas, Kender y Chema, este era otro SPS, era muy amigo de Kender y era un consejero del clan. Estos llegaron a ser muy amigos.
Un dia, Gaso llamo a Kender y le pregunto:
-Kender, puedo hacerle una pregunta?
-Adelante, pregunta.
-Bueno, cuantos son los integrantes de el clan?
-Todavia no somos muchos, buscamos gente noble, de buen corazon, que desplieguen una luz propia.
-Eso es verdad, todos los que yo tuve en honor de conocer cumplen esos requisitos. Gracias por su tiempo.
-No, de nada, ahora puedo hacerte 2 preguntas yo a ti?
-Si, adelante.
-Porque quisistes ser guerrero??? Que es lo que buscas?
-Me hice guerrero para poder luchar contra los asesinos, para poder ayudar a la gente indefensa y hacerle frente a todo el mal que abunda en estas tierras.
-Bien, veo que eres un guerrero honorable y que quieres ayudar, por lo poco que te conozco y lo que me ha contado legolas, parece que todo lo que dices es verdad, eres humilde y fuerte. Te tengo una ultima pregunta, respondela con el corazon.
¿Te gustaria formar parte del clan?. Veo en ti un aura especial, al igual que lo vi en cada uno.
-SI!!!, ME ENCANTARIA!
-Bueno, preparate, mañana te anunciaremos.
A la mañana siguiente, gaso se levanto antes que todos en el pueblo. Salio a caminar, luego de una larga caminata, se sento en la puerta de la taberna, enfrente de la estatua y de pronto se acerco legolas.
-Saludos gaso
-Saludos legolas
-Gaso, ven, me mandaron a buscarte.
Legolas lo condujo a la casa del clan y ahí los esperaban con ancias.
Ya dentro de la casa, Kender se sento y junto a el estaban todos los consejeros, Gaso, se sento enfrente.
Luego de unas preguntas, Kender se paro y lo llamo. Gaso se acerco y se arrodillo ante el. Kender saco la espada, y poniéndola en cada hombro de gaso dijo:
-Levantate Gaso, Ya eres un miembro del clan.
Justo en ese instante un hombre asustado golpeo la puerta, Kender se acerco y pregunto:
-Que sucede?
-Usted es Kender? Me mandaron llamarlo a el y todos los SPS.
-Aveis venido al lugar indicado. Que sucede?
-Hay asesinos, en los alrededores del pueblo, rogamos ayuda, por favor
Y luego de estas palabras, todos los SPS, salieron corriendo al encuentro, entre ellos se iba gaso, a su primera aventura como SPS, pero seguro que esta, no seria la ultima...
Piloketo Piloketo era hijo de un noble artesano de minoc, y claro, no le kedaron mas huevos que hacer caso a su padre y seguir sus pasos de artesano, aunque lo ke de verdad le gusta es irse de excursion con sus amisgos ( Heartsteel, Chema,kender......y miles mas) por eso no os extrañe ver a un minero loco con un pico por las dungeons mas reconditas echando IN NOX (otra cosa no sabe hacer)
Sir Ivanhoe Capitulo 1º (y ultimo por ahora) Sobre la llegada a Sosaria


Una tarde cualquiera un sencillo burgués de apellido sajón decidió abandonar su insulsa existencia y salió a recorrer mundo en busca de nuevas experiencias. Había oído hablar de un maravilloso lugar llamado Sosaria y sin ningún otro conocimiento empezó a buscar la manera de llegar allí.

Pasó varios pueblos donde oía cosas pero nadie era capaz de guiarle en una dirección concreta. Hasta que un día pasó por el pueblo de los "burros" y fue justamente allí en esa comunidad variopinta, llena de todo tipo de gente dispuesta a compartir sus experiencias, allí en "burrilandia", donde encontró lo que buscaba. En la posada del “faro” la gente se explicaba todo tipo de cosas pero al modesto burgués le llamó la atención la historia de unos aventureros que habían partido desde el pueblo de los “burros” hacia Sosaria hacía ya más de un año. Decidió quedarse unos días en el “faro", para conocer toda la historia.

Durante noches enteras escuchó las venturas y desventuras de este grupo. Se enteró de cómo aquellos aventureros habían llegado a la Britania, de cómo aprendieron a vivir en un mundo nuevo y de cómo poco a poco hacían nuevos amigos y se convertían en caballeros de la orden de la Nobleza, Siempre prestos a Socorrer a los más necesitados. Sin embargo le dijeron que últimamente no se recibían noticias de ellos en aquella posada y eso le intrigó todavía más.

Una nueva llama había nacido en su interior, tenía que conocer a aquellos caballeros pero todavía quedaba un largo camino por recorrer. No había ni un segundo que perder. Ahora ya sabia que dirección tomar y él tenia que intentar encontrar a esos “borricundos”.

Antes de partir, se proveyó en “burrilandia” de todo la que necesitaba para el largo viaje y se embarcó en la nave “Phoenix” que llevaba destino a Britania. El viaje tampoco fue largo, pero la espera era interminable. Al final del cuarto día el vigía gritó “tierra a la vista!”… había legado.

Con el sajón Ivanhoe desembarco también un curtido viajante que venia de un mundo llamado Tatoine que había abandonado en busca de fortuna, su nombre era Ychuta. Juntos se adentraron en Britania y buscaron la manera de ganase la vida honestamente. Ychuta era muy trabajador, aprendió a ser leñador y las artes de la minería y la herrería. Ivanhoe sin embargo buscaba aventura, el trabajo no era lo suyo, quizás por su anterior vida burguesa, o simplemente porque no quería ensuciarse las manos.

Pasaron unas semanas y Ychuta y Ivanhoe seguían juntos, se compraron una pequeña casita en el bosque cercano a Britain, la vida era difícil allí pero juntos se compenetraban bien. Ychuta empezó a llamar al sajón Sir Ivanhoe, porque había adquirido un porte de cierta dignidad y su manera de hablar era cortes, aunque distante.

Sir Ivanhoe estaba ciertamente distante, en realidad solo había un pensamiento en su cabeza, quería encontrar a los caballeros que le habían motivado para ir hasta allí. Había estado en todos los sitios en los que, en las historias que le habían contado, se decía que merodeaban esos aventureros de “burrilandia”, pero la búsqueda no daba fruto.

Hasta que el tercer día del segundo mes en Britania se cruzó con uno de aquellos caballeros. Este era un druida que irradiaba astucia y sabiduría por los cuatro costados y tenia una actitud pausada y cordial. Soy Fausma - dijo - acompáñame a nuestra casa y hablaremos. Ivanhoe era un desconocido para el druida pero el druida lo recibió en la casa de los aventureros y lo trato con un respeto y dignidad que no había conocido hasta el momento en Britania.

Se habían sentado en la terraza de la casa conocida como “casa de Britania”, y mantuvieron una charla amigable. Fausma le habló sobre la nobleza y sobre el honor. Explicó que aquellos aventureros habían formado un clan y advirtió a Sir Ivanhoe sobre lo difícil que es la vida en Sosaria y que para los que venían de tierras lejanas existían dificultades añadidas, pero Sir Ivanhoe siguió mostrando interés por conocer al resto de los de los integrantes del clan.

El druida Fausma habló entonces en nombre de los caballeros e invitó a aquel desconocido a unirse a ellos. Para hacerlo debía anunciarse en la posada del clan y pronto seria convocado para su presentación y nombramiento como escudero. Se despidieron cortésmente y se desearon buena ventura.

El burgués no cabía en si de emoción, aquello era mucho más de lo que había esperado. Se apresuró a explicárselo a Ychuta quien le dijo: Así que te van a hacer “padawan”? Sir Ivanhoe no entendió eso pero asintió con una sonrisa. Aquel mismo día corrió a anunciarse dejando una nota en la posada local que frecuentaban los caballeros del clan, con una nueva esperanza en el horizonte.

Los días pasaron, la nota se había tornado ya algo amarilla y mientras Sir Ivanhoe seguía vagando sin rumbo pero con el corazón henchido de nueva vitalidad. Se defendía como podía de las alimañas del bosque que le asaltaban en el camino.

Un intrépido muchacho apareció una mañana y pidió cobijo a Ychuta y Sir Ivanhoe, era un viajero que se llamaba Paul Muad’Dib. Decía que venia de un mundo lejano llamado Arrakis (era tan lejano que ni Ychuta lo conocía) y que había venido a Britania porque su tierra había sido invadida por un malvado tirano llamado Valdimir Harkonnen. En su tierra Paul era un gran encantador de animales, pero en Sosaria su poderes parecían haberse reducido. Los amigos ya eran tres.

Sir Ivanhoe no se daba cuenta pero se había hecho bastante más fuerte y era mucho más diestro con la espada que cuando había desembarcado. Fue conociendo gente, gente amable dispuesta a prestarle ayuda sin pedir nada a cambio y otra gente sin corazón, ávida de sangre y cegada por la codicia y la venganza, dispuesta a tomar su vida solo por pasar al alcance de su arma. Estos últimos eran conocidos como los Perdidos por el Kamino. Pero Ivanhoe ya no era un forastero en aquellas tierras y andaba con cautela.

Finalmente llego un mensaje para Sir Ivanhoe, lo traía una paloma mensajera… pero no! No era una paloma era un curiosa ave migratoria conocida como Mirlo Suramericano Negro. La nota le convocaba para presentarse al clan y venia directamente de Kender, el mismismo Rey! Su presentación sería al día siguiente…
Arestes Arestes. Curioso nombre. Es como el titulo de mis sueños. Quien es Arestes? Quien soy yo? Yo soy Arestes. Al menos ahora sí lo soy. Y antes... lo fui? Mi vida... mis vidas... son como los sueños de mil noches, pero todas tienen en común un nombre: Arestes. Recuerdo un sueño en el que Arestes era el Capitán de la Guardía de un importante Rey... Otro sueño en el que era un poderoso hechicero vampiro... Otro en el que era el mejor fabricante de arcos del mundo... Son sueños? son vidas? como puedo saberlo... acaso importa? Dragones, magia, monstruos y asesinos; batallas, riquezas, gestas y aventuras... Sueños. Vidas. Yo soy Arestes.
Hellsing Hellsing nació en las afueras de la fabulosa Britania, hijo del gran guerrero Hellstar y de una sacerdotisa seguidora de Pelmastar (dios de la salud y la prosperidad).
Hellsing decidió a los 15 años no seguir los pasos que recorrieron alguna vez sus padres en su juventud, el tenia pensado vivir del campo, como lo hacia su familia desde su nacimiento, compartiendo las tareas con su hermana Tesla, dos años menor que él. Hellsing y Tesla estaban muy unidos, se ayudaban mutuamente y se respetaban. Un día de otoño, por la mañana, Hellstar mando a su hijo al bosque por leña para el invierno que se aproximaba. Luego de haber recogido leña suficiente emprendió camino hacia su casa, mientras caminaba diviso a lo lejos una humareda y supuso que provenía de las cercanías de su hogar, Hellsing creyó lo peor y abandonando la leña corrió en dirección al humo. Llego a sus tierras y descubrió que la casa de sus padres estaba en llamas, y las cabezas de estos clavadas en el filo de dos lanzas y debajo de ellas una nota que decía: "Gracias por las provisiones y la mujer, nos veremos en mejor vida. No se preocupen por la mujer, estará bien cuidada, jajaja" Firmado Lord Zagurak.
Esto hizo tomar conciencia a Hellsing de que Tesla estaba viva y capturada por este Lord y sus maleantes. El había escuchado hablar mucho de estos maleantes y su jefe, pero nunca los había visto. Su sed de venganza era infinita, pero sabía que aunque encontrara a Lord Zagurak seria un suicidio, ya que él no tenía ningún conocimiento en luchas. Por esto decidió buscar al mejor maestro que le enseñe las artes para defenderse. Es así como encontró a Hattori Himura, quien le enseño el manejo de la espada y el escudo. Tardo tres años en aprender perfectamente las artes del espadachín, pero hubo momentos en los que quedo seriamente herido, quedando inmóvil por semanas, por encuentros con maleantes. Mientras estaba herido aprendió mucho de las artes arcanas con un compañero de su maestro llamado Merlalf, varios sacerdotes le enseñaron las técnicas de la curación, y un explorador le enseño como usar un arco. También aprendió lo que es el honor, la justicia y la paz.
Así, cuando él creyó estar listo, su maestro le pidió que pensara porque hacia esto, a lo que él contesto:
"por el honor y la justicia de mi familia, y porque mi hermana se merece un futuro mejor y en paz". Hattori Himura miro a su aprendiz y le dijo: "recuerda siempre eso, porque ese es el lema de un verdadero guerrero" (por el honor y la justicia viviré y moriré). Acto seguido el maestro llamo a uno de sus herreros para que comparta el viaje con su alumno, el herrero elegido fue Tomahowk, el Sir de Toskan, mayormente conocido como Sir Tomahowk.
Hellsing le pregunto a su maestro porque debía acompañarlo un herrero, a lo que su maestro le contesto:
"A lo largo de tu travesía necesitaras alguien que te repare la armadura y las espadas, además Sir Tomahowk cuenta con otras habilidades como la creación de arcos, flechas, ropas y sobre todo tiene mucho conocimiento en las armas". Hellsing comprendiendo estrecho la mano de Sir Tomahowk en agradecimiento por acompañarlo en su camino. Y así comenzaron su travesía a lo largo de los caminos y ciudades de Sosaria, cuidando sus habitantes de cualquier enemigo que perturbe la paz de este mundo.

Luego de largas luchas y caminos recorridos en busca de Lord Zagurak, Hellsing y Sir Tomahowk llegaron a la isla de Jhelom, y entrando a la ciudad observaron a un guerrero luchando contra unos esqueletos y secuaces de Lord Zagurak, por lo cual sin pensarlo Hellsing se abalanzó sobres los enemigos en ayuda del guerrero. Terminada la lucha, se presento ante el guerrero, y el mismo le agradeció su ayuda y le comento que formaba parte de una "comunidad", a la cual le interesaba la justicia, el honor y la paz. A Hellsing le llamo mucho la atención lo que el guerrero le decía, ya que en ningún otro poblado había escuchar de ninguna "comunidad" que luchara por estos valores (lo mismos que el defendía), y le empezó a interesar. Fue así como el guerrero le ofreció llevarlo ante su jefe y formar parte de esta comunidad, a lo cual Hellsing le contesto que primero prefería pensarlo y se despidieron estrechándose las manos.
Luego de este encuentro Hellsing se quedo toda la noche despierto pensando sobre el ofrecimiento del guerrero y pensó seriamente en formar parte de su "comunidad", pero no podía decidirlo solo, ya que su compañero Sir Tomahowk también estaba en gran parte ligado a su travesía, por lo cual creyó mejor discutirlo con él. Sir Tomahowk, le dijo a su amigo que la decisión que Hellsing tomara seria la adecuada, sea cual fuese y que el lo acompañaría, siempre y cuando sus valores sean los mismos con los que juro ante su maestro.
Al día siguiente Hellsing decidió ir a ver al "Rey" (así llamaban dentro de la comunidad al jefe) y luego de comentar sus ideales, travesías y objetivos (con el rey y sus jefes militares) Hellsing por fin decidió formar parte de ella (claro esta con el consentimiento del "Rey" y su selecto consejo) . Una de sus razones principales fue que los dos individuos buscaban la paz en este mundo, y otra muy importante fue que el "Rey" le ofreció toda su ayuda para derrotar a Lord Zagurak y rescatar a su hermana viva. Luego del nombramiento de Hellsing y Sir Tomahowk como parte de esta comunidad, estos juraron ante los guerreros, artesanos y habitantes de Jhelom proteger la justicia, el honor, a Jhelom, a la "comunidad" y sus intrigantes.

Aeriadol Amanece....
Después de la locura, el alma vuelve a ver el sol...
No sabe donde se encuentra, ni de que manera ha llegado aquí, no comprende nada....

Mira a su alrededor, gente extraña pasa corriendo a su lado sin siquiera mirarle, nadie le presta atención.

Observa sus manos, una espada..,no sabe como ha llegado a el, en su hoja, una larga fila de muescas limadas; en el puño un nombre grabado "Aeriadol".

De repente alguien le agarra por la espalda y le da la vuelta "Vamos guerrero, estamos sufriendo un ataque!!!, todos los hombres capaces deben ir al cementerio!!! MUEVETE!!"

Se ve arrastrado por gente que no conoce, hacia no sabe donde, y de pronto avista a lo lejos las figuras de tres jinetes. Se lanzan a la carga, arrasando todo a su paso, se dirigen hacia el, no sabe que hacer, no esta asustado, la situación le parece muy natural.

Cuando el primer jinete esta a su alcance, Aeriadol se lanza por el, desvía el golpe de la lanza del jinete con su escudo y con una hábil estocada traspasa el cuello del agresor, provocando un caudal de sangre que le salpica la cara.

El olor de la sangre le trae antiguos recuerdos que hasta hace unos segundos no sabia que tenia, recuerdos de batallas ya olvidadas, de luchas desesperadas por salvar la vida, y de algo mas que no logra recordar...

Rápidamente sale de su ensimismamiento ante el alboroto que se a formado, mira a su alrededor y ve como los otros dos jinetes han caído bajo las espadas de unos esplendorosos caballeros. Cerca ve como un gran oso polar se limpia las manchas de sangre de sus zarpas con la lengua mientras una mujer le acaricia el pelaje del cuello. Los habitantes de la isla empiezan a pelearse entre ellos por las armas y armaduras de los atacantes, como perros peleándose por un hueso; mientras los caballeros que les defendieron tratan de poner orden sin mucho éxito.

En unos escasos momentos, los asaltantes están despojados de sus pertenencias, y alguno de ellos es mutilado para poner su cabeza a la entrada de la ciudad, como advertencia posibles nuevos atacantes.

La dama dueña del oso polar se acerca a Aeriadol...

- Saludos caballero, mi nombre es Tifa y formo parte del Clan SpS, que desde hace ya algún tiempo defiende esta otrora tranquila ciudad contra los ataques de estos asesinos. En lo duro de la batalla pude ver que os desenvolvéis bien, como si estuvierais acostumbrado a luchar. Caballero, ¿quien sois? nunca antes os vi por aquí.

- Salud noble Dama, si os soy sincero no se muy bien que hago aquí, de repente me vi en esta ciudad, y mi instinto me ayudo a sobrevivir a esta batalla. Mi nombre es Aeriadol, o eso creo..., lo cierto es que estoy un poco confuso. Pero habladme mas sobre ese clan, por lo que decís parece que sois gente de bien.

- ¿Veis aquellos caballeros, con reluciente armadura y capas de color brillante?, ellos son mis compañeros. Todos nosotros somos gente de honor que nos dedicamos a luchar contra estos bárbaros asesinos que no respetan a nadie; pero venid Aeriadol, os presentare a algunos de mis compañeros...

Horas mas tarde, Aeriadol se encuentra en una posada de la ciudad que según le han dicho se llama Jhelom. Alguno de los compañeros de la dama Tifa, como Sir Sketch , sir Nox o Sir Ricardo de Ruddham, capitán del Ejercito SpS, han estado acompañándole en las horas posteriores a la batalla, compartiendo con el su comida y bebida y preguntándole sobre su pasado, a lo que Aeriadol no ha podido responder, pues solo le viene a la mente un nombre, "Baal", y una horripilante cara demoníaca asociada a ese nombre.

De golpe, la puerta de la posada se abre y todos los caballeros se ponen de pie en señal de respeto, Aeriadol se gira, y se encuentra frente a frente con un hombre vestido de negro y una capa verde.

- Saludos Caballero Aeriadol, algunos de mis hombres me han contado como te desenvolvías en la batalla y por eso quise conoceros en persona. Yo soy Kender, rey del clan SpS. Veo que ya conoces a algunos de mis caballeros, decidme pues ¿que os trae a esta isla?

- Señor, no puedo responderos a esta pregunta, pues ni yo mismo se la respuesta, pero habiendo compartido batalla y cerveza con alguno de sus caballeros, veo que sois gente de honor y buena voluntad; tal vez fue mi destino el que me trajo a este lugar, quizás para servir a su majestad.

- Tal vez, caballero, tal vez. Veo en tus ojos el fuego del honor y la fuerza, y creo que seréis un gran caballero entregado a la causa del bien.

- A ello esta dirigida mi vida, y puesto que veo que vuestra noble orden dirige sus pasos en el sendero de la Justicia, me gustaría compartir el camino con tan bravos guerreros como vosotros.

- Seras bien recibido entre nuestras filas Caballero Aeriadol, Esta noche tendrá lugar la ceremonia ante la mirada de nuestro gran Dios Burro. Larga y dura será la guerra contra el mal, pero con la ayuda de nuestro Dios Burro y la de estos nobles compañeros sabremos salir victoriosos de las duras pruebas que el destino ponga en nuestro camino. Bienvenido al SpS.


Salve SpS!!!!
Ivan ....Que tristes recuerdos me llegan a la memoria cuando trato de recordar aquella noche que tanto marcó el curso de mi vida, la visión mas horrenda y mas triste de toda mi existencia, la oscuridad se vuelve a alojar sobre mi herido corazón y las lágrimas no cesan de brotar de mis ojos y resbalar por mis mejillas...

Aquella noche de invierno en la que contemplé el horrendo color de la guerra y el sufrimiento que ella provoca... mientras mis párpados estaban a punto de cerrarse y mi mente estaba a punto de empezar a volar en un maravilloso sueño..., todo aquello se tornó tras escuchar el sonido de las herraduras de un numeroso grupo de gente, lo que me hizo levantarme de mis aposentos y contemplar el fuego de las antorchas iluminando la fría noche, viendo como la luz cada vez se aproximaba mas y mas a mi querido pueblo, el que había nacido y crecido hasta la edad de los 15 años, cual fue mi sorpresa cuando una sombra venia a una gran velocidad, mi mejor amigo, Stream mi mejor amigo venía a todo galope sudando sangre y con una flecha clavada en su espalda, con su último aliento me montó en su caballo y me llevó lo más lejos que pudo hasta que su último aliento le abandonó y cayó desplomado en el suelo dejando un enorme charco de sangre... me aferré de las riendas y observe que también sangraba el cuello de mi montura, que le habría pasado?, mi montura empezaba a flojear y poco a poco su velocidad y su valor disminuía, en un pequeño repecho se derrumbó y yo caí con él entrando en estado de shock...

Notando el primer rayo de la mañana sobre mi mejilla volví en mi, que extraño sueño había tenido me dije... pero al despertarme y mirar a mi alrededor me encontré en un sitio extraño, tenía las ropas manchadas de sangre y poco mas adelante el caballo de Stream, un hermoso caballo negro, con unas enormes y brillantes crines yacía en el suelo con un enorme charco de sangre a su alrededor, que visión mas horrenda, se me cayó el alma al suelo... y las lágrimas inundaron mis ojos... si esto era cierto, no había sido sueño... era la triste realidad, tras enterrar al animal lo mejor que pude y rezarle la mejor de mis oraciones.

Volví a recordar que Stream había caído, velozmente regresé sobre mis pasos y no muy lejos encontré un cuerpo en el suelo..., era Stream, estaba blanco y frió y la flecha seguía clavada en su espalda, le llame y no respondió, estaba muerto, ni un soplo le vida le quedaba, me derrumbe sobre su espalda, le saque la dolorosa flecha que había acabado con su vida, le cerré los ojos lo levante y lo llevé hasta nuestro pueblo... o lo que quedaba de él, nada había que ahcer, demasiado tarde para todos..., con forme me acercaba a él una columna de humo se alzaba hacía el cielo, todo mi pueblo hecho cenizas, todo estaba destrozado no había nadie, todo estaba vació, había cuerpos por el suelo, personas decapitadas y mutiladas, gente chamuscada, que visión mas horrible... todos mis amigos habían caído, mi familia y sobre todo mi amada... cuando la encontré desnuda, violada y... su cabeza alejada de su cuerpo, pensé en morir a su lado y poder descansar en paz junto a ella, pero en ese momento la rabia, la ira y las ansias de venganza se cernieron sobre mi y me jure a mi mismo que acabaría con aquellos malvados caballeros o lo que fueran, así que comencé mi andada por estas tierras armado con un puñado de flechas, un arco y una pequeña hacha que encontré y sobre todo... movido por mis ansias de venganza...,.

En mi aventura solo encontraba Caos y desesperación todos habían corrido la misma suerte, parecía que era yo el único sobreviviente de aquella en tiempos esplendorosa región, aquellos hombres lo iban a pagar bajo el filo de mi hacha y el silbido de mis flechas...

Tras unos largos días de viaje, exhausto, cansado y hambriento divisé algo que parecía una ciudad y parecía estar en pie... me acerqué lo mas rápido que pude y entré en ella tras las puertas amuralladas, alguien se acercó a mi y me tendió la mano... en su brazo alcance a ver un tatuaje que ponía “SpS”, le pregunte por esa inscripción, pero no me contesto, me dijo que en su dedibo tiempo lo sabría, me cogió en brazos y me traslado al puerto, subió el ancla de un bote y empezó a navegar, caí en un profundo sueño... y cuando desperté... mis ansias de venganza afloraron de nuevo en mi, me arme me equipe y me dispuse a encontrar a los culpables de la atrocidad cometida, cuando me disponía a salir, un fuerte brazo cerró la puerta, era el mismo brazo que había visto... “SpS”, que será eso? Me pregunte, era el mismo hombre que me había acogido...

Le conté mi experiencia y mis ansias de venganza, me advirtió de lo cruel que es la venganza y que no lleva a ningún lado, solo es la rabia ocasionada por el momento y al final no otorga satisfacción, se ofreció a entrenarme y hacerme un gran luchador, para poder luchar contra el mal, no por la venganza... sino porque toda la gente del universo pueda vivir en paz, no haya injusticias y triunfe el bien ante todo...

Desde ese momento mi único afán es... defender lo justo, lo bueno y lo verdadero y sobre todo que nadie pase por la situación que yo pasé y nadie tenga que sufrir tanto como lo hice yo...

Al fin comprendí el significado de esas siglas grabadas a fuego y sangre...


SpS PÔWA!!!!!
GolfoMAD Nada se movía en el interior de los muros de Delucia. Desde lejos, los tejados de paja de las casas y las columnas de humo de las chimeneas eran extremadamente tentadoras para los viajeros que habían recorrido un largo camino. Golfo de Valois sabía la verdad. Había vivido durante catorce años en el interior de sus muros. Ahora, en lo alto de una colina situada mucho más lejos de lo que nunca había llegado, y con dos terribles cicatrices en su cara producidos por el ataque de un lobo rabioso durante el ataque de su ciudad, se sentó, y observo como los cuervos daban vueltas alrededor de su casa; la casa que había perdido cuando la plaga había llegado y se había llevado la vida de todos sus habitantes, con la excepción de la suya.

No sabía que hacer, excepto recorrer el país en busca de un lugar donde pudiera vivir y trabajar. Por tanto, me puse en marcha sin mirar hacia atrás, encaminándome hacia donde mi padre me había dicho que se encontraba el castillo de Lord British. Cinco días después, hambriento y agotado, llegué a las fuertemente fortificadas puertas del castillo y me detuve, suplicando a los guardianes de la puerta que me dejaran entrar.

“¿De donde vienes chico?”- preguntó uno de los guardias. Al oir el nombre de Delucia , los tres guardias se apartaron inmediatamente, retirándose más allá del rastrillo bajado para alejarse de mi.

“No puedes entrar chico. Hemos recibido noticias de que Delucia está infestada por la plaga. ¡Aléjate de aquí o sufrirás la ira del Rey!”

Mis súplicas de clemencia no fueron atendidas, hasta que finalmente los guardias se enfurecieron, y tuve que alejarme de ellos temiendo por mi vida. Corrí hasta que mis piernas no pudieron sostenerme más, caí al suelo, quedando profundamente dormido.

Al despertar vi que me encontraba junto a un lago envuelto en la niebla, situado en el interior de lo que parecía un viejo bosque, a juzgar por los viejos y rugosos árboles que había a su alrededor, y al lado de una inmensa torre de piedra de cuyas dimensiones jamás había visto en Delucia. Necesité de todas las fuerzas que me quedaban para arrastrarme hasta el borde del lago y beber un poco de las cristalinas aguas con mis manos. Después de saciar mi sed, simplemente me senté con la cabeza gacha, demasiado débil para moverme, dejando que mis reprimidas lágrimas cayeran silenciosamente al lago. Levanté la cara y miré el lago; todas mis esperanzas se habían desvanecido de mi llorosa cara.- “Tendría que haber muerto con el resto de los míos”- susurré.

“Tengo otros planes para ti, hijo mío,”- dijo una voz dulce y melodiosa. Asustado, miré a mi alrededor, pero sólo pude ver las ondas que se formaban alrededor de un punto situado aproximadamente en medio del lago, como si algo muy grande hubiera atravesado la superficie del agua. Lo más extraño era la extraña sensación de bienestar que inundaba mi cuerpo, mientras me olvidaba de todo su cansancio y de su hambre. Sin saber por qué, me levanté y empezé a salir del frondoso Bosque de Trinsic y regresar a las tierras de Britain, y sin darse cuenta de la figura que me observaba desde lejos.

“Sheera sonrió para sí misma mientras veía como Golfo se perdía en la distancia. “Ve mi pequeño. Ve y busca entre las gentes de Brit a los SpS, diles que vas de mi parte y te ayudarán, estoy segura…”

Aún con esas palabras resonando en mi cabeza llegué a Brit, con la única intención de encontrar a algún miembro de tan curiosa organización, no sé bien todavía porque lo hice pero después de una larga búsqueda por la tabernas de la ciudad, me encontré con un caballero con una reluciente armadura, llamado Drako, que decía pertenecer a los SpS.

“Disculpe caballero, mi nombre es Golfo de Valois una señora me dijo que buscase a los SpS sabe usted donde puedo encontrarlos?- Claro muchacho, así que eres tu el enviado por la Señora, acompañe….”

El hombre me llevó en su flamante caballo a una posada cercana y después de contarle mi historia y lo que me había ocurrido con aquella misteriosa señora, gustosamente accedió a llevarme a la sede de su clan. Una vez allí, me presentó a su Rey un anciano mago llamado Kender y algunos de los miembros del clan, ChemaBrown, Riur Retnuh, Beldevu, Fausma, y más gente que supieron acogerme en tan glorioso clan, que quien hubiese imaginado, llegarían a ser mi familia…
Daredevill Daredevil hijo de padres desconocidos,encontrado en el bosque una noche lluviosa del largo invierno con una marca de nacimiento , formando la estela de un diablo rojo en mi espalda... Me encontraron un matrimonio en busca de un nuevo hogar donde establecerse. Me adoptaron como su hijo, creci junto a ellos mi vida era feliz, pausada pero feliz trabajando en la granja, hasta que una noche paso algo..
Yo habia ido a vender unas mercancias a la ciudad mas cercana, habiendo hecho la venta y contento por el beneficio obtenido, decidi ir a una posada a comer y beber algo y ya entonces salir de nuevo para lo que hasta entonces era mi hogar.
LLege ya adentrada la noche a la colina donde de dia se veia nuestra granja, cual fue mi cara de horror al ver mi hogar ardiendo , baje la colina lo más rapido que podia aclamando a mi dios odin por que todos estuviesen bien, llege a la verja exterior exhausto, viendo las llamas quemarlo todo, y a la entrada de la casa vi dos cuerpos descuartizados con la cabeza cerceñada.... Grite grite y grite hasta no poder mas, sin percatarme que no era el unico que se encontraba fui asaltado por un grupo de hombres con la piel negra, muerta y con largas tunicas oscuras... Portaban unos escudos muy caracteristicos... Jamas podre olvidar esos escudos con su simbologia, fue lo ultimo que vi ya que senti un golpe y me envadio la oscuridad de mi mente....
Desperte, estaba perdido sin saber si habia soñado o si era real no hizo falta mas que una mirada para percatarme que no habia sido un sueño, me levante cogi una pala y enterre a los que para mi siempre serian mis padres, echo esto, decidi salir en busca de esos asesinos, y adiestrarme en todas las artes posibles para cortar sus cabezas........
Glorfindel Desde la llegada de los dragones, hordas, orcos, trolls... comandados por reyes despiadados de gran poder llegados desde las tierras mas occidentales nuestra tierra ha sufrido la mutilación de su fuego imperecedero.
Grande han sido los guerreros caídos. Una vez poderosos, ahora descansa bajo la multitud de cadáveres bajo sus casas arrasadas.

Glorfindel es mi nombre, del linaje elfo, sin recuerdos de mis padres, solo sé que vengo de las tierras del este.

Con el advenimiento de mi juventud fui descubriendo en mi cuerpo la naturalidad con la que se producía la asimilación de las artes del encantamiento y meditación.

Fue un largo tiempo desde que salí desde mi tierra natal, atravesando ciudades y valles, cuando la tierra del oeste observo con ojos atónitos la llegada de un ser ataviado con harapos, magullado por las constantes caídas, demasiado cansado para sentir dolor, a la recóndita ciudad de Jhelom, pueblo humano de un constante sonido a acero y de vastos caballeros.

Sentí que los pies de un poderoso corcel se paraban a mi diestra, pero mis pocas energías no me permitían siquiera vislumbrar quién era el augusto señor amo de tan sublime espécimen.

- Toma un poco de agua, y este trozo de pan, con ello recuperarás tus fuerzas.
- Gra, grraaacias señor. Alcancé a susurrar.

En ello pensaba mientras me dirigía en busca un lugar para descansar...

El día amanecía frío, y una densa niebla cubría los valles ahora tapados por un manto blanco, deseaba con convicción volver a encontrarme con aquel que me había socorrido.

- Veo que te has recuperado, (gran pausa) Ricardo de Rhuddlan es mi nombre.
- Gracias señor, es un honor volver a verlo.

Su escudo brillaba con la radiancia de los vespertinos rayos del sol, sobre el cual una enorme serpiente se contorneaba, la cual parecía estar tallada por el mas fino de los Herreros. Su capa de un azul imponente de señorío y a la vez bondad, comprendía un labrado sobre las doradas hojas de lis rociadas cual un armónico jardín, las siglas SpS.

Tuve una agradable plática con él, quien me explicó con paciencia infinita cada uno de los detalles. Inmediatamente comprendí cual quería que fuese mi destino, ser un caballero SpS.

Así fue como conocí al Rey KENDER y su esposa, la Reina Sheera, quienes pasado mi período de prueba me recibieron con los brazos abiertos, al igual que los nobles caballeros que componían el comunidad SpS.

Con el sólo objetivo de cumplir con las obligaciones de mi Rey, portar su estandarte y defenderlo a muerte, día tras día bajo los rayos del sol, realizaba mi entrenamiento para completar mi conocimiento en la maestría de la guerra y lucha cuerpo a cuerpo bajo la tutela de mis padrinos y las sabias enseñanzas de Ricardo, quién inculcó en mi la escuela del Orden.

Con premura se escondía el sol por aquellos lares, y pronta la oscuridad envolvía la tierra, así pasaron los días, semanas.... Sin apenas un contratiempo, pues aunque en época de guerra, las fuerzas de mal permanecían escondidas a la espera de no saber que. Mientras yo me preparaba para la mas dura de todas las luchas... el Chaos.

Wellington Wellington nació en las afueras de Britania de una familia muy pobre, no conoció a su padre pero su mama le contaba q el era un valiente guerrero y que hace mucho tiempo ayudo a Lord British a destruir a el mal contra Zagurak. Wellington nació con esa ideología de defender ala persona la q su padre dio su vida y desde los 15 años emprendió un viaje por las tierras de Sosaria en ese tiempo aprendió el uso de las armas, de la curación y aprendió arquería. Wellington recibió la noticia de q su madre había muerto en eso sintió q su corazón temblaba y sentía gran dolor paso 2 años de su vida tratando de entender porque el tenia q vivir sin padres y caminando por el cementerio de Britania tratando de encontrar su muerte vio a El Caballero Glorfindel peleando como caballero Order y vio q era de el clan SpS de los cuales protegían Jhelom a el le encanto las normas de ese caballero y decidió ir a conocer a los SpS era el primer caballero Order q había visto . Wellington agarro su caballo y cabalgo por días hasta llegar a Jhelom ay vio q era una ciudad de artesanos bastante organizada y decidió ser su nuevo hogar. Caminando por Jhelom vio a varios caballero SpS, se armo de valor y platico con un caballero llamado Iván tuvieron una agradable platico y le explico los detalles de ser un caballero SpS entonces fue así q conoció al Rey Kender y su esposa, la Reina Sheera, quienes pasado mi período de prueba me recibieron con los brazos abiertos, al igual que los nobles caballeros que componían el comunidad SpS. Aprendió muchas cosas de sus padrinos Reena Inverse y Sketch quienes me enseñaron Honradez, Compasión, Valor, Honor. Gracias A todos los SpS por aceptarme como uno de ellos.
Nota Nací en un pequeño pueblo de Sosaria (que casualidad sosaria, era otro mundo y en otra dimensión, Ultima Alianza se llamaba, del cual vine a Phoenix tras un largo y complicado viaje del cual no quiero acordarme, y por las causas que expondré a continuación) llamado Haven, muy parecido al que todos conocemos bajo el nombre de Moonglow.
Allí vivió una feliz infancia junto con unos buenos amigos, soñaba con ser un gran guerrero, que luchara contra las fuerzas del mal, liberar bellas princesas de las fauces de terribles dragones, y así convertirse en héroe de Sosaria.
Creció y a la edad de 14 primaveras ( edad en la cual toda persona empezaba a forjarse su futuro )empezó a entrenarse como un guerrero, se iba ganando una reputación entre los habitantes del lugar. Alternaba sus entrenamientos con la profesión que le sustentaba (hacia sus pinitos en el arte de la herrería). Pero, él no era feliz allí, le faltaba algo, así que decidió adentrarse en Sosaria, viajar, conocer nuevas gentes y nuevos lugares. Así que partió rumbo Britain, la capital del reino, ( oía contar historias de lo grande que era Aquella ciudad, sus legendarios soldados y el gran Lord British, temible en las artes de la guerra). Llegó allí después de un largo y tortuoso viaje, pero aquello mereció la pena.
Allí conoció a los que a la postre serian sus inseparables amigos (Gordopilo, Malusjis, Infil, Ivan, Tohuc, Cristobal,....) , todos ellos del afamado clan SpS, ellos le invitaron a unirse a ellos, y así comenzó su andadura en este fabuloso clan...
Corrían buenos tiempos en el mundo de Ultima Alianza,nuestro héroe Kalambres, convivía tranquilamente en Yew Territory, junto con antiguos SpS los cuales se retiraron a ese mundo para llevar una vida mas tranquila y relajada, lejos de tomas de ciudades y de peleas entre Orders y Chaos, y PK's contra el resto del mundo. Todo transcurría con gran armonía y se respiraba paz en el ambiente.
Pero un triste día, aquello comenzó a cambiar, la maldición del Dios oscuro del LAG cayo sobre las tierras de Sosaria. Todo aquel que osara adentrarse en las tierras de Ultima Alianza quedaria paralizado, no conseguiría dar dos pasos seguidos, una maldición de la cuál todavía se sufren secuelas en UA, así, Kalambres, haciendo caso de los sabios consejos de sus amigos Ivan, Cristobal y Tohuc, decidió embarcarse en una nueva aventura, dejar todas sus posesiones y empezar desde 0 en una nueva tierra para el: Phoenix.
Una vez llegado allí, los miembros del clan SpS de Phoenix, le dieron la bienvenida y acogieron en su seno. Decidió convertirse en bravo guerrero (que no valiente, pues de valientes están llenos los cementerios), y entrenarse en las artes de la lucha, para en un futuro, no muy lejano, vengarse de los seguidores y culpables de la maldición del Dios LAG, y juro que algun día pagarán por ello....
Y así hasta hoy convive junto con todos los miembros del glorioso clan SpS, haciéndose poco a poco, digno de llevar sus siglas en su nombre.
Korsone Desde tiempos inmemoriales, los druidas de la luz y de la sombra han cuidado de que el equilibrio del bien y el mal se mantuviera en toda Sosaria. Pero con el paso de los siglos, los druidas de la luz se fueron apartando del lado místico de la naturaleza, convirtiéndose en monjes y eruditos estudiosos de los animales y las plantas. Solo la orden de la sombra permaneció activa, pero en secreto. Se les distinguía por tomar decisiones radicales y algo drásticas. Si en algun momento era necesario empuñar las armas para reponer el equilibrio, combatían con todas sus fuerzas, si había una tribu de orcos que amenazaba una aldea y por supuesto el equilibrio, eran eliminados sin piedad. En cambio sus hermanos jamas resolvían los problemas con métodos violentos, por lo que los druidas de la sombra los consideraban débiles e indignos. Y Korsone es uno de los últimos druidas de la Sombra que andan por Britania...

En la ruidosa taberna de Jhelom, en la que los guerreros y habitantes de la ciudad desahogan sus penas y festejan sus alegrías, se encuentra justo al fondo, con una gran osa Grizzly a sus pies que aparentemente dormita, el druida Korsone, que saborea lentamente una jarra de cerveza. Ajeno a todo su entorno, se lleva la mano a la barbilla, y pierde su mirada en algun punto de la estancia. Poco a poco comienza a dejarse llevar por sus pensamientos. Recuerda cuando comenzó su peregrinaje hace ya mucho tiempo por Britania y el día que se dio cuenta que todo comenzaba a cambiar...

Aquella mañana intuí algo, los pájaros no cantaban, las bestias del bosque habían desaparecido y aunque era primavera, aquel día hacia un frío invernal. Me dirigía a mi cabaña cuando me encontré con Lhindasa, una joven aprendiz de druida, de trenzas castañas, y tez morena, hermosa como un atardecer de verano.
-Anímate Korsone, puede que todo esto se deba a un cambio planetario - dijo Lhindasa con una sonrisa forzada.
-No Lhindasa, esta ocurriendo algo terrible. Percibo el temor de los animales... y luego ese olor a muerte que viene del bosque, no lo sientes?.- dije
Lhindasa asintió preocupada:
-Venía a avisarte de que el Archidruida a convocado una reunión – exclamo.
De alguna forma me esperaba aquello, y algo me decía que se confirmarían mis temores:
-Vamos! - dije en voz alta.
El anciano Archidruida estaba sentado sobre una piedra blanca y a su alrededor esperaban todos mis "hermanos", a que comenzara la reunión. Al verme hizo un gesto con la mano y comenzó a hablar:
-Hermanos, lo que mas temíamos a sucedido. El portal al infierno a sido abierto. Ha llegado el momento de tomar decisiones importantes. - murmuro el anciano con su voz apagada.
Los druidas no caían en su asombro, hablando entre ellos con palabras como "el fin del mundo" o "castigo eterno". Entonces el Archidruida continuo hablando:
-Silencio!! - Grito con una voz impropia de un anciano de su edad - Despertareis a todos los demonios con vuestros temores. Habra que decidir que hacer si el equilibrio esta verdaderamente amenazado. Pero antes, debemos averiguar si las fuerzas del Orden son lo suficientemente poderosas para afrontar el peligro que les acecha.

Al terminar la reunion se decidio que algunos druidas explorarían Sosaria, y trasmitirían la información recogida al Concilio. Yo fui uno de los elegidos, y parti inmediatamente. Al avanzar por los bosques de Yew observe que en apariencia todo continuaba igual que siempre, si no fuera por aquel silencio sepulcral, que hacia que me extremeciera. Pero al irme hacercando a Britania, las predicciones que habia anunciado el anciano se presentaron con mayor rapidez de lo esperado, los habitantes hablaban de asesinos que campaban a sus anchas en las afueras de los pueblos y ciudades, asesinando cruelmente a todo aquel que se aventuraba fuera de ellas, de caballeros con honor que se habían transformado en psicópatas sin alma sedientos de sangre, y de horribles criaturas que vagaban por los cementerios. A través de mis amigos, los animales, fui notificando mis descubrimientos, pero un dia se me informo que yo era el único druida con vida de todos los que partieron, dándome ordenes de volver. Aquello solo podia significar una cosa, el Concilio habia desestimado intervenir en la lucha que mantenia Britania contra el mal. Entonces desobedecí... Por que?... vi un peligro mayor en lo que ocurría? No podia seguir impasible mientras inocentes morian...? No lo se. Lo unico que se, es que fui desterrado. Las leyes de mi gente son muy severas.

Sabia que yo solo no podria hacer nada, pero tampoco podia volver a Yew. Ahora mi destino ya no estaba con los mios, debia unirme a alguna faccion con ideales puros que combatiera el mal en toda su extension. No era algo facil de encontrar, la corrupcion ,el odio y la avaricia habian llegado a Britania como la peste, contagiando a sus ciudadanos como si de una enfermedad se tratase. Pero todabia habia esperanza, habia muchos Caballeros de corazon Noble que no habian sucumbido al mal. Por lo cual seguire adelante sin descanso, buscando ese lugar en el cual debo estar, y todo el mundo cambiara; ya esta cambiando... Pero mis ideales seguiran firmes, aun en contra de mi religion, aun al pensar que nunca hubiera debido ser un druida... Pero yo lo elegi con plena conciencia.

En ese momento Korsone sale de sus pensamientos al oir el gruñido de "Ursha" su osa Grizzly, levanta la vista y ve como un caballero con capa azul, con unas siglas en sus ropas “SPS”, da un formidable puñetazo a un ladron que estaba intentando robar a una joven arquera. Todos agradecen al hombre tal hazaña, el cual se excusa con educacion y se marcha. Korsone lo observa por un momento y se queda pensativo:
-... puede que mi busqueda haya llegado a su fin. A partir de ahora comenzare a escribir mi propio destino.
AlMutamid Mi historia, por AlMutamid:

Podría contaros maravillosas historias de castillos y señores. Podría contaros como mi padre, el gran señor de tal o cual tierra desconocida me instruyó tanto en las letras como en el uso de las armas. Podría contaros que en determinado momento de mi ociosa existencia, tuve que enfrentarme a poderosas hordas para defender mis posesiones. Y sería entonces, con todos esos magníficos antecedentes cuando no tendría ninguna dificultad en ganarme la estima y el respeto de tan grandes caballeros. Pero les estaría mintiendo, pues la única batalla que libré durante mi vida fue contra ésta para poder sobrevivir ...

Nací, ni recuerdo el tiempo pasado, en el seno de una humilde familia de labradores. Un lugar apartado, donde la tierra muerta apenas daba alimentos para subsitir. Mi padre había sido un importante caballero, habiendo recibido por sus servicios aquellas yermas tierras. Solía contarnos las maravillas que había visto, pero ya hacia mucho tiempo que vendió sus armas y su caballo ....
Como dije antes, así intentábamos sobrevivir mis padres y yo. Tuve un hermano menor, pero murió debido a la precaria alimentación que mis padres pudieron darle.
Y en esta situación, a la muerte de mi padre, la única herencia que recibí fue una tierra muerta y una madre enferma postrada en su lecho esperando que aquella desolada planicie la acogiera en su seno ...
Nada había en aquel lugar que me retuviera una vez que mi madre murió. No miré atrás cuando emprendí el viaje ....
Había oído hablar a mi padre de Britania, por lo que ese sería el destino de mis pasos. Al llegar allí me encontré perdido. El bullicio, los comercios, las resplandecientes armaduras ... Pronto descubrí que aquel lugar no estaba hecho para un pobre incauto como yo y fui víctima de robos y palizas. Y fue así como comencé a ganarme la vida ...
Ciertamente no es como para sentirse orgulloso, pero la única forma de subsistir que encontré fue despojar a los cadáveres de sus pertenencias, robar y mentir.
Pasaban las jornadas en mi triste existencia entre robos y borracheras cuando tuve la oportunidad de enrolarme en un navío mercante. Aunque aun no lo sabía, en ese momento estaba cambiando mi paupérrimo destino.
Estuvimos navegando durantes varias jornadas, hasta que llegamos a una isla. En ella desembarcamos para proveernos de víveres. En una de mis idas en busca de caza, me perdí en los bosques de aquella desierta isla. En vano intenté regresar a la nave, y finalmente me resigne a mi maldita suerte. Al menos no me faltarían ni el alimento ni el agua, intentaba consolarme, y quizá alguna otra embarcación llegara buscando suministros.

No se cuanto tiempo estuve en aquella isla. La recorrí en todas sus latitudes sin encontrar civilización alguna. Cuando ya había perdido toda esperanza, brilló con fuerza en la oscuridad del bosque una luz azul. Sobre ella se perfilaban figuras extrañas, ¿centauros?. Sin dudarlo ni un momento corrí hacia la luz, quizá me encaminaba hacia una muerte segura, pero, ¿qué me esperaba en aquella isla sino la muerte?.
Cuando llegué al lugar no había rastro alguno, sólo refulgía ya tenuemente aquella luz azulada. Introduje una mano con miedo, y el frío del otro lado me hizo retirarla. Aquella luz se extinguía y yo estaba allí de pie, sin saber que hacer. Todo dependería de mi siguiente decisión, entrar o no entrar en la luz ....
Cerré fuertemente los ojos y salte al interior justo cuando se disipaba su brillo.

Una voz serena y grave me dio la bienvenida a Jhelom. ¿Jhelom?, al menos no estaba muerto, pero ¿dónde había llegado?, ¿quién era el dueño de aquella cálida y reconfortante voz?. Lentamente y con un poco de temor fui abriendo los ojos. Ante mi fue apareciendo un jinete de capa azul y rostro amable oscurecido por el ala de su sombrero. Repitió su bienvenida, acompañada esta vez por su nombre, Kender. Otros jinetes se acercaron igualmente uniformados. Me presenté acompañando mi torpe hablar con las muchas reverencias que mi padre había logrado enseñarme en toda su vida. Me ofrecieron comida, bebida, ropajes ... mientras intentaba explicarles como había llegado hasta allí.
En aquellos momentos ya sabia que mi vida iba a cambiar. AlMutamid el ladrón, el mentiroso, el saqueador de cuerpos había muerto en el frío azul de aquella luz en el bosque. Recibí de manos de uno de los caballeros una armadura ligeramente dañada y armas, aunque lo más valioso que recibí de aquellos nobles fueron sus consejos y su acogedor trato para con un desconocido.
Sin duda, yo, al igual que mi padre, no había nacido para cultivar la tierra ni ninguna otra labor artesanal. Había nacido para ser un caballero al servicio de nobles y grandes señores. Había nacido para ser un SpS.

Legolas Se dice que en la edad media, en una noche calurosa de luna llena, en el bosque negro, donde viven los seres más hermosos de la Tierra Media, amos de al arquería y de la riqueza, en un cuarto del Palacio Real, la reina Galadriel y el Rey Lorien tuvieron a su primogénito, el Rey levanto a su hijo y con gran Orgullo lo levanto y dijo con lagrimas que le caían de felicidad: “Tu hijo mío te llamaras Legolas y estas bendecido por los dioses”.
Como el sucesor al trono, el joven Legolas aprendió las artes de la guerra, lucha con espada y como es costumbre en la raza de los elfos, aprendió arquería.
El tiempo paso y paso hasta que el joven cumplió 18 años ya hecho un hombre fue a festejar con sus amigos, pero por otra parte había surgido algo inesperado un par de grupos de miserables, de ladrones, de malvados invadieron las tierras del Bosque Negro, los elfos comenzaron a defenderse. El Rey muy precavido mando a su hijo Legolas a que se fuera con un muy buen amigo de èl para que no le pasara nada, el príncipe sin mucho que entender se partió lo mas pronto posible.
El viaje se hizo duro pero cuando llego encontró una Casa muy grande cerca de la Ciudad de Britain, toco la puerta y no había nadie entonces el príncipe agarro y se sentó a esperar de pronto se abrió una compuerta desde el suelo y salió un mago, tenia una túnica negra, capa Verde y una especie de delantal verde y un gorro de tela negro, al ver al elfo dijo: “Tu debes ser Legolas, el hijo de Lorien” y el respondió que sí. El mago se dio a conocer como Kender, Legolas notaba una calidez en el corazón de este buen hombre y podía ver que tenia el corazón puro sin corrupciones. Kender le presento a los miembros del clan, tenia a Chema Brown un legendario guerrero de maza muy temido por los seres del bajo mundo, se decía que poseía una maza que se la otorgo un Dios, luego estaba Ishtar una guerrera extremadamente poderosa se decía que esta joven podía partir una montaña con su poderosa espada, luego teníamos a Drako era un paladín sumamente temido por los Asesinos se dice que su apariencia engaña a cualquiera ya que puede parecer un simple guerrero pero por dentro posee el alma de un mago poderoso, también estaba el brazo de la justicia la mano derecha de Kender era un hombre que hablaba con propiedad su palabra valía oro se hacia llamar Fausmas, habían mas miembros con tan buen corazón que no alcanzarían las palabras como para describir su personalidad.
Unos meses después Chema y Legolas se hacen tan buen amigos que se tratan como hermanos hasta que le llega una nota del Bosque negro diciendo que los elfos había sido derrotados y sometidos a trabajos forzosos, lleno de angustia Legolas juro vengarse algún dia y prometió que junto al Clan SpS iba a librar a la Tierra Media de los Tiranos.
Monray Entrenando en el cementerio de su ciudad natal, Yew, MONRAY es atacado por un grupo de asesinos, dejándolo al borde de la muerte. Una vez recuperada la fuerza suficiente para moverse recuperara su arco, con el cual ha crecido, y se jura limpiar de Sosaria de los asesinos.
Durante años se dedica a prepararse tanto espiritualmente como física, compartiendo la lectura de libros con la tala de árboles y su entrenamiento con el arco. Pasa el tiempo y se cree preparado, se aventura a la gran ciudad, Britain, ciudad conocida por su mala reputación.
Antes de llegar a la ciudad se encuentra en el camino a otros 2 aventureros, uno de Wind y otro de Vesper, los cuales comparten, al igual que MONRAY, el deseo de limpiar de Sosaria de asesinos, por el sufrimiento infrigido a sus respectivas familias.
Después de un fuerte entrenamiento y absoluta confianza forman el Clan L-NP, para dar la oportunidad a otros a realizar sus sueños. Poco dura este sueño, ya que en una salida en busca de asesinos estos dos aventureros, MONRAY tuvo que ir a Britain en busca de provisiones, caen en una emboscada y son asesinados. MONRAY, impaciente al no verlos llegar, sale a buscarlos. Al encontrar sus cadáveres, siente una soledad tan grande que decide vagar por toda Sosaria.
Un día llega a Vesper, y ahí contempla a un grupo de guerrero, la mayoría WR y SPS, preparándose para defender su ciudad de los asesinos. Sin pensarlo dos veces, se junta a ellos y se lanza a la batalla. Por suerte, era un pequeño grupo de asesinos que nada pudieron hacer contra los defensores y por fin la cara de MONRAY cambió, ahora se contemplaba satisfacción en su rostro y no la amargura de la soledad. Felicitándose los unos a los otros por esta victoria MONRAY sale de la ciudad en busca de un hogar.

Tanto caminar lo lleva a Trinsic, donde establece su hogar. Desde entonces se dedica a cazar a los asesinos hasta encontrar un grupo al cual unirse, y al cual nunca separarse de él.
Tohuc Myrmenis Tengo aun recuerdos de mi infancia, lejana, no en el tiempo pero si en sucesos, cuando no nos preocupaba nada mas que jugar en la plaza de la aldea, queriamos ser como los adultos, y cada uno de nosotros imitaba a alguien, Todavia pienso en ellos, en sus risas, Kunret el mas fuerte y grande de todos, era capaz de levantarnos a Casiopea y a mi y pasearnos a cuestas, Casiopea, siempre rodeada de animales, no se por que pero todos se acercaban a ella sin miedo. Y nosotros Ender y Tohuc, hermanastros, siempre cotilleando y jugando entre las pociones y libros antiguos de nuestro padre.

Los dias transcurrian tranquilos en el poblado, soliamos ver pasar a los guardias del castillo en sus salidas para vigilar las tierras de la comarca, jugabamos a imitarlos, nos bañabamos en el rio que pasaba por debajode la muralla... Aunque para nosotros los dias eran todos iguales y trancurrian felices, nuestros padres no pensaban igual y decidieron que era hora de que empezaramos a trabajar y ayudar en la aldea.

Tohuc y yo empezamos a ayudar a nuestro padre, un sencillo mago campesino que dedicaba sus dias a realizar sencillas pociones y conjuros para curar y ayudar a la gente de la aldea, aunque el se empeñaba en que aprendieramos como se hacian las pociones, a nosotros nos gustaba mas probar los hechizos que encontrabamos en los viejos libros de la biblioteca, provocando algunos desastres en casa al convocar animales salvajes y otras criaturas incontrolables.

Casiopea ayudaba a sus padres en la granja, siempre habia tenido un don especial para los animales, y con solo susurrar unas palabras en su oido era capaz de calmar un caballo o un oso, ayudaba en la caza amansando a las piezas, les hacia comprender que su sacrificio no era inutil y que ayudaban a que la aldea tuviera alimentos.

Kunret entro en la guardia del castillo como aprendiz, limpiando las porquerizas y cuadras, aunque cada vez que podia paraba para ver como entrenaban los arqueros, sentia una gran atraccion hacia ellos, los mas habiles eran capazes incluso de hacertar el blanco cabalgando, se prometio llegar a ser el mejor arquero, y empezo a entrenar en sus pocos ratos libres.

Pero nuestra felicidad no duro mucho, tras años escuchando que en las tierras mas alejadas se estaba produciendo una gran guerra, comprobamos con horror que se estaba extendiendo por todo el continente. Cada vez era mas frecuente escuchar las historias de nuevas masacres y destruccion en pequeñas aldeas como la nuestra. Los pillajes y robos eran cada vez mas frecuentes en las granjas mas alejadas y la guardia apenas era capaz de vigilar las mas cercanas al castillo. Una noche nos despertamos sobresaltados por los ruidos y el movimiento en la aldea, se estaba recogiendo apresuradamente para poder ir al castillo y refugiarnos alli ante la inminencia de un ataque, corrimos a avisar a Casipoea y a su familia, pero al llegar vimos con horror que su granja era una de las atacadas y estaba siendo pasto de las llamas, por mas que gritamos su nombre no obtuvimos respuesta, encontramos los restos del caballo de Casipoea, pero ni rastro de nuestra amiga. Volviamos a la aldea para unirnos al resto y subir al castillo, cuando nos encontramos con una patrulla, o los restos de ella, apenas tres hombres heridos, entre ellos nuestro amigo Kunret, nos obligaron a quedarnos con ellos y no subir al castillo, por mas que gritamos por nuestro padre, ignoraron nuestros gritos diciendo que el castillo estaba perdido, que los asaltantes habian conseguido entrar por los antiguos pasadizos que daban a las catacumbas del castillo y no habia salvación posible para nadie del castillo.

Tras vagar varios dias por el bosque, escondiendonos, agotados de huir, caimos en una emboscada, Kunret intentaba mantenerlos a distancia con su arco, pero apenas tenia fuerzas ya y cada vez estaban mas cerca, hasta que de pronto, entre los arboles empezo a surgir un murmullo que iba convirtiendose en un retumbar, de entre los arboles surgieron dos osos negros que atacaron sin piedad a nuestros agresores, consiguieron hacerles huir, pero a un altisimo precio, los unicos supervivientes habiamos sido Kunret, mi hermano y yo. Estabamos agotados, hundidos, habiamos perdido nuestras familias, amigos, lo que hasta ayer habia sido una vida feliz y apacible habia desaparecido como si nunca hubiera existido, eran solo lejanos recuerdos, que dudabamos que hubieran sido realidad, cansados como estabamos no eramos capaces e movernos, y fuimos callendo un sueño, mas provocado por el cansancio que por la necesidad de dormir.

Tras esto solo tengo vagos recuerdos de lo que ocurrio, una niebla se apodero de mis sueños, o quizas fuese real, vi como del bosque surgio Casiopea seguida por los dos osos negros que nos habian ayudado, y se puso a curar las heridas de Kunret, que gemia y se revolvia, pero sin ser consciente de que era real lo que pasaba. Cada vez lo veia mas lejos, es como un sueño para mi, me sentia volar y veia lo que ocurria desde un arbol, pero no, no podia ser, siempre me habian dado miedo las alturas, estaba viendo algo que ocurria en otro sitio, yo no estaba alli, de pronto la oscuridad. Noto algo frio, es la humeda piedra, me levanto desconcertado, es la piedra de la cueva donde he pasado los ultimos 15 años, mi hogar, mi casa, otra vez esos sueños tan extraños, pero no pueden ser realidad, siempre he vivido solo, no recuerdo a mi familia, mi unica compañia han sido los dragones que viven en lo mas interno de la montaña, ellos me enseñaron que la magia esta dentro de nosotros, que solo hay que saber encontrarla.

He decidido bajar al final de los hielos, donde la tierra es fertil y viven otros como yo y otras razas, no se por que persiguen a los dragones, mis unicos amigos, todo lo que les es extraño e incomprensible les aterra y quieren acabar con ellos, bajare a sus tierras para que dejen descansar a los pocos que quedan, cada dia son menos y mas debiles.

He pasado tres meses de viaje, caminando por estas tierras extrañas, aprendiendo, observando, al final cansado he encontrado una casa en el bosque, solo pone SpS, he llamado pidiendo algo de comida, aunque no les sobra han compartido su cena onmigo y me han dejado un hueco al lado de su fuego, parecen buena gente , ............................ quizas me quede un tiempo con ellos.


Hasta aqui mi diario y mis recuerdos.

Fdo.: Ender el Mago
Nox ...aquí pasa algo raro, recuerdo este lugar, pero esto no era así hace cinco minutos...

- ¿Eh?...Ah claro, no te veo, manifiestate - ¿ein? Anda ¿y este por donde ha venido? Me suena esa cara...que raro es todo esto

<¿Caballero podría ayudarme? No entiendo nada, que está pas...

- ¡An Corp! Levanta buen hombre -

- ...ando...¿Cómo? Coño claro, los asesinos, ejem. Disculpad mi lenguaje caballero, os agradezco vuestra ayuda, no me acostumbro a esta vida de aventurero, mmm bueno, vida...a eso...estoo...ya sabes...- Que bien lo estás llevando macho, ya no puede aguantar la risa...un momento, yo a este le conozco...

- Tranquilizaos, es normal – Sí sí, normal, pero no borras esa sonrisilla de tu cara – Vuestro nombre es Nox ¿Cierto? – Ala, si sabe como me llamo, ya decía yo que le conocía de algo. - Eehh...mi nombre...sí claro, me llamo Nox. Disculpadme pero ¿Nos hemos conocido anteriormente quizás? Por que...no recuerdo vuestro nombre...

- Soy Kender rey de los SPS, adoro al Burrito dorado, Él me adelantó tu llegada. Venid tenemos mucho de que hablar...


...lo recuerdo como el día de ayer. Por fin mis sueños de la infancia han cobrado sentido, Kender aparecía en ellos. Madre siempre les restó importancia, no entiendo el porqué, demasiado es lo que no entiendo sobre ella. Habría sido más fácil que nos contaras tu secreto, mi vida ha pasado viendo como huíamos de un enemigo inexistente. Algo me escondía, eso está claro, y tiene que ver con sus “salidas nocturnas”, no es normal que una cazadora se levante en medio de la noche, se ciña una kryss a la cintura y desaparezca en la oscuridad a lomos de su montura. Sólo esa noche de tantas conseguí seguir su rastro; un claro en el bosque, una de las muchas ruinas de años pasados de este mundo, allí estaba mi madre, acompañada de un caballero de capa y espada enfundado en su armadura.
Recuerdo los destellos de la espada, y esa forma orgullosa de mostrar su escudo de heraldo, con una especie de serpiente blanca grabada en su parte exterior, signo desconocido para mi entonces, ya que vivíamos apartados del resto del mundo en la medida de lo posible. La curiosidad siempre me ha embaucado con facilidad, tenía que saber de que estaban hablando, pero algo pasó cuando intenté acercarme, no recuerdo si fue una rama, un ave asustada quizás, fuera lo que fuera me delató. Rápidamente el caballero se adelantó unos pasos hacia mi escondite abortando la conversación, mientras madre sacaba su arco y apuntaba en la misma dirección quedando detrás del caballero. En un acto reflejo me agazapé detrás del árbol más cercano y me quedé allí muerto de miedo, hasta que oí como se alejaban galopando.

¿Qué secretos eran tan importantes para abandonar a tu hijo? Imposible que fuera por nuestra pobreza, nunca nos quejamos de ello, solo los secretos ensombrecían las tardes que pasaste enseñándome el arte del arquero, esos secretos por los que nunca dejaste que empuñara la kryss que tan bien sabías usar. Algún día los descubriré, entonces sabré el significado de estas palabras que no puedo dejar de leer...lo único que me dejaste, lo único que conservo de ti:

"Hijo mío, ha llegado la hora de separarnos, nuestros destinos están ya marcados, y por ahora no siguen el mismo camino. Tienes que saber que tus sueños son reveladores de la vida que te espera, no me culpes por mentirte, algún día conocerás los motivos de lo que hago y espero que ese día logres perdonarme.
Algún día volveremos a encontrarnos, ahora tienes que aprender lo que no sabes ya por tus propios medios, y prepararte para afrontar tu destino. Sólo recuerda lo que te he enseñado, el honor y la nobleza que he...

- ¡Nox!

... intentado inculcarte durante todos estos años, y todo te ira bien... Espera ¿Ese era Legolas?

- ¡¡NOOX VAMOOOS!!

...Deja su corazón contigo, tu madre... Juas, ese es Chema, no me acostumbro al nuevo nombre, por lo menos no soy el único que tiene secretos.

- ¿Qué? Ah sí, perdona Ricardo hermano, estaba absorto...

- Venga pues prepara tu arco, los demás esperan fuera, vamos de caza.

- Que bueno – Me servirá para olvidarme un rato de todo esto - ¿A dónde vamos hoy?

- ¡Vamos a morir hermano! ¡Que el dios Burro nos proteja! Jajajaj

...bien, aquí están los demás, mi nueva familia, con ellos alcanzaré por fin mi destino, estoy seguro.

Honor, valentía y nobleza, fueron las virtudes que me enseño mi madre, no la defraudare, me enfrentaré a la muerte con ellas al lado de mis compañeros. Ojalá algún día se vuelvan a cruzar nuestros caminos, Madre, hasta entonces moriré por los SPS.

Vas Rel Por



....Paso largo tiempo....

DE VUELTA A LOS ORIGENES

Abrió el libro. Se concentró. Lentamente, recorrió el carácter inscrito en él rozándolo con sus dedos, como pintando la estela dorada por la que ahora aparecía rodeado. Sin dejar escapar la imagen del carácter de su mente, cerró sus párpados y alzó sus brazos, dejando que la energía fluyera por ellos. Las palabras surgían de su mente al compás del movimiento, canalizando la energía hacia el carácter que representa a la runa. Cuando desapareció de Jhelom, todavía resonaban las palabras en el viento, dejando el tintineo único y característico de la magia de Sosaria.

Su casa, lo que solía ver cuando volvía a pisar tierra, no estaba allí. La primera idea que pasó por su mente fue que se equivocó de runa, sin embargo, al girar la cabeza a la izquierda, vio la nueva torre de Drako, y alrededor de ella el resto de casas de sus compañeros de clan. Era el sitio correcto, la runa correcta, todo correcto...

- Entonces ¿Por qué no está la casa aquí? – Se puso a pensar - Un momento ¿Me acordé de pagar los impuestos antes de salir? - Desde que se implantaron los impuestos sobre las casas, había tenido la certeza de que le iba a pasar algún día no muy lejano.

Habían pasado dos meses desde que nox había empezado a estar ausente más de lo normal, con el tiempo había aumentado la frecuencia y la duración de las ausencias. Ausencias, viajes, recuerdos, todos concurrían y eran causados por un creciente sentimiento de nostalgia, confundido con una necesidad, realmente imperiosa, de internarse en los bosques y las selvas, de mezclarse con la fauna de toda Sosaria y disfrutar de la vida del nómada. No podía tratar a aquella construcción como su hogar, realmente, ni siquiera la podía tratar como su casa. En el último mes no había dormido mas de tres veces en ella, sólo pasaba por allí -además de para pagar los impuestos- si le hacía falta coger algo del cofre, para guardar algún libro ya leído, fueron más veces las que pasó por allí para acompañar a algún compañero de clan a casa, que para ir a la suya propia. El resultado fue el impago de los impuestos y la desaparición de la casa a manos de los implacables cobradores. Esto, que debería haber sido un desastre, fue sin embargo, el pequeño empujón que le hacía falta para percibir que esa necesidad que le atosigaba, y le incitaba a vivir en los bosques, no era más que la nostalgia que sentía hacia su madre, y añoranza de la vida que había llevado junto a ella. Cuando lo comprendió, un sentimiento de alivio recorrió su cuerpo, obligándole a soltar un ahogado suspiro.

Pudo adaptarse a las circunstancias cuando su madre se fue, pudo acostumbrarse a la vida sedentaria –sedentaria comparada con su antigua vida de cazador, claro- que conllevaba el formar parte del clan, al constante bullicio de las ciudades, a las continuas luchas que mancharon con la sangre de los hombres sus ideas y sus armas. "La vida no es igual ahora" No, no era igual, pero le resultaba imposible cambiar el fondo de su ser, demasiados años llevando un estilo de vida.

- Además ¿Quién me obliga a ser como el resto? ¿Quién dijo nunca que tenga que tener una casa y que tenga que pasar mi vida en la ciudad? – Pensó para sí mismo – Cierto que Jhelom me atrajo desde que la conocí por su sencillez, su tranquilidad, y la buena voluntad de sus gentes, pero no deja de ser una ciudad... un sitio donde puedes encontrarte a gente que no quieres encontrarte, donde el bullicio no deja sitio a los pensamientos... la mayoría de sus habitantes son incapaces de reconocerme, y yo tampoco soy capaz de reconocerlos a ellos. Entonces ¿Qué hago yo allí? Más ahora que he perdido casi todas mis pertenencias... uff ¿Cómo voy a seguir con mi entrenamiento?

Absorto en estos pensamientos, casi instintivamente, se separó de las ruinas infestadas por los no-muertos, ató el caballo al poste de una de las casas circundantes, y se tumbó a la sombra de un árbol que crece separado de sus congéneres, en medio del claro que se forma en la costa.

Con la certeza de que su presa no se había percatado de su posición, levantó lentamente el arco teniendo cuidado de no rozar el matorral detrás del cual estaba agazapado. Sabía que el ciervo le descubriría al levantarse para disparar, solo podía levantarse, apuntar lo más rápido posible y esperar que el ciervo no saliese corriendo a esconderse en la maleza, lo que significaría otro día de búsqueda sin descanso.

"Concéntrate Nox ¿Se ha movido? No. Sigue ahí pastando, no se va a mover de ahí en un rato. Mejor, memoriza su posición así tardarás menos en... " Un roce en su pierna abortó bruscamente sus pensamientos, y un acto reflejo enfocó el arco en esa dirección.

- Sshhh, aparta el arco hijo.

- Dios, madre que susto, no te he oído llegar ¿Qué haces? – Su madre le puso un dedo en la boca, y señaló después hacia el ciervo.

- Calla y mira... - Un cervatillo apareció de la maleza juntándose el ciervo hembra. Nox entendió rápidamente que era la cría del ciervo.

- Pero madre – Susurrando - ¿No me dijiste que nos íbamos? Necesitaremos provisiones para el viaje – La madre de nox levantó el brazo mostrando tres liebres y dos ratas gigantes atadas por las patas traseras, las trampas habían funcionado a la perfección.

- Escucha nox, mira ese cervatillo y su madre ¿No sientes compasión?

- Sí madre pero...

- Sshh, si matas ahora a la madre lo más seguro es que el cervatillo muera dentro de pocos días a manos de los lobos, o por inanición. Sin embargo, si dejas que ese sentimiento te inunde y te guíe, la próxima temporada, cuando pasemos por estas tierras otra vez, tendrás un espléndido ciervo que poder cazar, y obtendrás comida suficiente para varios días. Ahora simplemente, recréate en ese sentimiento.

Nox comprendió, giró la cabeza y se quedó mirando el espectáculo que la naturaleza le brindaba, dejando que ese sentimiento que momentos antes había apartado de su corazón sacando el arco y preparándose para abatir al ciervo, volviera a aparecer y a dirigir su voluntad.

- No hay honor, hijo, en abatir un contrincante débil. Si esperas ahora dejándote llevar por tu compasión, la próxima vez que pasemos por aquí encontrarás a un majestuoso ciervo, encontrarás un rival a tu altura que te hará frente hasta que alguno de los dos muera, somos cazadores, no asesinos.

Cambió el viento de dirección, y el cervatillo y su madre corrieron huyendo a la espesura, sin embargo, las palabras de su madre resonaban en la cabeza de nox sin descanso.

- Nox, despierta.

- ¿No sientes compasión?... no hay honor... majestuoso ciervo...

- ¿Qué estás diciendo? ¡Levanta hombre! – Xuacu zarandeaba a nox mientras le gritaba.

- ¿Eh? Qué... Hola Xuacu ¿Qué pasa? – Un incontrolado bostezo surgió de su boca mientras intentaba todavía acallar las voces de su sueño.

- ¿Dónde está tu casa nox?

- Oh sí... mi casa, pues ya ves que no está, los cobradores no perdonan una.

- ¿Qué pasa aquí? Nox ¿Y tu casa? – Daredevil apareció por allí montado en su oclock.

- ¿Qué pasa? Pues lo que tenía que pasar, nox no pagó los impuestos.

- Hay que ver que eres zopenco nox, you are homo.

- Ejem... déjate de coñas que no tengo casa, además estoy todavía demasiado dormido para responderte como es debido.

- Jaja, no te preocupes nox, mira, Ricardo me ha cedido una casa para que me haga cargo de ella y la organice como un albergue para los nuevos ¿Querrás ayudarme? – Mientras le hacía esta proposición, Xuacu extendió un brazo hacia nox, ayudándole a levantarse.

- Bueno, realmente, no es tan grave... me complace la idea Xuacu – Dos palabras no paraban de repetirse en su cabeza, honor, compasión.

- No te enfades nox era una broma. – Daredevil desmontó - Vamos, necesitarás dinero para empezar de nuevo.

- Dare... ¿Has visto a Ricardo?

- Hoy no ¿Porqué?

- Es hora de seguir el camino de las virtudes compañero, desde siempre me prepararon para ello, es mi destino.- Nox rebuscó en sus bolsillos, sacó la carta que su madre le había dejado como único recuerdo. "Menos mal que la llevo siempre encima... Madre... "

Los tres se dirigieron al albergue, nox absorto en la lectura de la carta, detrás de Daredevil y Xuacu que caminaban intercambiando murmullos de sorpresa, de interrogación, de compasión.

Darkwind Darkwind, hijo de Nolack y Akasha. Fue abandonado por su madre y se crió bajo los principios de su padre, que eran los del paladín. Si bien Darkwind no siguió los pasos de su padre, sus valores marcaron fuertemente su forma de ver la vida. Nolack hijo de Crom (HC), hace dos años decidió retirarse a lo mas profundo del bosque en busca de las respuestas que siempre le fueron esquivas en la vida y en busca de una muerte rodeada de paz y vida. Muy lejos de la vida de espadas y sangre que había llevado. En estas circunstancias Darkwind decidió retirarse del clan de su padre y forjar su propio destino en la vida. Deambuló por Sosaria hasta que encontró un lugar pacifico donde comenzar su vida, en los extensos bosques de Trinsic. Allí estableció su morada, desde donde salen sus paseos a Trinsic y Jhelom principalmente, pues estas ciudades lo han tratado con mucho cariño y ha sabido hacerse buenas amistades en las dos.

Ali-The-Maker, hombre tozudo y de corto carácter, ha sabido hacerse su vida más por ingenio y trabajo que por músculos y espadas. Dueño de un cuerpo delgado y huesudo, no vio mas oportunidades en la vida que trabajar mucho para poder sobrevivir. Si bien es un poco taciturno y de poco humor disfruta mucho de las pocas amistades que tiene, y es generoso con quienes lo son con él y también con quienes lo necesitan. Como hombre trabajador que es desde niño, su anhelo es ser un artesano reconocido en toda Sosaria.

AkaraWind Ya he perdido la cuenta de las veces que aquel recuerdo atormentaba mis sueños y me despertaba temblando, empapada en sudor. Aquella mañana de verano, como siempre, observaba enfurecida a mi hermano mayor mientras soñaba con ser un valiente guerrero como nuestro padre. Yo también quería luchar, quería empuñar una espada y matar al enemigo. Mi hermano, Heart, siempre se burlaba de mi, cada vez que el peso de su espada de madera me vencía y perdía el equilibrio. Entonces mi madre salía de la casa y me llamaba a su lado.

- Esas cosas no son para ti, tan sólo eres una niña, deja las espadas y las luchas para los hombres, tú tienes otras cosas que hacer.

- Pero yo quiero luchar… - mi madre nunca me daba opción a más explicaciones, me cogía de la mano y me llevaba al piso superior de nuestra vivienda.

Allí arriba, encerrada entre los libros y a la luz de las velas me hacía memorizar palabras raras a las que yo no encontraba ningún significado…

Estaba masticando un mendrugo de pan cuando unos ruidos provenientes del exterior rompieron mi concentración en aquel libro. De un salto, me acerqué a la ventana y dirigí mis ojos hacia el horizonte teñido con el color de las llamas.
Aquella visión me paralizó durante unos instantes, tras los cuales grité llamando a mi madre. Ella estaba en la calle, viendo como mi hermano se perdía ya camino del bosque, tuvo el tiempo justo de mirarme antes de caer al suelo fulminada por una flecha.

Asustada, temblando y bañada en lágrimas, cerré con fuerza los ojos y me acurruqué en una esquina de la habitación rogando que aquella imagen fuese tan sólo otra de mis pesadillas. Sin percatarme de ello, unas extrañas palabras brotaron de mis labios:

- Kal Ort Por


Cuando al fin me atreví a abrir los ojos me encontraba en una especie de bosque, los árboles que le daban forma me eran desconocidos, formando un espeso manto que impedía a los rayos del sol atravesarlo. Sentí unas punzadas de dolor en mi mano derecha, al dirigir mi mano hacia allí, me percaté de que en ella sostenía un colgante, regalo de mi madre. Aflojé mis dedos y desentumecí mis músculos agarrotados por el tiempo que había permanecido en aquella postura, no podía calcular exactamente cuanto era, pero, por las quejas de mi estómago, debía haber pasado ya la hora de la cena.

Torpemente, como si mi peso se hubiera triplicado, comencé a andar, siguiendo una dirección al azar, buscando un poco de agua fresca o algún fruto que llevarme a la boca.

Había caminado ya por espacio de unos kilómetros cuando vi a lo lejos, los destellos de una hoguera. Me aproximé a aquella zona lo más sigilosamente que fui capaz para descubrir cual era el origen de aquella llama. Desde una distancia prudencial vi a tres mujeres sentadas alrededor del fuego, bebiendo de unas tazas humeantes.

- Ven Akara, te estábamos esperando. - dijo una de ellas, dirigiéndose hacia el lugar en el que me ocultaba. Era la mayor de las tres, casi una anciana pero con una voz firme y fuerte. Al mirarla fijamente me percaté de que las cuencas de sus ojos estaban vacías.

Asombrada porque aquellas mujeres conocieran mi identidad, me dejé llevar por su voz y me acerqué a ellas.

- Tu madre nos encomendó la tarea de enseñarte a descubrir el poder que se encuentra en tu interior. Toma un poco de té caliente y descansa. Mañana nos espera un largo viaje.

Tal como había anunciado la anciana, el viaje fue duro.
Nuestro destino apareció de repente ante nosotras, como salido de la nada, una torre brillante de marfil blanco se alzaba tan alta que su cúspide acariciaba las nubes.
Allí dentro, junto con otras jóvenes adolescentes, todas superiores a mi en edad fui instruida en las artes mágicas.

Pronto destaqué en conocimientos sobre mis compañeras gracias a los libros que mi madre me obligaba a leer, allí, por fin, descubrí su significado.

No recuerdo cuantos años habían pasado de mi llegada a aquella torre cuando la misma anciana que me encontró me llamó a sus aposentos.

- Akara, ya no podemos enseñarte más aquí, debes continuar tu aprendizaje en otro lugar.

- ¿A dónde debo ir, mi señora?

- Sigue al burro de oro, el destino te mostrará tu futuro.

Aquella misma noche, la víspera de iniciar mi viaje, entendí el significado de sus palabras. En sueños se me aparecía un noble animal, de piel dorada que corría ante mí, atravesado bosques y montañas. Cuando inicié el viaje, tenía grabadas en mi mente las imágenes que acompañaban los pasos del burro.

Noche tras noche, aquel sueño volvía a mi y el burrito me indicaba el camino que debía seguir, hasta una noche en que el animal se paró en seco en un lugar. Entonces supe que aquel era el fin del viaje.

Cuando el sol comenzaba a declinar llegué al lugar indicado. Una figura se hallaba tumbada sobre la hierba, un hombre.
Sigilosamente me aproximé hasta su lado. Algo en él me resultaba familiar… Era…. Era mi hermano.


- ¿Tato?...¿Tato? ¡¡¡¡¡¡Taaaaaatooooooooooo!!!!! -

El tiempo lo había convertido en un hombre, bajo su haraposa camisa se esculpían unos fuertes músculos, curtidos en los años que el destino nos había separado.

- Mmmm.. dejame dormir un ratito más Akara… ¡¡¡¡¡¡¡¡AKARAAA!!!!!!!

Su voz también había cambiado, había perdido el timbre infantil que mis sueños recordaban.

- Akara, debemos ir a Brit en busca de los honorables caballeros SpS, por el camino ya hablaremos de lo que nos ha pasado durante este tiempo.
Patxi Acabo de despertar. Mi armadura de hierro pesado y las heridas, me dificultan el movimiento. Me encuentro perdido en las profundidades de un oscuro bosque, con temor y asombro oigo los gemidos de las bestias que lo habitan. Al parecer esta amaneciendo, el sol se alza rojo en esta cálida mañana de primavera expresando que ésta noche se ha vertido sangre. Por mas que me esfuerzo no puedo recordar lo ocurrido en la noche anterior. Transcurridos unos minutos conseguí recordar que concurrió una guerra contra los asesinos en el cementerio de Britain, mi ciudad natal. tambien recuerdo que estaba luchando contra dos asesinos y tras una larga hora acabé malherido ya ke eran dos, caí al suelo y acto seguido apareció un extraordinario caballero servidor del Order. Los asesinos se avalanzaron contra él y aproveché el descuido para huir hacia el Norte, para buscar refugio en las minas de Britain. Intenté sanar las heridas, pero mis conocimientos de curacion no eran muy avanzados como para recuperarme, también estaba bastante cansado y eso no me ayudaba a seguir adelante, por lo que cai desplomado en mitad del bosque.
Por lo que parece se acerca un minero. Y le pregunto:

-Patxi: Hola, ¿podrías indicarme cual es el camino hacia Britain?
-"Minero": Si, por supuesto. Está al Sur en aquella dirección.
-Patxi: Gracias, me encaminaré hacia Britain, necesito curar mis heridas. ¡Le deseo suerte con su trabajo!

Descansado y un poco recuperado me encamino hacia Britain un poco atemorizado he decidido no tomar la ruta que pasa por el cementerio de Britain y tomar la ruta que entra por el Oeste de Britain. Transcurridos veinte largos minutos he llegado a britain. Pasé por el banco, no había nadie, he guardado mi armadura y mi espada. Me pongo una túnica y una capa "ahora me siento cómodo". Estoy hambriento, voy a ir a la panadería a comprar algo de comer. Ya he saciado mi hambre y me dirijo al castillo de mi tio Lord British. Una vez allí me he encontrado con dos caballeros que me parecian muy amables, ambos llevan en su túnica las siglas "SpS" dibujadas. Les comenté:

-Patxi: Saludos.
-Caballero SpS de túnica blanca: Saludos caballero.
-Caballero SpS de túnica negra: Saludos Honorable caballero, ¿que desea?
-Patxi: ante todo me presento, mi nombre es Patxi. ¿Como están?
-Ambos caballeros SpS: muy bien, buen caballero.
-Caballero SpS de túnica negra: mi nombre es Kender y soy el rey de los SpS.
-Caballero SpS de túnica blanca: mi nombre es Chema Brown. Encantado.
-Patxi: me gustaria formar parte de vuestra honorable familia.
-Kender: vente con nosotros a nuestro hogar de Britain a charlar un rato.


De esta manera me fueron conociendo y a la vez yo a ellos, hasta que decidieron unirme a su familia.
Vivimos grandes aventuras y corrimos muchisimos peligros juntos asta que un dia decidimos servir al order.
Drako
Drako hijo de Lothar el grande, nacido en la ciudad de Britain. Desde niño crecio bajo las enseñanzas de su padre, gran guerrero de Lord Brithis. Cuando cumplio la edad de 18 años decidio salir a recorrer Sosaria, en su viaje se encontro con una ciudad llena de magos donde aprendio lo que nunca le pudo enseñar su padre, le adiestrado en las artes de la magia hasta llegar a poder crear y controlar con el poder de su magia fieros osos polares ayudarian a defenderse de las horribles criaturas que encontraria en su viaje.

Llegado Drako a Brit de su gran viaje, encontro que su padre habia muerto bajo la mano de un horrible clan de asesinos que querian implantar el mal por toda sosaria y decidio dedicar su vida a luchar contra el mal que se quiere apoderar de estas nobles tierras.

Un dia andando por la ciudad de Britain se encontro con unos nobles caballeros de un clan llamado SpS, poco conocido entonces. Estos caballeros compartian sus ideas de derrotar al mal y decio unirse a ellos para combatirlo juntos. Desde entonces ese clan ya es conocido y temido por toda la tierra de Sosaria, y Drako lucha junto sus compañeros del clan Sps para combatir este terrible mal.
Aldaron Mi nombre es Bombur Aldaron, el segundo de cinco hermanos caídos en desgracia.
No viene al caso contaros de mi pasada vida, pero os digo que en otras épocas y en otras tierras teníamos mis hermanos y yo títulos, soberbia y poder que fueron a la postre la raíz de nuestra perdición.

Mala cosa es desafiar la voluntad de un hechicero, más aun cuando es el más poderoso del reino, pero la juventud va de la mano con la imprudencia y raramente caemos en cuenta de ello, por causa de esto mis hermanos y yo caímos en este mundo, condenados a vivir por siempre, mas sin ser inmortales, cosa tal vez no tan mala sino fuera porque el destierro no fue nuestro único castigo. Una maldición pesa sobre nosotros, y aunque andamos los mismos caminos y el mismo sol nos alumbra no nos esta permitido reunirnos, de mi suerte y la del mayor (Feredir) os contare más adelante, pero de los otros tres aún no he tenido nuevas, ni buenas ni malas.

Al llegar a estas tierras me di cuenta que mi vida no seria fácil, me supe débil, torpe y con mi mente obnubilada como si un velo cubriera mi entendimiento.

Al poco de andar he decidido hacer de la herrería y la minería mi medio de vida, viendo que sin ser maestro, el oficio se me daba bastante bien, y poco a poco voy mejorando mis habilidades, la mayoría del tiempo la paso escarbando la tierra o fundiendo y forjando el producto de mi trabajo en la herrería pública de Moonglow, pero a veces a pesar de mi naturaleza pacífica y sin comprender la razón un estremecimiento recorre mi cuerpo, y siento en mis pies un ardor que solo puedo calmar corriendo por lo que tomo mi daga, y algunos alimentos y salgo a conocer este nuevo mundo y tener alguna aventura de la que con frecuencia debo regresar vestido de blanco invocando el único hechizo que conozco " Home Home Home"

Así he conocido lugares y ciudades distantes, como Britania, Yew, Papua, Minoc (salvaje lugar este pero rico en minerales al punto que la codicia me ha hecho morir mas de una vez en sus minas), Trinsic, Vesper, Magincia, y otros. Quedaran para mas adelante Delucia, Jhelom, Cove, Oello, Skara Bree, Nujeelm y los Dungeon de los que tanto he oído, aunque me temo que estos últimos entrañen peligros que no están a mi alcance.
Debo hacer un alto aquí para mencionar mi agradecimiento a las almas bondadosas que viéndonos nuevos en estas latitudes se han apiadado de mí y mi hermano, ayudándonos aún sin que lo pidiéramos, no puedo nombrarlos a todos aquí, porque seguramente me olvidaría de algunos y no quisiera cometer semejante descortesía para quien no la merece, solo os diré que han sido verdaderos Lores para con nosotros, algunos tenían el alma teñida de azur como el cielo del mediodía, pero otros la tenían del color de los Fuegos de Fire Dungeon, mas el corazon y la nobleza eran grandes en ambos.

Como os he dicho antes, a pesar de la maldición que nos aqueja, no pasa un día sin noticias del mayor, adonde voy aquí y allá a veces a los paseantes y vendedores del pueblo me cuentan sobre Feremir, y sus aventuras, o a veces minando me encuentro una avecilla o un conejo al que ha domado y le ha puesto su marca, se de sus intentos de tomar el cementerio, de los que sale siempre mal librado o huyendo, me he enterado incluso que días atrás fue al cementerio creyéndose bastante hombre para enfrentar los monstruos que allí viven y no solo corrió y salvo su vida de milagro, sino que un Liche Lord lo persiguió hasta las mismas puertas del Pueblo, se recargo con los regs que necesitaba para sus hechizos y salió a hacerle frente, la lucha fue dura, dos veces murió, y revivió para volver a enfrentarlo, y lo hubiera hecho una tercera si no es por un mago que viendo el triste espectáculo que estaba dando, se apiado de el y convirtiéndose en un temible demonio acabo con el Liche en un instante. Otro día dicen que vio pasar un Lord rodeado de muchos osos que parecían obedecer sus comandos, y como su aspiración es llegar a ser domador algún día, se equipo con los regs que tenia y salió en su búsqueda, encontrándolo en el cementerio, donde el hombre y sus animales entablaban fiera contienda con las malignas criaturas que allí habitan. Dicen que en un primer momento, asombrado contemplaba la batalla desde la reja, mas luego por comedido arriesgose a entrar hasta el cementerio mismo y por no saber mas que hacer, se dedico a castear Arch Protect, Arch Cure y Great Heal sobre aquel valiente y sus Bestias, y de tanto en tanto (habiendo obtenido previamente la autorización de aquel Bravo Caballero) hurgaba en los restos de los enemigos caídos, (al punto que un momento lo venció la codicia y de no ser por la intervención de los osos dos esqueletos habrían terminado allí con su aventura) salió de esta bien librado y algo menos pobre que antes, cansado pero feliz. Me cuentan incluso que el Noble caballero quiso pagarle, por la ayuda, a lo que se negó, en parte porque con lo recobrado de las criaturas yacientes estaba mas que bien pago, y en gran parte porque como cobrarle a quien se le debe la vida (Aquí debo aclarar que de haber sido yo el caballero Hubiera hecho de el Alimento de osos, porque estoy seguro que finalmente mi inconsciente hermano fue mas una carga que una ayuda).

He de terminar aquí mi relato, para no aburriros en demasía, mas he de pediros solo un favor mas estimados lectores, si veis por ahí a mi bien querido Feremir, decidle que su hermano Bombur se encuentra bien, y que no ceje en sus estudios de las Artes Arcanas y los animales. Que no se preocupe por el dinero para sus Regs y Scrolls, ya que su hermano Bombur sin ser rico hará lo posible por proveerlo. Así mismo si alguna vez cruzáis vuestro camino con alguno de los tres aún perdidos, decidles que sus hermanos los buscan con empeño, y añoran mucho su compania.

Que la suerte os sea favorable aventureros, y si os sirven las bendiciones de humilde aprendiz de Herrero, entonces que las mías os acompañen donde quiera que valláis.
Shivan Era se una vez, en la bella Britania, había una familia que tuvo un hijo al que llamaron Salvador... Salvador creció y desde chico parecía que tenia dotes de guerrero, pero su mama nunca quiso ni siquiera pensar en esa posibilidad ella quería que su hijo fuera un comerciante o un banquero, pero Salvador sabia profundamente que no havia nacido para ser un Banquero o comerciante, el quería ser Guerrero, ese era su sueño.
El padre no opinaba en nada, el era Herrero y sabia que muchos de los guerreros a los que el les vendía armas y armaduras, pocos volvían... Cuando Salvador tenia 15 años, se enfrento a sus padres y les dijo que quería llegar a ser un Gran Caballero, La madre se negó rotundamente, pero el padre pensaba que el cuando tenia su edad también quería ser guerrero y sus padres se lo negaron y supo lo mal que se sentía, y el enfrentándose a su esposa le dijo:

Si quieres ser guerrero, Guerrero serás... Pero por ahora concéntrate en aprender a leer y escribir bien, o ¿acaso viste algún guerrero que no supiera leer?...

1 año después, un día llega el padre a la casa y dice:

-Nos Mudamos a Trisic...

-¿Que?

-Si, Conseguí trabajo como herrero ahí y mi nuevo jefe quiere que vallamos para allá inmediatamente, viviremos en el 2do piso de la Herrería y ahí, nuestro hijo podrá aprender a luchar.


Esa misma noche emprendieron el viaje, en una carreta...

No havia pasado mucho que habían cruzado el puente de Britania cuando un disparo que provenía de los árboles mato al caballo...
Con el golpe salio disparado de la carreta, se escuchaban Caballos que se aproximaban... 2 Asesinos a caballo se aproximaron a la carreta y sin cruzar palabra alguna mataron a los padres de Salvador. Con los golpes y el movimiento a uno de los asesinos se le cayo una daga, Salvador arrastrándose por el piso sin que los asesinos lo vieran la agarro y espero bajo la carreta.
Cuando el asesino que se havia subido a robar las cosas que estaban en la carreta se bajo, Salvador salio y de un movimiento rápido lo apuñalo. El otro asesino lo vio, pero otra persona venia cabalgando a toda velocidad y antes de que el asesino se diera cuenta un golpe de una pesada maza cayo sobre él.
Salvador, tirado en el piso llorando por lo que había pasado, se levanta, seca sus lagrimas y le pregunta al extraño personaje quien era, pero cuando lo miró de cerca, se dio cuenta inmediatamente que esta persona no era ni mas ni menos que un caballero del Orden, Un guerrero de Lord British.

-Soy soy Ricardo de Rhuddlan, soy un caballero de la orden y un guerrero SpS.

-¿SpS? no los conozco... ¿quienes son?

-Somos un clan de nobles caballeros, peleamos contra los asesinos; ¿ellos eran tus padres?

-Si

-Siento no haber llegado antes, ¿Tienes a donde ir?

-No, no tengo a nadie más en el mundo.

-Vi como le clavabas la daga a ese, ¿sabes pelear?

-No

-Nunca havia visto a alguien con tanto coraje como para hacer eso, tuviste suerte de que llegara a tiempo para acabar con el otro.

-Si, realmente. Soñaba que algún día seria un gran caballero como usted, pero ahora...

-¿Aun quieres ser guerrero?

-Si

-Ven acompáñame, Vamos a Trisic a tomar un barco a Jhelom.

-¿A Jhelom?

-SI vamos, te voy a presentar a los SpS, y quien sabe, quisas algun dia seas un Gran Caballero. Pero primero, ¿Como te llamas?

-Salvador pensó que él no podía seguir llamándose así, porque esto le traía muchos recuerdos y aparte no seria un nombre apropiado para un caballero, Miro y en la Daga que le había clavado al asesino se llegaba a leer Shivan; y Salvador responde: Me llamo Shivan.

-Ok, Shivan agarra tus cosas y ven conmigo.


Y así Ricardo y Salvador emprendieron viaje hacia Jhelom, donde salvador conocería a los SpS y donde su sueño podría convertirse en realidad. Y como buen caballero no miraba hacia atrás...
Shadow Streamer La historia de Shadow Streamer, es una historia vaga y confusa. No sabemos exactamente su historia, de hecho nadie la conoce con certeza. Lo cierto es que un oscuro día de invierno una sombra surgió de entre las sombras, dejándose entrever su silueta en la oscuridad. Era una sombra oscura, pero ya por aquel entonces de noble corazón. Una sombra sin dueño y solitaria, perdida en medio de un vasto bosque llamado por aquel entonces The dark Forest.

Era el joven Shadow. Estaba confuso, había aparecido de la nada, similar al despertar del sueño. Allí se encontraba perdido entre la espesura de aquel bosque.
Pero poco a poco aprendió a sobrevivir, a su alrededor se desplegaba todo un lienzo al que observar, puesto a su disposición por la madre naturaleza y del que se podía aprender incluso más que estando con los mejores maestros, solo había que saber leerlo.

Y así fue, Shadow fue aprendiendo en base a lo que la naturaleza le ofrecía: De las feroces bestias del bosque fue aprendiendo las técnicas básicas en defensa y ataque, y de las dificultades que la noche le deparaba fue aprendiendo a hacer frente al día a día.
En aquel hábitat creció Shadow, nadie se percataba de su existencia, y él constantemente se maldecía ya que por aquel entonces su existencia se encontraba limitada a la noche, no pudiendo disfrutar, al ser poco más que una sombra, de la luz del día. Pese a eso nunca perdió la esperanza de que mejores tiempos llegarían y día tras día, triste y solitario en su andanza, fue entrenando y practicando duro en aquel bosque.

Mas un día al despertar, tenía una extraña sensación. Oyó la llamada de la naturaleza y se dirigió hacia allí tan presto como pudo. Siguió esa tenue llamada que le guiaba, hasta llegar a un claro del bosque desde el que se podía contemplar perfectamente la enorme luna llena. La luz de aquella enorme luna le cubrió de manera muy especial, dando solidez a su hasta entonces traslucido cuerpo. Por primera vez Shadow proyecto al suelo su propia sombra. Dejó de ser una sombra inexistente para empezar a ser alguien. La voz de los bosques se dirigió a él: “Tu tarea aquí ha terminado, estás preparado para empezar.
Eres rebautizado, sereis Shadow Streamer. Las sombras de este bosque están contigo, alza esta maza en su honor. Escuchadme bien: Este bosque fue maldecido por una extraña fuerza, desde entonces reina la oscuridad y la melancolía. Tu origen está aquí. Miles de sombras como tú pueblan este bosque destinadas a pasar el resto de la eternidad en este triste paraje. Debes librarnos de esta aberración. Luchando, pero lucha por un ideal, piensa en este bosque con cada golpe que des, tennos en tu corazón y en tu recuerdo, pues nos representas. Tu eres quien debe poner fin a esto. Pero sobretodo, vigila que tu alma no se empañe por el lado oscuro y quizás algún día encuentres el camino”. Shadow Streamer con la maza en la mano, aun muy confuso por su transformación, no llegaba a comprender muy bien todo aquello ni la magnitud de la tarea que le había sido encomendada. Pese a todo, un extraño orgullo le invadía por dentro: “Yo defenderé vuestra causa. No os decepcionaré” se dijo a si mismo. Y así encaminó su ardua tarea. Con fuerza, honor y sacrificio: “The dark Forest debe salir de esta situación de oscuridad y desolación. Devolveré la luz a este bosque, dadlo por hecho”.

Todo eso era muy bonito pero Shadow Streamer no sabía realmente que debía hacer, ni por donde empezar. Necesitaba algo que le guiase en su camino. Que alguien arrojase algo de luz sobre su cabeza y le marcara los pasos a seguir.

Hasta que un día, llegó a una pintoresca ciudad, la ciudad de Britain. Allí se encontró con una gran concentración de gente. Por primera vez Shadow se veía rodeado por la civilización humana.. De pronto tuvo una revelación: “Mi destino está con esta gente. Desde aquí he de actuar para poder hacer justicia a The dark Forest, ellos me darán la solución, estoy seguro”. Shadow Streamer empezó a humanizarse y aprendió las costumbres de aquella gente. Lo que debía hacer y lo que no, cómo comportarse y cómo actuar.

Así, hasta que llegó el momento en que tuvo la suerte de conocer una gente muy hospitalaria que sin dudarlo en ningún momento decidieron tenderle una mano. “Nos hacemos llamar los SpS” le dijeron. SpS eran mucho más que unas simples siglas: Significaban honor, valor, amistad, valentía, justicia, lealtad... Aquellos eran los principio de los que bebían los SpS, lo que hizo que Shadow sintiera gran admiración ante tal gente. Pronto quiso unirse a ese grupo, para luchar con ellos y defender su causa, tan bien como supiese. No opusieron inconveniente alguno, lo iniciaron, lo entrenaron duro y se empañó de aquellos principios y valores que forjaban el clan hasta hacerlos también suyos, como otro más. ¡Todos unidos! se dijeron, y alzaron sus armas para luchar contra los males.

Era un día lluvioso cuando Shadow decidió emprender batalla con ellos por primera vez. Por extrañas circunstancias de la vida, dio la casualidad de que en su andanza dieron con The dark Forest. Se adentraron en el oscuro bosque, en ese bosque del que Shadow surgió y que tantos recuerdos le traía, y arremetieron contra todas las malas bestias habidas y por haber. Ganaron la batalla y todos con un grito victorioso festejaban el momento. Shadow era feliz, se sentía con el corazón puro como ellos, pues ellos le adiestraron y le enseñaron a saber valorar. La fuerza de aquellos ideales y principios era tal, que de pronto la oscuridad del bosque se desvaneció y se hecho atrás. El oscuro mal que cubría los bosques no pudo contra aquello. Formaban una piña muy unida contra la que difícilmente se podría hacer frente. Así se hizo la luz y el resto de sombras pudieron salir definitivamente de su oscuridad.

Y mientras que el resto del grupo continuaba ignorante respecto a lo que realmente había sucedido en aquel bosque, Shadow dejaba entrever una leve sonrisa. Lo había conseguido, gracias a ellos, los SpS, porque la unión hace la fuerza y más si se trata de una unión tan sólida como la que se fraguaba en el seno de los SpS. “Gracias SpS”, les dijo.

Con aquello terminaba una etapa de Shadow Streamer, para empezar otra si cabe aun más apasionante y excitante. Pues decidió seguir junto a ellos, ya que para él, ellos eran su gran familia y pudo aprender que hay cosas aun más importante que la fuerza bruta, como la amistad, el compañerismo y el estar unidos. Valores que podían contra todo por muy fuerte que fuese el rival, pues no solo se lucha con la espada, sino también con el corazón. Aquellos valores daban sentido a su razón de ser, tenía un ideal por el que luchar, y le llenaban a uno dándole si cabe, aun más fuerzas para continuar hasta el final.
Sir Bayard Era un dia frío y soleado, del invierno de Sosaria, cuando mi progenitora me dio a luz en una pequeña cabaña de maderos en las afueras de Trinsic. Nació un niño de ojos claroscuros, como un atardecer de otoño, y de pelo rubio, que con el paso de los años se tornaría en castaño. Allí crecí, entre el bosque frondoso de las afueras y la grandiosa cuidad de los Paladines, Trinsic, de amables gentes y virtuosos guerreros. Ya de pequeño jugaba con espadas de madera, y arcos hechos con ramas de almencinos dobladas con el fuego, y flechas hechas de caña, jugando a ser caballero, como era su gran sueño. Que decir de aquella época...mi niñez fue bonita, sin ningún temor a la oscuridad, ya que los tiempos aciagos los vivieron nuestros antepasados. Pasaron los inviernos, y un día lluvioso, siendo un poco más mayor, en la antigua cabaña se desplomó un trozo de pared mientras jugaba con la espada de madera a acertar en el enemigo pintado con pintura negra que tenia en los maderos...cual fue mi sorpresa cuando un objeto reluciente me deslumbró por momentos. Pese al paso de los años, estaba intacta, aquella armadura de la que no conocía su procedencia, ni su pertenencia.
Fue entonces cuando mi madre me habló de él...mi padre. Dicen que fue un gran caballero, a las órdenes de Lord British, iniciado en las virtudes y valiente caballero real que luchó contra la traición, en tiempos de la rebelión de Lord Blackthorn. Aquel día comprendí, que lo llevaba en la sangre...Virtud, Honor, Valor, Corage...todos resonaban en mi cabeza, como si fueran compañeros que compartían mi vida desde el día de mi nacimiento.

-Darkwind-
"Pocas eran las velas que aun quedaban prendidas sobre las mesas de la taberna. la cera se desprendia ya de los candelabros cargados de parafina y chorreaban a borbotones sobre las mesas de roble oscuro trazadas por mil cicatrices de cuchillos y manchas de grasa de antiguas comilonas. Sir Bayard entro a la legendaría taberna de jhelom sacudiendose el pegajoso rocio de la noche de su reluciente armadura. Observo la taberna poco iluminada como deseando descansar ya. En el fondo se encontraba el tabernero, lustrando ya sus ultimas jarras humedas y a un costado sobre la unica mesa que aun permanecia bien iluminada observo a tres sujetos en dudosa compòstura. Al mutamid recitaba poesias observando el pajoso techo de la taberna, como si allí se encontrara escondida su amada. A un costado observaba Poseidón a los otros dos sujetos con una pinta de cerveza en la mano y haciendo un esfuerzo por mantener aun su compostura. Y dando un penoso espectaculo se encontraba Vientoscuro con una jarra en la mano, medio cuerpo reposando sobre la mesa encharcada de restos de comida y cerveza; con la mano libre apuntando hacia la fantasiosa amada de Al mutamid y tarareando una ritmo que pretendia ser melodico y que tambien pretendia acompañar las coplas de su compañero.
Vientoscuro dio media su vuelta su cabeza para observar al recien llegado, sin por ello ver la necesidad de mover el resto del cuerpo que tan penosamente comodo reposaba sobre la mesa y con una vos que se asimilaba mas a cualquier idioma troll mas que a alguno humano le dijo: .- ven forastero, sientate con nosotros, hay buena cerveza y mejores historia que compartir..."

-AlMutamid-
"Al Mutamid guardó silencio. Sin bajar la vista prestó atención como intentando oír el susurro del viento entre los árboles del cercano bosque. Alguien le había hablado? Alguien había osado interrumpir su espontánea y alcohólica inspiración? Miró a Poseidón interrogándolo, pero éste apenas fue capaz de realizar un leve gesto al que no prestó atención. Imposible que haya sido VientoOscuro pensó al ver el estado en que se encontraba, intentando casi sin conseguirlo mantener la cabeza levantada y forzando la vista como si allí hubiera alguien más ... Giró la cabeza y junto a la mesa encontró al forastero mirándolos sorprendido. Su mirada fue fulminante como maldiciéndolo por su interrupción. Agarró con fuerza la jarra y la apuró de un trago,
limpiando con la manga el reguero de cerveza que corría por la comisura de sus labios. Entre dientes y aún malhumorado espetó al recién llegado un 'sientate' que a cualquier otro hubiera hecho temblar las piernas. Miró de nuevo al techo, se concentró por unos segundos y retomó el verso por donde lo había dejado ...".

-Sir Bayard
""Cortas se hicieron las horas, mientras oía historias de estos valerosos caballeros, pues todo el tiempo me parecio poco, en la vetusta y agradable posada de Jhelom. Quizás fuera la cerveza, pero tenía una sensación reconfortante y agradable, que me hizo recordar los añorados años de mi niñez en la cabaña donde me crié, el olor a la madera húmeda y engrosada por el paso de los años hacía que muchas imágenes pasaran por mi cabeza. Ya despuntaba el alba y me levanté, y fue entonces cuando todo empezó a dar vueltas, intenté despedirme de Al Mutamid, Darkwin, el hace poco llegado Poseidón...pero sólo salieron de mis temblorosos labios un: ¨ bdonde bpuedo bpasar la bnoche?¨ Fue entonces cuando amablemente Poseidón, que era el más sobrio en aquel momento, me indicó el camino.

Lluviosa era la mañana y agradable fue mi despertar bajo el eco de las gotas de lluvia en el tejado, en aquella cama mullida de gran almohada azul, cuando me hice la pregunta:¨ donde estoy?¨. Sali y contemple el cielo de Jhelom, y recordé lo ocurrido la noche anterior, entonces me di cuenta del gran valor y corage que tenian esos caballeros, asi pues fue un honor conocerlos a todos ellos.

Oí un ruido de cascos, y se presentó caballerosamente el Gran Fausma, para mi un gran caballero, el cual se ofreció a enseñarme la cuidad y a explicarme un poco de las normas de su clan. Al poco de llegar al banco, presentí una presencia, gran mago, noble donde los haya, al que llaman Kender, su Rey. Su magia era tan poderosa, que incluso hizo que la lluvia cesara a su paso. Fue todo un honor el regalo que me hizo, un caballo pardo, tras la muerte de mi yegua por un ataque inesperado junto al cementerio, cuando Fausma me indicaba la forma de mejorar mis habilidades.

Así pues charlamos, y pasamos el día, invitandome ambos a la taberna, para compartir unos tragos de pinta, pero mi cuerpo rebosaba alcohol todavia y rehuse la oferta. Les hice la promesa de residir en Jhelom, y hacer todo lo posible para formarme en un gran caballero, para acceder a su clan. Con todo, me despedí y me fui a dormir. Ya con la cabeza recostada en el almohadón azul, me dije para mí: justo esto es lo que quería, pocos he hallado todavía, pero no dudo de su amistad y compromiso, algún día será mi clan, y sompartiremos armas, daremos nuestra sangre, y lucharemos hasta el final¨.

Con una sensación de plenitud, mis ojos se tornaron y me quedé dormido... ¨¨
Tony el Grande Es curioso como el amor juega con los corazones de los hombres. Curioso, y terriblemente desesperante.
Nos ata, nos liga a él con lazos que creemos irrompibles, para luego desaparecer y dejarnos solos, desnudos en el vacío.
No diré que la mia es una historia triste, simplemente es una historia de alguien que apostó todo a una carta, la carta perdedora, y arriesgó su cordura, su vida misma. Pero la luz siempre se impone a las tinieblas.

Al pisar Brittania por primera vez, era un hombre lleno de sueños y planes. Como siervo de La Luz, utilizaría mi espada para defender toda causa justa, y devolver así a la La Luz su brillo largamente perdido. Todo esto se arremolinaba en mi cabeza sin saber siquiera cómo empezar.
Fue duro al principio, puesto que si bien tenía mis objetivos más que claros, la realidad me mostró una cara bastante más amarga. Brittain resultó ser una ciudad más siniestra de lo que había imaginado. Las personas caminaban sin levantar la vista, pocos eran los que se veían formando grupos, y quienes lo hacían, parecían más una manada de lobos al acecho que un grupo de gente honrada. Es más, honradez, junto con alegría, parecían ser palabras desconocidas y sin sentido en ese lugar.

Decidí comenzar de a poco, puesto que mis habilidades con la espada no eran las mejores aún, buscando algún trabajo que me permitiese al menos comer y vestirme. Fue así como empecé a trabajar para el viejo Rudolph, un anciano un poco loco que vivía a las afueras, pero que aún guardaba algo de dignidad en su corazón. Las tareas eran simples, se trataba de llevar a cabo todo aquello que sus viejas manos no podían hacer ya. Talar, cazar, cocinar, y hasta negociar mercancías fueron tareas a las que pronto me acostumbré, y a las que supe llegar a disfrutar cuando veía la cara de felicidad del viejo al no encontrarse solo para hacerlas. Rudolph fue abriendose con el tiempo, hasta el día que descubrí que el ahora decrépito ser había sido, hacía ya mucho tiempo, comandante al servicio de Lord British. Ví en esto una gran oportunidad, ya que quién mejor que él me enseñaría los secretos del combate, aunque al principio me costó imaginar a este hombre en apareciencia sencillo y vencido por la fatiga de sus largos años al frente de grandes ejércitos. Todas mis dudas volaron como hojas al viento el primer día de entrenamiento. Esos brazos otrora flaccidos y en apariencia débiles, tomaron una fuerza y una firmeza que simplemente no hicieron menos que maravillarme. Mucho fue lo que de él aprendí, y no solo en el arte de la guerra, ya que el viejo resultó ser muy culto y versado en viejas tradiciones. Entonces comprendí que Rudolph nunca necesitó que nadie lo ayudara en sus tareas, el sólo necesitaba alguien en quién confiar. El anciano necesitaba un amigo.
Todo parecía marchar ajustándose a mis planes, mas el camino no hacía mas que comenzar, y aún no había llegado ella...

Cinco años pasaron desde el día en que conociera a Rudolph, hasta que una mañana, noté que el viejo se demoraba en acudir a nuestra reunión diaria para tomar el desayuno. Luego de esperarlo unos momentos, decidí ir a buscarlo y así averiguar el porqué de su tardanza, siendo él un hombre tan puntual como era. Grande fue mi sorpresa cuando al entrar en su casa lo ví sentado a los pies de su cama, sosteniendo su vieja espada y canturreando unas palabras que aún hoy suenan en mis oídos...

"La vieja palabra destino
quiso sorprender a su suerte,
le cruzó en medio del camino
la sonrisa de la muerte..."
"Y así como volver a empezar
todo termina de repente,
pero no me digas adiós,
sólo dime Hasta Siempre..."

Lo dejé terminar, no atreviendome a interrumpirlo, tan concentrado como parecía estar en recitar esas palabras. Palabras a las que no les encontré sentido, hasta que el viejo notó mi presencia y alzó los ojos para mirarme. Entonces descubrí que algo había cambiado, su mirada no era ya la misma, y aún sin pronunciar él una palabra, supe perfectamete lo que estaba ocurriendo. Con un gesto me invitó a sentarme a su lado, y una vez lo hube hecho, puso su mano sobre mi hombro y lenta pero claramente dijo: "Hijo mío, me muero". Tal vez fuera la claridad con la que dijo estas palabras, o tal vez que ya sabía yo lo que me diría, pero el caso fue que no me sobresalte, y lo único que tendimos los dos fue a fundirnos en un largo abrazo, como de padre a hijo. Acto seguido, Rudolph comenzó a comentarme todo lo que devería hacer tras su muerte, y lo hacía llendo y viniendo por la habitación, llevando y trayendo papeles, cofres, bolsas, como quien da las últimas directrices antes de emprender un largo viaje. Tube que detenerlo, puesto que lo que en un principio parecia prisa, se transformó en deseperación, y el pobre anciano estubo a punto de desplomarse cuando intentaba subir un pesado baúl sobre la mesa. Una vez calmado, me confesó que no quería que yo me quedase en Brittain. Me dejaría todas sus posesiones, a excepción de la casa donde vivía actualmente, la cual devería ser vendida. Parecía molestarle sobremanera la idea de que me quedase solo viviendo allí. Según él, "este nido de ratas", como solía llamar a la ciudad, iría a peor, y no quería que me quedase y corriese el peligro de caer en las malas artes de quienes por allí vivían. Le juré por mi vida que cumpliría hasta la última de sus voluntades, y asi pareció calmarse al fin.
Por último, me entregó un manuscrito donde figuraban todas sus posesiones y donde expresaba formalmente que sería yo quien dispondría de ellas tras su muerte. La lista era corta, pero no por ello falta de valor. El viejo habia elegido vivir una vida humilde, pero esto no quiere decir que no supiera llevar sus negocios a buen puerto. En el manuscrito figuraba una importante cantidad de monedas de oro, algunos caballos, objetos personales, y una casa, situada en la lejana isla de Jhelom.
Esa misma noche cenamos juntos y charlamos largamente de nuestros primeros días cuando ninguno de los dos sabía quién era el otro ni de qué era capaz. Luego de darnos las buenas noches, nos retiramos a nuestros aposentos. Dos días después, Rudolph murió. No diré que no lloré, pero si diré que no fueron lagrimas de pena. El anciano antes de expirar su último aliento, me tomo la mano, me miro directo a los ojos y con una amplia sonrisa me dijo: "Gracias". Muchas horas pasé luego, sentado junto a su lecho y con su mano en mi frente, recordando, y repitiendole, como si aún pudiera oirme, que era yo el que le estaría agradecido hasta el fin de mis días. Luego de disponer de sus funerales, me despedí por última vez y comencé las tareas que me había encomendado, empezando por la venta de la casa, ya que sería seguramente la que más tiempo me tomaría realizar.

Una mañana me dirigía hacia el Banco de Brittain para encontrarme con un posible comprador, y entonces la ví. Imposible era no fijarse en ella puesto que resaltaba demasiado entre la gentuza que en ese momento la rodeaba. Lascivas miradas y muecas perversas podían verse a su alrededor, mas ella parecía no inmutarse. Con una mano sostenia un pequeño mapa, mientras que con la otra jugueteaba con una cuchilla que le colgaba de la cintura. En ese momento, un individuo de armadura gastada y capa raída, en un patente estado de enbriaguez, acerco su mano por detras de la cabeza de la muchacha, intentando tocar uno de sus brillantes rizos negros. Pero nunca llegó a hacerlo, puesto que la hermosa desconocida, con un movimiento que apenas llegué a distinguir, cortó la mano del hombre aquel a la altura de la muñeca, separandola así del brazo. El pobre borracho, como volviendo de un sueño, miró su mano que yacía en el suelo, la cojió, y cayendo en la cuenta de lo que había sucedido, desapareció corriendo callejón arriba, hacia el cementerio, y sus gritos se perdieron en la lejanía. Rapidamente el gentío se dispersó,y ella nuevamente tomó su postura inicial, observando su mapa con una mirada confusa, como si nada hubiera pasado.
Me sentí increíblemente atraído hacia esa mujer, puesto que además de su notable belleza, no distinguía el mas mínimo ápice de malicia en sus ojos. Sin pensarlo, me dirigí hacia ella dispuesto a entablar conversación. Quería al menos saber quién era y que asuntos podrían traer a semejante criatura a un lugar como ese. Acercandome de frente, para evitar sobresaltos y que alguno de mis miembros corriese el riesgo de ser extirpado, le dije: "No siempre los mapas nos muestran el mejor camino", a lo que ella respondio sin siquiera mirarme: "Al menos son mejores que los hombres, que rara vez saben dónde están parados".
Seguramente no esperaba la risa que salió en ese momento de mis labios, puesto que me miró extrañada, sin saber por qué lo que ella intentó hacer parecer un insulto, había sido tomado por una gracia. Y como gracia lo tomé, puesto que era imposible para mí tomar nada dicho por esa voz,que dejaría a la mas exquisita de las melodías como un sordo ruido, de manera insultiva. Me ofrecí cortésmente a asistirla en lo que fuera que estuviera buscando, a lo que ella en principio se mostró reacia a aceptar. No me extrañó, puesto que aunque hacía poco que había llegado a Brittain, ya sabía muy bien que tipo de gentes la frecuentaban. De todas formas, al no notar en mí el más mínimo interés, puesto que lo disimulé magistralmente, accedió a compartir conmigo los pormenores de su búsqueda. Debía encontrar al herrero de Brittain, el cual pagaría la suma de 5000 piezas de oro a quien le devolviera un cargamento de Mithril que le había sido sustraido recientemente. La guié hasta la tienda del herrero, y ambos comenzaron a conversar sobre la cuestión del robo, cómo y dónde había sido, y donde sospechaba él se encontraban los bandidos. Mientras ellos hablaban, yo no podía hacer más que observarla, notando en mí una sensación de bienestar comparable sólo a la que sentía cuando me tendía en la hierba a observar el atardecer. Tal era el efecto que esta desconocida ejercía sobre mí. Cuando hubieron terminado de hablar, ella salió de la tienda dispuesta a encaminarse hacia donde el herrero le había dicho se escondía la banda, no sin antes agradecerme por haberla guiado hasta allí. Por supuesto, me ofrecí a asistirla en su cometido, aún sabiendo que no necesitaría ayuda fuera cual fuese la oposición que allí encontrara.
Pero es que simplemente no quería despedirme, y la idea de que por algún desafortunado revés del destino ella pudiera sufrir algún daño, me imposibilitaba para quedarme allí sin hacer nada. Como era de esperarse, ella se negó, pero sin dejarla continuar, le dí a entender que no tenía el más mínimo interes en la recompensa, y que si hacía lo que hacía, era fruto del espíritu de servicio que todo buen siervo de La Luz debe tener. Debí resultar muy convincente en mi discurso, puesto que luego de un breve momento de meditación, me invitó a que la siguiera.

Nos dirijimos hacia al norte, siguiendo la ruta que el herrero habia trazado en su mapa. Según éste, debíamos llegar hasta el Cementerio de Brittain, y desde ahí, trazar una linea recta hacia el norte, hasta llegar a una cadena montañosa. En ese punto, encontraríamos una serie de cuevas, lugar en el que supuestamente se escondían los forajidos. Aproveché el trayecto para intentar averiguar algo más sobre mi acompañante. Se identificó como Angela, guerrera mercenaria de la lejana Yew. Según ella, Yew se encontraba en camino de convertirse en una ciudad fantasma, poca o ninguna era la actividad allí, y menos aún eran las posibilidades que existían para una mujer como ella. Por este motivo había decidido probar suerte en Brittain, siendo éste el primero de sus trabajos. Al atardecer llegamos a una cadena montañosa de escasa altura, que se extendía pocos kilómetros hacia el este, y algúnos más dirección oeste. A medida que nos acercábamos, comenzamos a distinguir pequeñas entradas en la roca, y comprendimos que la tarea tomaría más tiempo del que suponíamos, puesto que habríamos de registrarlas todas para dar con el escondite. No fue así, ya que cuando nos encontrábamos a unos trescientos metros de la pared de roca, distinguimos en una de las entradas el claro brillo de una hoguera. Angela sufrió entonces una curiosa transformación, tensa y agazapada como una fiera al acecho, saco de un pequeño bolso que le colgaba del cinturón unos diminutos cuchillos, y una vez los hubo dispuesto entre sus dedos, de manera que parecía estar dotada de garras, comenzó a avanzar lentamente, buscando siempre el cobijo de los arboles. Nuestros estilos eran claramente diferentes, puesto que yo había desenvainado ya mi espada y equipado mi escudo, y pretendía irrumpir en la cueva y cortar toda cabeza que estuviera al alcance de mi brazo, así, sin mas. Gracias a la instruccion de mi querido Rudolph, mis habilidades con la espada superaban ya por bastante la media.
De todas formas, opté por no interferir, al fin de cuentas, se trataba de su misión. Luego de meditarlo un instante decidí que me quedaría de guardaespaldas, interviniendo sólo en caso de ser extremadamente necesario. Una vez llegados a la entrada de la cueva, Angela se puso de rodillas y se quedo inmóvil, con la mirada clavada en el suelo, escuchando. Desde dentro de la cueva se oían risas y algún que otro cántico. La banda festejaba tal vez la obtención de un nuevo botín.Los minutos comenzaron a pasar, y comencé a sentirme incómodo. A estas alturas, yo ya hubiera entrado, reducido a quien se hubiera resistido y recuperado el botín. Pero al parecer Angela apostaba por otras técnicas para conseguir sus objetivos. De pronto,sobresaltándome, la descubrí a mi lado, sin poder explicarme cómo había llegado allí sin que yo lo notara. Susurrando en mi oído, me comentó lo que había estado haciendo durante esos minutos que yo creí perdidos. Sabía exactamente el numero de hombres, cuántos portaban armas en ese momento y cuántos estaban en posición de defenderse. Por último, y con una sonrisa, me dijo que sería más fácil de lo que ella había imaginado. Acto seguido, y sin darme tiempo a reaccionar, desapareció de un salto dentro de la cueva. Hacia dentro corrí también, con un cierto sentimiento de angustia al verme separado de ella sin poder velar por su seguridad. El sentimiento se esfumó rápidamente para dar paso a otro de infinita sorpresa, comparado sólo con el que sentía ante Rudolph durante nuestros primeros entrenamientos. No esperaba encontrarme lo que entonces ví, y el estupor se reflejó claramente en mi rostro. Un recinto iluminado por una hoguera en su centro, diez hombres muertos, sus gargantas atravezadas por pequeños cuchillos, y en medio, de pie y con la luz de la hoguera a su alrededor a modo de aura, un ángel.
Tal fue el panorama que se abrió ante mis ojos, y fue en ese momento, en ese preciso intante, que algo cambió en mi corazón. Corrí hacia ella para cerciorarme que no estuviera herida, idea que pronto abandoné al verla girar y dedicarme una amplia sonrisa. Recuperadas las pertenencias del herrero, dejamos el resto de lo que allí había para el afotunado que lo encontrase, puesto que además resultaría imposible cargar con todo.

De camino de vuelta al pueblo, interrogué a Angela sobre sus habilidades de lucha, puesto que comencé a pensar de qué manera podría yo enfrentarme a un opononte que manejase esas técnicas (aunque en el fondo era una simple excusa, solo quería oir su voz). Ella calló un momento, mirando siempre delante, y luego de un suspiro, me contó la triste historia de su madre. Triste, pero no por eso atípica. Lamentablemente, en nuestra época y en estas tierras, historias de asesinatos y desdichas abundan por doquier. La mujer, cazadora de profesion, dominaba también el arte de la lucha, basado en gran parte en el dominio dearmas ligeras, tiro con arco, sigilo y tecnicas de camuflaje. Fue de ella de quién Angela había aprendido todo lo que sabía, y, según sus propias palabras, habría aprendido mucho más si no se la hubieran arrebatado tan joven. Mientras hablaba, yo no podía hacer más que escucharla y asentir con la cabeza, no queriendo interrumpirla en un discurso que seguramente ante muy pocos había dado. Fue en esta ocación cuando noté, por primera y única vez, un signo de devilidad en ella. Si bien su voz seguía mateniendo su timbre firme y musical, sus ojos, esos hermosos ojos verdes, dejaron entrever, casi imperceptible, una lágrima. Luego de acabar el relato, y tras otro momento de silencio, estalló en una risa, alegre como la de una niña. "No me llevo bien con el pasado", dijo, "y al futuro, bueno, a él aún no lo conozco". A partir de aquí sólo hablamos de la misión, mientras yo buscaba en mi cabeza la manera mas inteligente de enterarme cuales serían sus próximos pasos, y ademas, cómo podría hacer para retenerla, al menos por un tiempo, en Brittain. Realmente deseaba a esa mujer, pero de una manera mucho más compleja y profunda que el simple deseo sexual. La quería entera, en cuerpo y alma, y estaba seguro que si tenía la opotunidad de compartir al menos un tiempo con ella, podría llegar a enamorarme. Aún hoy, siendo todo esto un capitulo antiguo de mi vida, soy incapaz de decir porqué, al entrar en esa cueva y verla de pie junto a la hoguera, sentí lo que sentí por ella, y creo que jamas podré hacerlo.

Llegados a la ciudad nos dirijimos inmediatamente a la tienda del herrero. Una vez allí Angela entregó al hombre sus pertenencias. Luego de un breve relato de lo ocurrido, y luego de recibir su recompenza, nos marchamos. De vuelta en el Banco, todo parecía encaminarse a una irreversible despedida, puesto que Angela, acomodando su mochila y observando nuevamente su mapa, parecía disponerse para partir. A estas alturas, mi corazón latía con la fuerza de cien tambores, mientras mi cabeza aún intentaba encontrar esa ingeniosa excusa que la haría quedarse a mi lado por un tiempo. Al fin, descartadas todas las posibilidades, opté por hacer lo que desde un principio supe que sería lo mejor: abrirle mi corazón.
"No puedes marcharte aún", dije, "hay algo de suma importancia que debes hacer". "He cumplido mi tarea", respondió mirandome con expreción confusa, "Nada me queda aquí, y debo partir". "Algo te queda aún", respondí, y tomándola suavemente del brazo, la obligué a que me mirara. "Algo, y todo. Te queda mi corazón, y necesita que lo cuides". Luego la besé, y el beso fue el más apasionado que la tierra de Sosaria verá en mucho, mucho tiempo. Y dije: "La recompenza, bueno, la recompenza será tal que ni el tesoro mas grande y mejor guardado podrá igualar". En este punto, volví a reir nuevamente, ya que su expresión reflejaba claramente su confusión. Naturalmente, su lado guerrero, ese que la había mantenido con vida hasta ahora, estaba en alerta, advirtiendole que no creyera en este desconocido y que debía hacerme pagar por mi insolencia. Pero había algo más.
Si bien su mano derecha sujetaba con fuerza el cuchillo, la izquierda colgaba a un lado, como muerta, y con la boca entreabierta y los ojos casi desencajados, me observaba, debatiendose entre la ira y la alegría. El borracho aquel había perdido su mano sólo por intentar tocarle un rizo. ¿Qué me merecía yo, sino la mas dolorosa de las muertes? No es difícil comprender su reacción, si se toma en cuenta que jamás hasta ese momento alguien le había dedicado tales palabras, ni le había abierto su corazon de esa manera. No son estos tiempos del amor, por lo que cuando éste aparece, en ocaciones las personas simplemente no saben cómo reaccionar. De todas formas, noté claramente cómo empezaba a ceder, y para terminar de derrumbar la muralla que rodeaba su corazón, separé su mano del mango del cuchillo y se la besé, mirandola siempre a los ojos, para luego darle un largo y cálido abrazo. Así empezó mi historia con Angela,historia que yo creí incapaz de tener un fin, salvo el que irremediablemente trae la muerte. Pero el tiempo demostraría cuán equivocado estaba entonces, y que la epoca más negra de mi historia estaba aún por llegar.

Fueron aquellos días realmente felices. Muchas fueron las cosas que hicimos juntos, y el amor parecía al fin haber hechado fuertes raíces. Sólo por las noches, mirando a Angela mientras dormía apoyada en mi pecho, sintiendo su suave respiración y deleitándome con el perfume de sus cabellos, sentía yo una cierta inquietud. Puesto que era éste el momento, en la quietud de la noche, el que mi memoria elegía para traerme imágenes del pasado. Mis primeros años en Brittain, mis primeras aventuras, recorrían entonces mi mente, hasta que por último, la imagen de Rudolph se clabava en mi cabeza. Mucho había querido yo al viejo, y por eso un sentimiento de culpa inundaba mi corazón en esos momentos de recogimiento, puesto que recordaba la promesa que le había hecho. Promesa que no había cumplido aún, y que sinceramente no tenía intenciones de cumplir. Era feliz, ya no estaba solo, ahora tenía a alguien que me ayudaría a soportar la vida en Brittain. Rudolph lo entendería, sí, el viejo loco entendería. Así intentaba apaciguar la culpa, pero lejos de desaparecer, ésta parecía cobrar más fuerza con el paso del tiempo.

Dos años pasaron desde que conociera a Angela, y una noche, desperté sobresaltado, bañado en sudor, luego de haber tenido el sueño más angustioso que recordara hasta el momento. En él, me encontraba yo dentro de la casa, sentado en una silla baja. De pronto, y brotando del suelo y las paredes, pequeños demonios ígneos comenzaban a recorrer la habitación, pegándole fuego a todo lo que tocaban. Las criaturas acompañaban sus movimientos con una risa histérica, y yo comprendía que era de mí de quien se reían. Aunque intentaba moverme, me resultaba imposible, puesto que parecía estar adherido a la silla, además de ser incapaz de hacer fuerza alguna. Una vez la casa estaba completamente en llamas, los demonios desaparecían, para dar paso a una imagen aún peor. El fantasma de Rudolph, de pie ante mi, aparecía y comenzaba a reprocharme, con una voz cascada y desafinada, el no haber cumplido su última voluntad. La imagen del viejo no era la que yo conocía. Lo veía como un cadáver deborado por los gusanos, con la piel descompuesta y las cuencas de los ojos vacías. Pero si bien era ésta una imagen de terror, no era la que realmente hacía a mi sueño el mas angustioso de todos los que había tenido hasta entonces. Era la imagen de Angela, de pie fuera de la casa, la que dotaba al sueño de su cualidad desesperante. Puesto que ella sólo me miraba, mientras la casa ardía y yo le rogaba que me ayudase, y lo hacía con una mirada completamente vacía, y una expreción totalmente falta de interés. Entonces yo comprendía, que la suerte que corriera no le preocupaba lo mas mínimo. Mientras, mis gritos se mezclaban con los de Rudolph, sumándose luego nuevamente las demoníacas risas de las criaturas de fuego, claramente visibles ahora a mi alrededor. Entonces despertaba, con el corazón en la boca, y mi mano buscaba inmediatamente la cabellera rizada que tanto gustaba acariciar. De esa forma, calmado ya y alejados los temores, volvía a dormirme.
El sueño comenzó a ser cada vez más frecuente, al punto de llegar a pensar en él aún durante el día, y hasta a sentirme extrañamente incómodo cuando me encontraba junto a una hoguera. Además, no dejaba de preguntarme cuál podría ser la razón por la que Angela aparecía en mi sueño, comportándose de ese modo. Eramos felices, y lo demostrábamos, y nunca hasta ese momento nos habíamos dado razones para creer en una posible separación. Claramente, la culpa por no cumplir la voluntad del amigo amado, y el augurio de un amor marchito, ivan haciendo mella en mí, y aunque yo lo notaba, prefería ocultarlo, guardando la esperanza que el tiempo cubriría los temores con la promesa de una vida en paz.
Pero no fue así. En cambio, el sueño creció en intensidad, y me atacaba con una frecuencia y una fuerza cada vez mayores.
Comencé a notar un cambio en mí, generalmente cuando estaba solo. Me descubría pensando en cosas sin importancia, divagando y hablando en voz baja con un interlocutor imaginario. Además, me costaba cada vez más relacionarme con los demás, siéndome casi imposible mantener sus miradas. Mi espada llevaba ya mucho tiempo juntando polvo detrás de la cama. Sólo pensaba en el sueño, en sus demonios, en la terrible imagen de Rudolph, y en la indeferencia de Angela. Por supuesto, ella notó tambien el cambio, pero aunque intentaba indagar en lo que me estaba pasando, yo lo cubría con una sonrisa, esforzándome en convencerla de que sólo era algo pasajero. Pero no lo era. Y un buen día, cansado ya de estar en ese estado, y deseando nuevamente volver a mi antiguo camino, comprendí lo que debía hacer. Vendería todo, y junto con Angela nos marcharíamos a Jhelom, para vivir en la casa que Rudolph poseía ahí. Cuando al fin le confesé a ella el porqué de mi comportamiento, y la decisión que había tomado, ocurrió, primero casi imperceptiblemente, pero luego con una cruel claridad, lo que yo tanto temía. Angela parecía reacia a dejar Brittain, y mas aun a hacerlo para ir a Jhelom.
"Dejé Yew porque era una ciudad muerta, sin la más minima actividad", dijo, "¡Realmente no estoy ahora segura de querer recluirme en una isla perdida quien sabe dónde!". Aunque intenté convencerla de que era ésa la unica manera posible que encontraba para aliviar mi pena, fue inútil, puesto que la idea de vivir "como hermitaños", según decía ella, parecía horrorizarla. Tiempo después descubriría yo cuánta ignorancia había en sus palabras, puesto que Jhelom resultó ser un lugar por demás interesante, habitado por personas dotadas de un gran saber. Pero en ese momento, yo tambien lo ignoraba, y solo deseaba poder cumplir con la palabra dada y descansar así mi corazón. Al principio, Angela intentó convencerme de no partir, argumentando que porqué habríamos de dejar el lugar donde nos habíamos conocido, y donde además podíamos vivir cómodamente.
Pero luego de un tiempo, y observando que yo no parecía cambiar de opinión, ella sufrió un cambio también. Era poco lo que hablábamos, y cuando lo hacíamos generalmente terminaba en una discución. Asi fue como la discordia entró en nuestras vidas, y al poco tiempo, creció de tal manera que terminó por ser una barrera infranqueable.
Finalmente, faltando un mes para que se cumplieran cuatro años de la muerte de Rudolph, tomé la decisión que en esa fecha, y en su honor, dejaría Brittain, solo, si era necesario. En realidad me había hecho ya a esta idea, puesto que Angela había dejado ya de ser quien yo había conocido, y parecía afanarse más en intentar convencerme del error que estaba a punto de cometer, que en intentar comprender el porqué estaba obligado a hacerlo. Hacía tiempo que no la veía sonreir, y el sabor de sus labios era ya un recuerdo del pasado. Asi fue que, el día que entregué las llaves al nuevo dueño de la casa, el cual casi daba saltos de alegría por haberla conseguido casi por la mitad de su valor real, me despedí también de Angela. No hubo ya discordia, no mantuvimos discución alguna, sólo nos despedimos, deseandonos suerte en el camino que estabamos por recorrer.
Pasarían luego muchos años antes de que volviera a saber algo de ella, pero esa es otra historia.

Comencé pues mi viaje, siguiendo lo mejor que pude el viejo mapa de Sosaria que Rudolph tenía enmarcardo en su habitación. Me pareció buena idea utilizar éste y no comprar uno nuevo. El mapa del viejo me guiaría sin duda alguna mejor que cualquier otro, y ademas, sería como si él en persona me acompañara. Luego de dos semanas de viaje, marchando siempre rumbo suroeste, llegué sin muchos contratiempos a la ciudad de Trinsic. El sol derramaba sus últimos rayos sobre los tejados cuando pisé "La Posada del Viajero", el lugar que me pareció mas adecuado para descansar la última noche antes de partir nuevamente a la etapa final de mi viaje. Lo que allí ví me resultó en realidad curioso, y en cierta manera reconfortante. Puesto que las caras que allí pude observar, si bien no todas, eran en su mayoría distintas a las que yo estaba acostumbrado a ver en la ahora lejana Brittain. Se trataba de personas diferentes, no solo en su aspecto, sinó tambien en su actitud. No se escuchaban gritos, sinó sólo conversaciones, y las ropas y armaduras que allí ví eran de lo más variadas. De alguna forma comprendí innecesaria mi arraigada costumbre de tener la espada desenvainada sobre la mesa. Luego de cenar, me retiré a una habitación a descansar, puesto que deseaba partir pronto por la mañana. Según mis cálculos, en tres días aproximadamente, llegaría al Cabo de los Héroes, desde donde podría tomar un barco hacia Jhelom. Partí a la mañana siguiente, y al mediodía de la tercer jornada de viaje, llegué a mi destino, habiendo sufrido durante el camino solo un pequeño incidente. Al parecer había habido alguna actividad reciente en las ruinas que se encuentran a pocos kilometros al norte del Cabo de los Héroes, puesto que al llegar allí, y aunque intenté evitarlo lo mas posible, fui interceptado por muertos vivientes que aún rondaban por la zona. Las pobres criaturas calleron bajo el filo de mi espada, puesto que ademas de no representar un serio peligro, eran además escasos en número. Distinto hubiera sido tal vez si el Liche que los despertó hubiera seguido allí. Pero no había rastros de él, solo los restos de los inmundos materiales que utilizan para sus ritos. Llegué así pues al embarcadero, pero no me fue posible cojer el barco hacia la isla hasta la mañana siguiente, puesto que el capitan del barco aseguraba que una fuerte tormenta se desataría de un momento a otro, como efectivamente sucedió. Antes del amanacer del día siguiente, partí por fin en barco hacía Jhelom, y parado en la popa, mirando la costa, agaché la cabeza un momento, y me despedí así por última vez de Brittain, y de Angela.

Luego de una jornada de viaje por aguas tranquilas, puse pie, finalmente, en la isla de Jhelom. Comencé a recorrer el lugar, en busca de un banco donde poder dejar las posesiones que en ese momento llevaba, pero, al no conocer el sitio, no era capaz de dar con uno. Un caballero alto, de pelo oscuro y lustrosa armadura de acero, reconociéndome como nuevo en la isla, se ofreció gentilmente a asistirme en lo que fuera que estaba buscando.
Se presentó como Ariel el León.
Aqui concluye este relato, pues lo que ocurrió a continuación y todos los hechos que siguieron a este encuentro, es una historia que aún está siendo escrita...

FIN
ViRuS Dios vaya nochecita e pasado, uffff como he dejado la cama... si es que no me extraña jejeje; Sabéis lo que he soñado???
Pues estaba yo paseando tranquilamente por una ciudad llamada ...
Jeholm, esa encantadora ciudad llena de habitantes, entre ellos artesanos, vendedores, guerreros y magos, toda una diversidad de amigos nuevos.
Pues estaba allí paseando por el cementerio en busca de la tumba de mi padre cuya muerte fue causada por unos asesinos de hombres mientras la buscaba me encontré con un problema ... Y vaya problema...
A mi alrededor aparecieron de la nada cinco esqueletos un liche y un tal Lord Muerte, ostra valla nombre... Yo tan solo iba con un escudo y algo mas no me preguntéis no sabría deciros el que era , pero si me acuerdo perfectamente de los compañeros que salieron a mi grito desesperante de ayuda, tenían unas siglas encima de su cabeza eran, SpS ese clan tan famoso en todo el territorio de Sosaria. Es famoso por su bondad y honestidad de todos los hermanos SpS orgullosos de llevar esas siglas, ellos me ayudaron a matar a todos los enemigos que me mantenían por desgracia al filo de la muerte y gracias a ellos sobreviví por eso en estos momentos ellos los SpS son como mis hermanos de sangre y a mucha honra.

Y aquí finaliza el sueño pero no mi historia.....

No recuerdo muy bien lo que paso en mi siguiente sueño...

Empezó todo normal un día maravilloso, fui a visitar al Oeste de Vesper a mi hermano Bercebu, este se tira todo el día minando e iba a ir a preguntarle si me podría reparar un par de armaduras...

En el trayecto algo me despertó la intriga de aquel día tan rutinario... resultaba que escuché unos gritos desesperados de ayuda.. la voz era femenina, y eso me incito mas a armarme de valor y prepararme para lo que pudiese pasar.. Habían dos villanos mal vestidos y poco honorables abusando de una bella dama cuyos ojos me penetraron en el corazón profundamente... un rostro pálido y unos ojos negros como si de pleno anochecer se tratase, sin pensarlo mas fui en su ayuda, di caza a estos dos villanos dejándole todas las posesiones que llevaban a esta hermosa mujer de ojos negros cuyo nombre aun no me havia osado a preguntarle, ella muy amablemente me dio las gracias y me dijo k si necesitaba algo q no dudase en decírselo, yo le dije, que lo único que me haría falta en aquellos momentos seria un buen cigarro ( mari jane ) y un buen vino tras la pelea, ella amablemente me invito a su casa a cenar, su cara cada vez se me hacia mas familiar...

Una vez en su casa y tras un buen empacho estuvimos hablando muy aireados como si nos conociésemos de toda la vida, esta Mujer cada vez decía cosas q me recordaban a cosas q yo havia vivido en algún tiempo lejano... me estuvo contando historias... y una de ellas fue la siguiente...

ViRuS... tras haber pasado mucho tiempo, por fin te reconozco ( yo aun no savia de que hablaba... )

Aquel día nos encontramos en una situación parecida a la de hoy.. estaba yo tranquilamente asomada al bacón de mi casa cuando vi lo que paso ... unas vampiresas acechaban los altos y cristalinos cielos de Castelvania yo rápidamente cerré la puerta y las ventanas.. pero algo malo paso...

Te vi a ti luchar enzarzadamente con una de ellas mientras la otra no se por donde escapo, fui a avisarte de que ya mismo daría lugar al toque de queda de Castelvania y cuya maldición procede desde hace siglos debido al Conde Dracul tras pasadas las 12 campanadas el ser q se encuentre fuera de cualquier casa será convertido en vampiro... pues abrí la puerta de mi casa con voz turbia por el miedo de el momento te avise de lo que pasaría... y tu sin mas sonreíste... y distes muerte a una vampiresa llamada Val-Retze la mas popular de ellas... seguidamente corriste hacia mi casa y cerré la puerta tras un forcejeo que daba pie a lo peor... Vi asombrada que solo habías recibido un pequeño arañazo en un muslo, y te pregunte forastero de donde venias y cual era tu destino.. y tu me respondiste.. mi destino es este y provengo de aquí e alcanzado el sueño de dar rienda y buscar a la mujer mas preciosa de toda Sosaria y protegerla, tras aquellas palabras tan emotivas no se el porque, pero te abracé con tal sentimiento que aquella noche fue la mejor de mi vida, estuvimos junto a la chimenea contando relatos de otros lugares que jamás habría llegado a conocer.. Cosas inimaginables lugares tan hermosos jamás pisados por el pie humano y tesoros tan grandes que podrían hacerte volver loco solo de verlos... fue una larga conversación, a la mañana siguiente sin apenas haber dormido y tras tantas horas de haber hablado tu me preguntaste tu nombre y yo te respondí , Me llamo Mildrebu, La Princesa de Fritva-Gan y tu me respondiste .. a sus servicios mi Princesa, Espero encontrármela algún día en cualquier otro lugar de Sosaria, hasta siempre me despido ViRuS a su servicio, y de ahí te fuiste corriendo dejando un ramo de rosas en el suelo.

Ese ramo aun lo conservo y traigo algo mas para ti pues después de tanto tiempo esperado esta ocasión, esta vez soy yo la que se tiene que ir, pero por la recompensa de tu valentía y honor te doy este beso el cual te debía de la ultima vez que estuvimos juntos. Adiós ViRuS y hasta siempre!!

Riur Retnuh
-TOJODO TO ROMPO.
-¡ Cállate inútil!. ¡ Ve a buscar mas leña !, que tengo frío.
-UHMMM.
-¡Rápido!.

Una leve sonrisa se esbozo en el desfigurado y curtido rostro de Cplas. Al fin y al cabo tenia aprecio a ese descerebrado. Habían pasado 20 años desde que le encontró vagando por el bosque, con esa mirada aturdida y vacía de cualquier tipo de interés. Siempre se pregunto que le debía haber pasado, no era normal que un niño anduviera solo por allí; ¿un golpe?, ¿nació así y fue abandonado?..... ¿o un ataque que le produjera aquella sinrazón como le sucedió a el mismo?.

No tuvo que hacer ningún esfuerzo para conducirle hasta la cueva que le servia como morada, era dócil y se dejaba guiar. Nunca en sus años de correrías como mercenario-escolta había conocido a nadie así.............a no ser el mismo durante un tiempo. Tras la matanza realizada en la aldea de Hynz y darse cuenta del asco y del horror de aquella maldita "hazaña" su cerebro retrocedio. Según le contaron mas tarde solo balbuceaba. Gracias a los dioses solo fue pasajero, aunque decidió su forma de vida. No quería pasar por eso durante el resto de su vida, se alejaría de todo contacto que le recordara aquello, se convertiría en un anacoreta. Dura vida la del eremita, pero al menos no le influirían las vidas de los demás .....hasta la aparición de aquel chico. Si, no renuncio a la droga que le hacia olvidar los horripilantes recuerdos de Hynz, eso no podía hacerlo y le vendría bien alguien que le acompañara en esos momentos de abandono de sus sentidos. ¡ Benditos hierbajos de mary jane!.

Pero enseñar a ese pedazo de leño sin seso a realizar las mas elementales tareas fue muy difícil. Recoger leña, recolectar mary jane, cazar piezas asequibles (¡¡¡por todos los infiernos, quería matar un dragón con un palo para conseguir carne !!!),pescar, curtir pieles,................ Incluso hacer un simple vaso de barro le llevo todo un mes.

Pero poseía una habilidad innata para las armas. Utiliza los clubs con una facilidad asombrosa, sabia cuando y donde golpear a la vez que esquivaba los golpes, zarpazos o cualquier tipo de movimiento ofensivo que la presa le lanzase. Y cada vez asimilaba mejor las estrategias a utilizar.

Seria un guerrero formidable. Sus músculos se endurecían y moldeaban con el trabajo diario y con el paso del tiempo su figura se engrandecía. Su planta era ya magnifica.. Si, hizo bien; no se podía desperdiciar un talento así. Le enseño todo lo que sabia sobre armas y tácticas de combate, pero enseguida dejo de ser rival. A los palos que le propinaba diariamente en los primeros días, le sucedieron difíciles combates en los que apenas podía tocarle. Tres meses mas tarde se hacia casi imposible ni rozarle.

"Tojodo, to rompo"; cuantas veces le dijo esas palabras cuando hacia astillas los simulacros de armas que tallaba en madera para poder entrenarle; "todo lo rompes ", o "todo lo jodes ". Es curioso es lo único que es capaz de decir claramente. Verle entrenar movimientos era una experiencia única, un espectáculo inimaginable. Esa plasticidad, la agilidad felina y su destreza hacían que ni un solo movimiento pareciera brusco en aquella especie de danza.

Debo dejarle marchar, le tendré que llevar a una ciudad donde pueda desarrollar y vivir de la única habilidad cuyo potencial es incalculable. Un lugar donde el manejo del acero sea infinitamente mas útil que le uso de la palabra, o de su inteligencia. Ya no durare mucho y no le dejare aquí solo. Si, le llevare a ...........

-UHMM.
-¿Ya estas aquí?, echa algo de leña, el fuego se apaga.
-UHMM.
-Riur, mañana nos vamos y ...... ¡cuidado! Que me tiras las pavesas encima.
-TOJODO TO ROMPO.

Si observas alguna anomalía tanto en los enlaces como en los datos de algun miembro, no dudes en comunicar este hecho a fdoriaga@ya.com, para que podamos solucionarlo lo antes posible. Gracias.

Normas SpS


Todas de obligado cumplimiento(siempre hay excepciones, pero para ello hay que tener motivos muy claros para saltarse las normas).

- Fidelidad al clan, y por lo tanto se acataran todas las decisiones que tome el consejo.
- Prestar ayuda a todo miembro del clan que lo solicite, siempre y cuando esto no suponga transgredir alguna de las otras normas.
- Defensa de los miembros del clan.
- Respeto absoluto entre los miembros del clan, se evitaran en lo posible, insultos, menosprecios... etc.
- Respeto a todos los integrantes del shard(del juego). Si hay motivo alguno para no tenerlo a algun pj se comunicara al consejo que dara una respuesta. Intentemos procurar ser la envidia del shard, no solo mas fuertes y mejores, si no mas educados y respetados.

Repescto a la cas del clan:

- Los cofres , secure o no, son inviolables. No se cogera nada de ningun cofre que no sea propio, ni se fisgoneara su contenido. los cofres o recipientes comunes se notaran y se habilitara espacio para ellos. De la misma forma no se abusara de los itmes comunes.
- Los entrenamientos (Party's) se podran realizar dentro de la casa siempre y cuando nadie pida que no se hagan. Si ocurre este caso se realizaran fuera de la casa del clan.No se pueden sumonar animales dentro de la casa(Pueden salir rojos).
- No debe haber animales sueltos dentro de las zonas no habilitadas a tal efecto. Si no estas montado, deja el animal y siempre con all stop.

Respecto a artesanos y ventas:

- Los artesanos deberan trabajar para el clan si este necesita de sus habilidades. Siempre se desarrollaran con material que pondra el conjunto del clan. Se puede ofrecer una recompensa que vendra en funcion de la craga y extension del trabajo. Para sufragar los materiales se pondra poner una cuota o recolectar entre los miembros, siempre que sea posible. La donacion de items sera siempre bienvenida.
- Todo miembro tiene derecho a pedir a un artesano un trabajo, siempre y cuando los materiales le sean proporcionados. Materiales finales, si alguien quiere flechas que ponga plumas y shafts( no pajaros y logs). Esto no quiere decir que se puede abusar del artesano (se le pueden pedir 50 flechas, no 1000). Tampoco se puede exigir la inmediatez del trabajo( hay que ser previsor), pero tampoco un demora injustificada. De momento se dejara a juicio del artesano.
- Las ventas de cualquier item sera ofrecidas antes publicamente al clan. Estas deberan llevar un precio menor que el del mercado, nunca inferior al 5% ni superior al 10% de su valor aprroximado en el shard. Pasados tres dias sin que se reciba ofertas por parte de los miembros se podran vender en el shard. Para eso se habilitara un libro donde conste el item cantidad y precio. Tambien se puede ofertar trabajo a los miembros del clan. (recolecta de materiales ) por un precio. Nunca se obligara a nadie a trabjar para otro miembro.(Teniendo la excepcion del apratdo de arriba, si al herrero le dan ore este proporciona la armadura). Se dejara a jucio del trabajdor.
- Se admitiran encargos de items por el precio que ponga el proveedor/artesano. Como siempre sin abusar(no se puede pedir una plate de petrum, se tarda demasiado, pero si es posible una de cobre) Tambien se dejara a jucio del artesano aceptar o no le trabajo. En este caso nos referimos a items especiales.(no al caso primero. Aqui cabrian las 1000 flechas.) Si se abusa de los artesanos, se impondra un sueldo por su trabajo, que sera consensuado entre artesanos y consejo.
- Igualmente los artesanos pueden "comprar" la protecion de los guerreros del clan si necesitan protecion para conseguir la materia prima necesaria para su labor. Se dejaria a juicio de los guerreros(magos).Siempre que se considere necesario se podra acudir al consejo en busca de acuerdo, pero este no impondra nada que no sea de bien comun, solo aconsejara.

Respecto a la incorporacion de nuevos mienbros:

- Nadie podra dar o hacer copias de llaves de la casa excepto el lider y en su defecto un consjero en el que se haya delegado
- Los nuevos aspirantes a miembros deberan ser presentados por un miembro del clan.
- Los aspirantes no podran tener llave del clan.
- Pasaran a formar parte del clan una vez que el consejo asi lo estime, dandoles llave de la casa comun. Esta decision sera de duracion variable.
- Es obligacion de los mienbros ayudar en su entrenamiento a los aspirantes y recien nombrados miembros. Si fuera necesario se adjudicarian tutores por parte del consejo.

La infraccion de estas normas acarreara multas(no negociables y de pago inmediato o con prorroga de tiempo limitado si no se dispone de la cantidad) o expulsion inmediata, dependiendo de la gravedad de la infraccion. Igualmente la reiteracion de de infracciones acarreara expulsion.

No recuerdo muy bien lo que ocurrio al entrar en Sosaria, por lo que no puedo describirlo,
pero de repente me encontre en un callejon oscuro, solo, y perdido. Llevaba un
pequeño zurron con un poco de comida y una espada como equipaje.. buscaba a los SpS