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Sir Ivanhoe

Msn: luisdealfonso@hotmail.com


Otros pjs:
Ychuta, Paul MuadDib

Habilidades:
Sir Ivanhoe:
Guerrero tenaz
Ychuta:
Herrero al servicio de los caballeros de armadura abollada.
Paul MuadDib
Aprendiz de domador y magia
Capitulo 1º (y ultimo por ahora) Sobre la llegada a Sosaria


Una tarde cualquiera un sencillo burgués de apellido sajón decidió abandonar su insulsa existencia y salió a recorrer mundo en busca de nuevas experiencias. Había oído hablar de un maravilloso lugar llamado Sosaria y sin ningún otro conocimiento empezó a buscar la manera de llegar allí.

Pasó varios pueblos donde oía cosas pero nadie era capaz de guiarle en una dirección concreta. Hasta que un día pasó por el pueblo de los "burros" y fue justamente allí en esa comunidad variopinta, llena de todo tipo de gente dispuesta a compartir sus experiencias, allí en "burrilandia", donde encontró lo que buscaba. En la posada del “faro” la gente se explicaba todo tipo de cosas pero al modesto burgués le llamó la atención la historia de unos aventureros que habían partido desde el pueblo de los “burros” hacia Sosaria hacía ya más de un año. Decidió quedarse unos días en el “faro", para conocer toda la historia.

Durante noches enteras escuchó las venturas y desventuras de este grupo. Se enteró de cómo aquellos aventureros habían llegado a la Britania, de cómo aprendieron a vivir en un mundo nuevo y de cómo poco a poco hacían nuevos amigos y se convertían en caballeros de la orden de la Nobleza, Siempre prestos a Socorrer a los más necesitados. Sin embargo le dijeron que últimamente no se recibían noticias de ellos en aquella posada y eso le intrigó todavía más.

Una nueva llama había nacido en su interior, tenía que conocer a aquellos caballeros pero todavía quedaba un largo camino por recorrer. No había ni un segundo que perder. Ahora ya sabia que dirección tomar y él tenia que intentar encontrar a esos “borricundos”.

Antes de partir, se proveyó en “burrilandia” de todo la que necesitaba para el largo viaje y se embarcó en la nave “Phoenix” que llevaba destino a Britania. El viaje tampoco fue largo, pero la espera era interminable. Al final del cuarto día el vigía gritó “tierra a la vista!”… había legado.

Con el sajón Ivanhoe desembarco también un curtido viajante que venia de un mundo llamado Tatoine que había abandonado en busca de fortuna, su nombre era Ychuta. Juntos se adentraron en Britania y buscaron la manera de ganase la vida honestamente. Ychuta era muy trabajador, aprendió a ser leñador y las artes de la minería y la herrería. Ivanhoe sin embargo buscaba aventura, el trabajo no era lo suyo, quizás por su anterior vida burguesa, o simplemente porque no quería ensuciarse las manos.

Pasaron unas semanas y Ychuta y Ivanhoe seguían juntos, se compraron una pequeña casita en el bosque cercano a Britain, la vida era difícil allí pero juntos se compenetraban bien. Ychuta empezó a llamar al sajón Sir Ivanhoe, porque había adquirido un porte de cierta dignidad y su manera de hablar era cortes, aunque distante.

Sir Ivanhoe estaba ciertamente distante, en realidad solo había un pensamiento en su cabeza, quería encontrar a los caballeros que le habían motivado para ir hasta allí. Había estado en todos los sitios en los que, en las historias que le habían contado, se decía que merodeaban esos aventureros de “burrilandia”, pero la búsqueda no daba fruto.

Hasta que el tercer día del segundo mes en Britania se cruzó con uno de aquellos caballeros. Este era un druida que irradiaba astucia y sabiduría por los cuatro costados y tenia una actitud pausada y cordial. Soy Fausma - dijo - acompáñame a nuestra casa y hablaremos. Ivanhoe era un desconocido para el druida pero el druida lo recibió en la casa de los aventureros y lo trato con un respeto y dignidad que no había conocido hasta el momento en Britania.

Se habían sentado en la terraza de la casa conocida como “casa de Britania”, y mantuvieron una charla amigable. Fausma le habló sobre la nobleza y sobre el honor. Explicó que aquellos aventureros habían formado un clan y advirtió a Sir Ivanhoe sobre lo difícil que es la vida en Sosaria y que para los que venían de tierras lejanas existían dificultades añadidas, pero Sir Ivanhoe siguió mostrando interés por conocer al resto de los de los integrantes del clan.

El druida Fausma habló entonces en nombre de los caballeros e invitó a aquel desconocido a unirse a ellos. Para hacerlo debía anunciarse en la posada del clan y pronto seria convocado para su presentación y nombramiento como escudero. Se despidieron cortésmente y se desearon buena ventura.

El burgués no cabía en si de emoción, aquello era mucho más de lo que había esperado. Se apresuró a explicárselo a Ychuta quien le dijo: Así que te van a hacer “padawan”? Sir Ivanhoe no entendió eso pero asintió con una sonrisa. Aquel mismo día corrió a anunciarse dejando una nota en la posada local que frecuentaban los caballeros del clan, con una nueva esperanza en el horizonte.

Los días pasaron, la nota se había tornado ya algo amarilla y mientras Sir Ivanhoe seguía vagando sin rumbo pero con el corazón henchido de nueva vitalidad. Se defendía como podía de las alimañas del bosque que le asaltaban en el camino.

Un intrépido muchacho apareció una mañana y pidió cobijo a Ychuta y Sir Ivanhoe, era un viajero que se llamaba Paul Muad’Dib. Decía que venia de un mundo lejano llamado Arrakis (era tan lejano que ni Ychuta lo conocía) y que había venido a Britania porque su tierra había sido invadida por un malvado tirano llamado Valdimir Harkonnen. En su tierra Paul era un gran encantador de animales, pero en Sosaria su poderes parecían haberse reducido. Los amigos ya eran tres.

Sir Ivanhoe no se daba cuenta pero se había hecho bastante más fuerte y era mucho más diestro con la espada que cuando había desembarcado. Fue conociendo gente, gente amable dispuesta a prestarle ayuda sin pedir nada a cambio y otra gente sin corazón, ávida de sangre y cegada por la codicia y la venganza, dispuesta a tomar su vida solo por pasar al alcance de su arma. Estos últimos eran conocidos como los Perdidos por el Kamino. Pero Ivanhoe ya no era un forastero en aquellas tierras y andaba con cautela.

Finalmente llego un mensaje para Sir Ivanhoe, lo traía una paloma mensajera… pero no! No era una paloma era un curiosa ave migratoria conocida como Mirlo Suramericano Negro. La nota le convocaba para presentarse al clan y venia directamente de Kender, el mismismo Rey! Su presentación sería al día siguiente…

No recuerdo muy bien lo que ocurrio al entrar en Sosaria, por lo que no puedo describirlo,
pero de repente me encontre en un callejon oscuro, solo, y perdido. Llevaba un
pequeño zurron con un poco de comida y una espada como equipaje.. buscaba a los SpS