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Beldevu

Msn: fdoriaga@gmail.com
Mail: fdoriaga@gmail.com



Habilidades:
Gran maestro en la guerra y un experto en la artes arcanas.
El destino..........mi destino. Soy Beldevu quinto hijo varón de Aunor Señor de Abacen. Destino algo aciago el del quinto varón.

El primogénito es el heredero del titulo y propiedades, el segundo será enviado a la corte a servir al Rey, el tercero es reclutado entre los oficiales del ejercito real. Mi padre Aunor debía ser hombre influyente, el cuarto hermano también ingreso en el ejercito, dentro de la guardia real aunque con un grado menor que su hermano. El quinto...........

El quinto se destino a servicios religiosos, para que interceda por su padre ante el todopoderoso y evite su caída en el infierno.

De esa manera me encontré a muy corta edad encerrado en el monasterio De la Dulce Llama. Las tareas a cumplir eran muy duras, las faenas de labranza, albañilería, limpieza, cocina....................en resumen todo aquel acto que no fuera rezar y protección del monasterio era misión de los acólitos como yo. Terrible era e esfuerzo y las condiciones a las que éramos sometidos, muy parecidos a la esclavitud. Muchos de mis compañeros de edades parecida a la mía murieron; yo estuve a punto. El crudo invierno no perdona a los cuerpos mal nutridos, mal vestidos y agotados. Tres mese de agonía casi cierta...............

El hermano Khalo era un anciano honorable, bondadoso y venerado por el resto de la comunidad. El me cuido y ayudo al restablecimiento de mi cuerpo y mi mente. Las duras jornadas de trabajo se acortaron para que el hermano Khalo me impartiera doctrina y me inculcara sabiduría. Me enseño a conocer la naturaleza intrínseca de las cosas y criaturas de nuestro mundo. Amaba al hermano Khalo , a su Dios, mi Dios; incluso en las jornadas de trabajo intenso conservaba paz espiritual.

...........mi destino. Por aquellos días surgió una secta barbara adoradores de la sangre y la muerte. Las noticias llegadas de los hermanos viajeros eran que la secta crecía sin control. Los adeptos eran cada vez mas numerosos.

Por fin llego el día aciago, el destino.....Una horda de adoradores del la maldad y el caos, esa secta maldita, emprendió el camino que promulgaban, muerte de los inferiores y débiles como nosotros, adoradores de un Dios pusilánime que perdonaba en vez de ejercer justicia.

El monasterio empezó a recoger a todos los hermanos que estaban diseminados por el mundo, y empezó a prepararse para el asalto., era el único bastión capaz de ejercer cierta resistencia a la orgía de destrucción ya desencadenada..

A todos se nos equipo con un arma y un pequeño escudo, como protección un peto de cuero incapaz de soportar e impacto de la mas pequeña de las flechas. El centenar de hermanos guerreros que servían de protección se afanaban en enseñarnos las mas elementales nociones en el arte de la guerra; el resto de hermanos rezaba implorando la bendición de Dios.

A las pocas semanas la horda de dementes asalto el monasterio, sus bajas empezaban al tratar de abatir la puerta del monasterio, donde los hermanos guerreros se afanaban para impedir su capitulación.

Fue en vano, el numero de uno y otro bando era muy dispar .La puerta cedió y la riada de orates penetro en los limites del monasterio. Cuando estaban a punto de alcanzar mi posición vi al hermano Khalo a mi lado. “Ten valor y ruega por aquellos que morirán hoy, encomien....” Su voz se corto una flecha atravesaba su pecho, pero sus ojos delataban paz y en su boca se dibujo una sonrisa.

..........Y rece, la ultima voluntad de aquel santo seria cumplida, antes de que la mía dejase de existir. El primer sicario que se acerco, intento descargar un golpe, pero quedo petrificado. Mi cuerpo irradiaba un aura blanquecina, Dios había escuchado mis plegarias y concedía su bendición. La voz del hermano llego a mi cabeza “ has sido elegido como guardián de Dios y protector de inocentes, usa ese poder en favor del bien”. Levante mi arma y empece con el cometido que el destino había reservado para mi, erradicar el mal del mundo.

Nuestra fue la victoria. Al ida siguiente abandone el monasterio. Soy Beldevu y este es mi destino.

No recuerdo muy bien lo que ocurrio al entrar en Sosaria, por lo que no puedo describirlo,
pero de repente me encontre en un callejon oscuro, solo, y perdido. Llevaba un
pequeño zurron con un poco de comida y una espada como equipaje.. buscaba a los SpS