€""
InicioMiembroDetalles del miembro elegido
Arielleon

Msn: arielleon@hotmail.com



Habilidades:
Ariel un gran espadachin y Tallistro el minero
El sol se ocultaba ya tras las verdes colinas que se alzaban al oeste del valle, y sus sombras de tonos rojos y rosa grisáceo se alargaban hasta los confines de la región, cuando Ariel León empezó su descenso. El accidentado sendero discurría por la ladera norte, serpenteando entre los conglomerados de enormes pedruscos que salpicaban el abrupto terreno, y desaparecía en los espesos bosques de las tierras bajas. Ariel recorría con la mirada el familiar camino mientras avanzaba trabajosamente, con un fardo ligero colgado del hombro. Su rostro curtido por el viento, tenia un aspecto tranquilo y relajado, y solo los grandes ojos color miel revelaban la agitación que bullía bajo la calma exterior. Era un hombre joven, si bien su corpulencia así como su cabello castaño entrecano y las pobladas cejas lo hacían parecer mucho mayor.

El aire de la noche estaba frió, y Ariel se serró el cuello de su camisa de lana. Le aguardaba un largo viaje a trabes de los bosques. El sol se había puesto, y el azul oscuro del firmamento aparecía tachonado de estrellas, pero los enormes árboles la ocultaban. Ariel lentamente y sumido en la oscuridad avanzaba por el trillado camino. De pronto advirtió una inusitada tranquilidad en el valle aquella noche. Los zumbidos y chirridos de los insectos el sonido de los pájaros nocturnos, todo havia desaparecido. Ariel intento percibir algún signo de vida, pero no pudo detectar nada. El profundo silencio resultaba perturbador, y mas aun si se tenían en cuenta los rumore de que se había visto una criatura de alas negras al norte del valle.

Hizo un esfuerzo por romper a silbar y dirigir sus pensamientos a otro lado, una rama baja rozo la cabeza de Ariel y el joven salto a un lado sobresaltado, irritado por el susto se irguió y prosiguió su camino a paso mas rápido. Apenas podía distinguir el sinuoso sendero. Era tal la oscuridad que tenia problemas para orientarse, empezaba a sentirse un poco nervioso. Caminaba despacio avanzando con cautela por el tortuoso sendero, ya se encontraba a unos tres kilómetros de su casa. Con una sonrisa empezó a silbar una vieja canción. Tan absorto estaba en el camino que no advirtió la enorme sombra negra que apareció de improviso saliendo de un gran roble a su izquierda y dirigirse velozmente hacia el para interceptarlo. La sombría figura estaba casi sobre el, cuando este presencio su ominosa presencia. Sobrecogido, dejo escapar un grito y se aparto de un salto a la ves que llevaba la mano derecha a la cintura para desenfundar su largo puñal. Cuando se agazapaba, listo para defenderse, la figura alzo un brazo para detenerle y una voz sonora, aunque tranquilizadora, le hablo.

Aguarda un momento amigo. No soy un enemigo ni tengo intención alguna de hacerte daño. Solo necesito orientarme, y te estaría muy agradecido si me indicases el camino correcto.

Ariel relajo un poco la guardia y escudriño la negra figura que se alzaba ante el, intentando descubrir alguna señal que pudiera interpretar como humana. Al no ver nada dio unos pasos a la izquierda para tratar de distinguir los rasgos de la figura.

Te lo aseguro no pretendo hacerte daño prosiguió la voz, no era mi intención asustarte pero no te vi hasta que estuviste muy cerca, y temí que pudieras pasar de largo sin verme.
La voz se interrumpió y la enorme figura negra se sumió en el silencio, pero Ariel noto que los ojos lo seguían mientras se desplazaba a la izquierda, lentamente la pálida luz de la luna fue revelando las facciones del extraño con trazos vagos y sombras azuladas. Por un largo momento los dos permanecieron frente a frente en silencio, observándose mutuamente. Entre tanto Ariel intentaba dilucidar a que se enfrentaba.

De improviso la voz del extraño se torno fría e irritada, ya es suficiente muchacho hemos jugado bastante, y aún no sabes nada de mi. Estoy cansado y hambriento y no tengo deseo alguno de quedarme en el bosque, soportando el frió de la noche, mientras tu decides si soy un hombre o una bestia. La potente voz se apago y el tono irritado dejo paso a una carcajada.

La figura retrocedió un paso. Ahora podía ver al sujeto con mayor claridad, y un rápido escrutinio le confirmo que era humano, aunque su piel tenia un tono raro. Parecía delgado aunque se envolvía en una amplia capa verde. Ariel miro directamente a los ojos del extraño no sin dificultad y se las apaño para mostrar una sonrisa.

Yo a ti te conozco, murmuro.

Te equivocas fue la tranquila respuesta. Luego la voz se suavizo un tanto. Debes aprender a diferenciar un amigo de un enemigo en ocasiones tu vida puede depender de ello. Ahora dime tu nombre.

Ariel León dijo este y tras una ligera vacilación continuo, mi padre tiene una posada en Britania a dos o tres kilómetros de aquí allí podrá encontrar alojamiento y comida. Ha Britania ,exclamo el extraño de repente, es allí donde voy.
Ariel lo miro de nuevo con cautela, pero al cabo de un momento señalo, el camino es por aquí y ambos echaron a andar.

Y he aquí la historia de cómo yo Ariel león conocí al rey de los SpS, si aquel extraño personaje oscuro y envuelto en una capa verde resulto ser Kender rey SpS que a la postre seria el rey al cual Ariel daría su lealtad y su vida. Pero eso, eso es otra historia.


Firmado: Ariel León SpS

No recuerdo muy bien lo que ocurrio al entrar en Sosaria, por lo que no puedo describirlo,
pero de repente me encontre en un callejon oscuro, solo, y perdido. Llevaba un
pequeño zurron con un poco de comida y una espada como equipaje.. buscaba a los SpS